viernes, 30 de mayo de 2008

¿Dónde encontrar lo que se busca?

A los 21 años, cuando estudiaba medicina en Nueva Delhi, tuve que elegir entre dos tipos de amigos. Los del tipo materialista se levantaban al mediodía y asistían a fiestas en las que se bebía Coca-Cola y se bailaba al compás de los discos de los Beatles.
Los del tipo espiritual se levantaban al amanecer para ir al templo (aproximadamente a la hora en que los materialistas regresaban tambaleándose a sus casas y sufriendo la resaca), comían arroz en un plato y bebían agua o té, normalmente en el mismo tazón.
En ese momento no me parecía extraño que todos los materialistas fuéramos hindúes y que todos los del tipo espiritual fueran occidentales. Los hindúes ansiábamos salir de casa e ir a algún lugar en el que hubiera Coca-Cola y whisky a bajo precio y en abundancia. Los occidentales no dejaban de preguntar dónde se hallaban los santos de India, aquellos que podían levitar y curar leprosos con sólo tocarlos. Yo me uní a los materialistas, de los que había muchos en mi clase. Ninguno de los nacidos en India se consideraba un buscador espiritual. Hoy no elegiría entre dos tipos de personas; todos somos buscadores. Buscar significa ir en pos de algo. La búsqueda de mis condiscípulos hindúes era la más fácil, pues obtener dinero y objetos finos es fácil; por el contrario, los occidentales de tipo espiritual casi nunca encontraban al santo que buscaban. Yo pensaba que esto se debía a lo escasos que son los santos, pero ahora me doy cuenta de que lo que derrotaba su sed de una vida superior era la búsqueda en sí. Las tácticas que obtienen whisky y discos de los Beatles fracasan miserablemente cuando se va en pos de la santidad.
Farid ad-Din Attar

viernes, 23 de mayo de 2008

¿De qué depende la felicidad?

Una mujer se quejaba, en una reunión, de que su marido siempre estaba en casa. Cuando él salía del trabajo de inmediato se trasladaba a su hogar.
Sábados y domingos se hallaba ahí de tiempo completo. Su malestar consistía en nunca poder estar sola. Esta situación se le había convertido en un auténtico fastidio. En cambio, otra de las asistentes a la reunión, se lamentaba que su pareja viajaba demasiado y era muy poco el tiempo que compartían. Una más, se sentía fastidiada porque su madre siempre estaba atenta de ella, la llamaba todos los días y constantemente preguntaba por su salud. Una señora, de mediana edad, se dedicó a quejarse de su trabajo, se le hacía rutinario y, por la cantidad de problemas que tenía a diario que resolver, muy pesado.

Así, el grupo de mujeres que se había reunido para compartir una taza de café, más bien parecía una manifestación de mártires graduadas, cuyo único afán era compartir sus amarguras, o al menos parecía una competencia de quien sufría más. Por supuesto, en su opinión, cada una de ellas se merecía el galardón del primer lugar, pues nadie de las presentes la podía superar.

Yo cambié de óptica y traté de analizar lo positivo que contenía la situación de cada mujer. De la que se quejaba de la presencia de su esposo, su bendición era tener alguien que siempre la acompañaba; de aquélla que se lamentaba de la ausencia de su pareja, su bendición era tener tiempo para dedicarse a otras cosas; quién no soportaba su trabajo, su bendición era tenerlo; y que decir de la bendición de tener una madre que cariñosamente se ocupa de su hija.

Concluí que toda bendición no aceptada se convierte en maldición. Que es usual tropezarse con personas que han hecho de sus vidas un calvario, pues han perdido la dimensión positiva de sus circunstancias, convirtiéndose en inconformes negativos.

Creo que les produce una gran satisfacción recibir la compasión de los demás, de hecho, es un juego psicológico para manipular el reconocimiento.

Obedece a una necesidad inconsciente de recibir caricias. Por supuesto, en un juego mortal, pues perdemos la vida, porque en lugar de crecer en la intimidad y construir una valiosa relación, nos dedicamos a desperdiciar el recurso más valioso, no renovable e irrecuperable, que es el tiempo.

Un factor dinámico para lograr triunfar es la confianza firme en tu poder interno. Fórmate una imagen nítida y definida de lo que deseas ser y de las cosas maravillosas que quieres y te propones lograr. Desecha la idea de que eres una persona de segunda clase. Mírate como una persona valiosa y decidida, capacítate y cultívate con miras a ser más eficiente. Empieza a verte HOY desde la perspectiva de una persona triunfadora que sobrepasa sus propios obstáculos internos.

Miguel Angel Cornejo

viernes, 16 de mayo de 2008

El protagonista bien puedes ser tu

Hace algún tiempo conocí la mujer más hermosa del mundo,
solíamos entrar a chatear a la misma hora,
digo que era la más hermosa porque ella lo decía,
su descripción no era ni más ni menos que la de una reina. Además era la mujer más afortunada del mundo,
vivía rodeada de sirvientes,
y sus comidas eran servidas en bandejas de Oro y Plata,
digo que era la más afortunada porque ella lo decía. Un día encontró el jorobado de sus sueños
el hombre que le serviría para divertirla,
el bufón que tienen todas las reinas,
por supuesto ese bufón jorobado era yo,
digo que era yo porque ella lo decía. No le importaba llenar de mentiras mi monitor,
y a decir verdad a mi tampoco me importaba,
solo me deleitaba con las frases de amor
que le dedicaba a este servidor,
no importaba que sus palabras
fueran poco creíbles, al fin y al cabo
estábamos en un mundo irreal
del que éramos dueños los dos,
y del que son dueños ustedes ahora,
esta mujer decía llamarse
como alguna de ustedes en esta sala. ¡Como es lógico, ese no era su verdadero nombre,
pero al fin y al cabo el mío tampoco
era el que aparecía en esta lista. Ella me había prometido las estrellas
a cambio de tenerme ahí como su bufón,
y yo había aceptado gustoso,
después de todo era la mejor mujer del mundo,
digo que era la mejor mujer del mundo
porque ella lo decía!Así pasaron muchísimos días de encuentros en el chat,
mi amor cada vez crecía más
y el de ella bajaba al mismo ritmo. Entonces un día decidió decirme la verdad.
Su nombre era aún más hermoso que el que utilizaba,
el color de su piel era aún más hermoso que el que decía tener,
y su pobreza era aún más hermosa
que la vajilla de oro y plata que decía tener. Hasta el jorobado bufón
que ella tenía para burlarse de el,
desapareció y apareció este humilde servidor
que de jorobado no tiene nada, de bufón tampoco. Ahora aunque ella siguió siendo la reina
del país de las mentiras,
ya no hay vasallos ni sirvientes ni bufones...
solo un gigante castillo de mentiras
que poco a poco se derrumban,
pero que muchos de nosotros nos encargamos
de volver a poner en su falso sitio. Y esta historia que debería terminar
con perdices y un baile encantado,
en el que ya no soy príncipe,
termina con el comienzo de una historia
que puede ser la tuya.
Seguirás construyendo este castillo junto con los demás,
o quizás quieras ayudarme a construir un nuevo castillo
donde brillen las flores de la verdad,
tal vez adornemos este jardín con palabras bellas,
salidas de la realidad pero nunca de la verdad.
Tal vez nos regalemos estrellas,
tal vez nos regalemos una eterna amistad.
Autor desconocido

domingo, 11 de mayo de 2008

La historia de Kyle...

Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mí clase caminando de regreso a su casa.

Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? ¡Debe ser un "nerd! "

Yo ya tenia planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.

Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él, cuando lo alcanzaron, le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.

Ví que sus anteojos volaron y cayeron en el pasto como a tres metros de él.

Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos.

Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus anteojos.

Ví lágrimas en sus ojos. Le acerque a sus manos sus anteojos y le dije,

"¡esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto!".

Me miro y me dijo: "¡Hola, gracias!"

Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.

Lo ayude con sus libros. Vivía cerca de mi casa.

Le pregunté por que no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.

Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.

Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico.

Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado, conmigo y mis amigos, y acepto.

Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras más conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos.

Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo.

Me pare y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días".

Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.

Durante los siguientes cuatro años, Kyle y yo nos convertimos en los mejores amigos.

Cuando ya estabamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo iría a la de Duke.

Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema.

Él estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.

Kyle fue el orador de nuestra generación. Yo lo cargaba todo el tiempo diciendo que era un "nerd".

Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.

Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien.

Era uno de esas personas que realmente se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos y se veía bien con sus anteojos.

¡Tenia mas citas con chicas que yo, y todas lo adoraban! ¡Caramba! Algunas veces hasta me sentía celoso... Hoy era uno de esos días.

Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que, le di una palmadita en la espalda y le dije:

"Vas a ver que estarás genial, amigo". Me miro con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió.

"Gracias" me dijo.

Limpio su garganta y comenzó su discurso:

"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles a ustedes, que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir, y a propósito, les voy a contar una historia.

Yo miraba a mi amigo incrédulo, cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.

Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse.

Hablo de como limpió su armario y por que llevaba todos sus libros con él, para que su mamá no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.

Me miraba fijamente y me sonreía.

"Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".

Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad.

Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.

Recién en ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras.
Autor desconocido

miércoles, 30 de abril de 2008

Monólogo

Quiero reivindicar en este monólogo las épocas gloriosas de nuestros padres, donde no se daban tantas explicaciones por las cosas... te acordás? Que tu papá te decía y vos decías "y por qué tengo que hacer esto", y él te decía "porque sí! y "por qué no puedo hacer eso" y te decía "porque no!" El porque si y el porque no eran las síntesis de un tipo que tenía autoridad, que tenia huevos, no como ahora nosotros, padres degradados, que damos tantas explicaciones para decir las cosas a nuestro chicos. El otro día mi hijo me dice:
- Papá. Puedo asdk niw ehk weihf..ersuit?,
Que significa:- Papá, puedo ir a ver a la Bersuit?, - porque viste que ahora hablan así los adolescentes, como no leen, emiten sonidos guturales... y le digo No, me dice, - Por qué no puedo... - y le digo
- porque...bueno, porque no tengo plata; él dice :- Bueno, agarro de mis ahorros, y le digo: - no, porque tus ahorros son de mi sueldo, y me dice- y bueno, no me dijiste que cuando te mueras todo iba a quedar para mí?, empezá a enfermarte, - hijo de puta... así me trata. Ahora se ha mal democratizado todo viste? Ahora se hacen reuniones para discutir un montón de boludeces que antes se decidían de un plumazo, y ni te preguntaban. Ahora con mi mujer y con mis hijos nos juntamos como 4 tarados, para decidir adónde va a ir al colegio, adonde nos vamos de vacaciones, nos vamos en diciembre y en septiembre se decide adonde nos vamos, estamos ahí parece una interna peronista. Y yo llego con los catálogos y mi mujer me agarra y me dice:- Sabes que pasa, que vamos a tener que llevar a algunos amigos de los chicos porque los nenes están en edad de que se aburren con sus padres", y claro, yo tengo que llevarlos con un camión jaula con 70 chicos para que mis hijos no se aburran conmigo en mis vacaciones. Aparte si nos vamos 14 días nos tenemos que volver antes porque mis hijos se llevaron como 28 materias y tienen que estudiar. Y mi mujer que me dice - "a mi no me vas a llevar en carpa como una indígena!" te dice la yegua. Tanto quilombo para irse de vacaciones!! Antes mi viejo nos decía:
- Nos vamos todos de vacaciones de verano, les gusta?
Y nosotros
- Si Papá!,
decíamos y él decía
- Nos tocó en julio en Mar del Plata" porque cuando te tocaba te tocaba, por el sindicato de Luz y Fuerza...
Sabés lo que era julio en Mar del Plata? La gente andaba con trineo y yo con las ojotitas y la palita y la mallita, me metía en el mar, y tenía 13 años, la tenía chiquita, y cuando me metía se me hacía más chiquitita, los huevos se me ponían como ovarios del frío, y mi viejo que nos veía haciendo castillitos de arena y nos decía:
- Que hacen boludeando acá, vayan al mar y disfruten del mar!"
nos decía el hijo de puta. Y él desde la orilla nos decía "que tal la están pasando" y nosotros:
- Bi-bien, papá!...
- Ah bueno, disfruten porque hay gente que no tiene ni para comer y a ustedes les tocó Mar del Plata! Que más quieren? O se cree que a la plata la cagan los perros?
Escuchen una cosa: el año que viene yo voy a cumplir 25 años de casado, y ustedes se preguntarán Y? (la gente pregunta Y?), bien. Hace rato que no voy al psicólogo así que voy a contarlo todo a ustedes. Yo voy a cumplir 25 años de casados, y saben por qué me casé? : para tener dos hijos maravillosos y una esposa que no lo es tanto. Pero sobretodo para parecerme a mi viejo. Él era un cacique, no decía nada, la autoridad la tenía en los ojos.
Siempre venía a casa con cara de culo por las dudas., y me decía, si querés demostrar autoridad siempre vení con la ofensa floja, sobretodo si venís medio chupete y con una bombacha colgando en la oreja. Siempre vení enojado.
Y eso hacía él. Caía medio borracho y antes de que lo abaraje mi vieja en la puerta, él antes decía:
- Que mirás con esa cara!?? - y ella le decía con la cabeza agachada, - No Emilio, deben ser ideas tuyas.
Yo la otra vez vine de una despedida de soltero igual y le digo a mi mujer- Que me mirás con esa cara?!, - y me dieron 17 puntos en la cabeza; agarró una foca de cerámica de Mundo Marino y me la dio. En serio, mi vejo era un grande. Miren, llegaba a casa a las 9 de la noche y saben a que hora salía?, Porque él trabajaba en la Municipalidad, a las 2 de la tarde. Siete horas boludeando con los amigos!, tomando amargo o jugando a las bochas! Y vos te creés que mi vieja se le iba a ocurrir preguntar- ¿Donde estuviste Emilio?No, mi viejo le pegaba unos tiros con la 45 en las patas, para que se calle, y llegaba y ni saludaba, decía,- ¿Qué hay de comer?!,- porque antes las mujeres desde las 6 de la tarde ya hacían de comer, y hacían comidas compuestas, elaboradas. No como ahora que te tiran un bife a la plancha y lo tiran en el plato y si no lo agarrás, viene el perro y se lo come.
Él se sentaba a comer asi con mala gana, como haciéndonos un favor, así, y se ponía una camiseta blanca con esos pijamas, esos pantalones ferroviarios celestes, y con los cordoncitos que uno se le metía en el huequito por donde sale y mi viejo puteaba y la llamaba a mi vieja que con la aguja de tejer se lo desencajaba y me decía a mí que se lo ate, y yo se lo ataba al nudo. Y a él le colgaban los huevos, por esos calzoncillos grandes, y para colmo en Sta Fé por el calor se le dilataban ahí, y mi viejo tenía más comunicación con los testículos que con nosotros.
Y tomaba esos vinos malos que te ponen agresivo. No le importaba nada. Y tomaba eso con un chorro de soda: 90 y 10 decía, asústelo con soda. Y empezaba
- Cierren la puerta!, bajen la radio! Coma eso! Haga aquello!
Éramos todos vietnamitas.
- Si papá, decíamos, y corríamos y hacíamos lo que él quería.
Igual que ahora. El otro día le dije a mi mujer:
- Mi amor, me alcanzás la mayonesa?
Y me dice:
- Que soy, sierva tuya, boludo, levantáte vos! Mi vieja ponía una fuente con pollo en la mesa y las dos patas eran para mi viejo...y vos te crees que las comía con culpa? No! Y mi mamá comía la pechuga, mi hermana más chica comía las alitas, la otra el cogote y yo me comía el culo. Pero yo no hacía drama porque yo decía que esto es un ciclo, y cuando yo sea padre me voy a comer las patas. Soy padre, y me sigo comiendo el culo; las patas las comen mis hijos, y se las comen igual que mi viejo, así, sin culpa. Qué pasó?! En qué fallamos! Algo cambió las cosas! Yo tengo una teoría, porque creo que antes tu vieja era socia de tu viejo y ellos se complotaban y nos mandaban a los hijos, pero ahora no, tu esposa es socia de tus hijos, es así, las mujeres no tienen hijos, tienen rehenes! Antes, cuando había algún lío, mis viejos se encerraban en el cuarto y se escuchaba "bzbzzzzbzbzbzbz..." que discutían. Ahora no, mi mujer se encierra con mis hijos y deciden entre los tres y se escucha "bzbzbzbzzzzz"
Ella no es socia mía, es socia de mis hijos. Mirá, el día que me muera voy a pedir que me entierren en el shopping, porque es la única forma de que me vaya a visitar seguido mi mujer. Te digo más, antes te portabas mal y te cagaban a palos. Si, ahora nos reímos, pero antes te cagaban a palos, y cuando te mandabas alguna macana, y llegaba mi viejo a las 9 de la noche, mi vieja hacía terrorismo familiar y me llenaba la cabeza con esta frase, ustedes se van a acordar:
- Aaah! Cuando venga tu padre!...
y yo sentía el dolor 9 horas antes de que llegue y me decía mi vieja:
- Andá eligiendo la chancleta con la que te va a dejar el culo morado.
AY!
...
y venía desde la puerta y decía:
- Que hizo!!
Y la otra le iba diciendo:
- Aaahhh!! No sabés! Está insoportable: que se hizo hincha de Argentinos Juniors, y come pisingallo y encima mira películas de la Coca Sarli!
Porque yo me tocaba mucho cuando era chico, pero me tocaba y no era que: - Ay es un adolescente, por eso... No! Yo era un profesional de la tocada eh!! Hacía el flautín, la tortuguita, el chispazo... hasta hace poco me estuve tocando. Yo hacía una que era espectacular, en esa época (porque el que es artista es artista para todo). Agarraba las botellas de leche de pico ancho y le metía moscas adentro, y le metía miel en la punta, y cuando querían salir las moscas AH! Convulsiones me agarraban!! Un día entre las moscas se metió una avispa, ASÍ de grande me dejó la cabeza! Me llevaron al hospital, las enfermeras decían - EH! QUE ES ESO! Parece un extraterrestre!
Y decía mi vieja, no! Es mi hijo, y es una vergüenza! Y me llevó para casa a patadas en el culo. Y me entró a correr por la casa, que era re-chiquita: estabas en la puerta, hacías un paso y ya estabas en el patio...y yo me escondía atrás del lavarropas y me decían:
- Pasá pasá para allá.
- No que vos me vas a pegar!!
- No te voy a pegar, pasá que no te va a pasar nada, como decía el padre Grassi, y me cagaba a palos para adentro con la chancleta en la mano.
Te digo: Yo me hago feliz, quien me va a hacer más feliz... nadie porque yo me conozco y me quiero más que nadie. Mirá, estoy haciendo yoga: el día que llegue acá abajo no necesito más a nadie eh? Y es una amenaza!!
A mi me encanta dormir la siesta....dirán y? Yo, bajando un poco, te diría que en mi vida no pido grandes cosas. Desde aquí hasta que el Todopoderoso me lleve pido pocas cosas a saber: que no me rompan las bolas, que los cuchillos corten; son boludeces que te terminan matando; que si el mosquito me va a picar que no me zumbe, que me pique: Picá si vas a picar hijo de puta! Pero picá y no me rompas las bolas. Que si voy a buscar cubitos a la heladera que alguien de la familia haya llenado la cubetera que siempre voy y está vacía; que cuando me voy a bañar, parece que mi mujer se complotara con mis hijos y me abren el agua y yo estoy a los gritos EL AGUA EL AGUA! Que mi mujer no me use la maquinita de afeitar con la que me afeito y ella se afeita los sobacos, se hace cavado, se afeita las patas y después cuando la voy a usar yo me arranco un pedazo de cara.
Yo quiero ser como las mujeres en ese sentido, viste que ellas tienen 60 shampoos para ellas solas, todas las marcas con esperma de ballena, con hemorroides de paloma virgen mezclada con rosa mosqueta y frutos del bosque.
No sé que mierda se ponen! Y vos querés usar un poquito: NO! Te dicen, que ese no es el shampoo para todos los días, Uh! Y yo de este lado con Plusbelle de manzana. Que tiene el pelo nuestro? Es de plástico o es del muñeco ecológico.
¿Por qué dejan el corpiño y la bombacha colgados arriba de la canilla de la ducha? Díganme! Porque tiene que haber una explicación científica para todo!
No, lo hacen así porque si. Y cuando vos abrís la ducha y se lo mojaste te gritan: No viste que estaba seca!! Y le decís: y si estaba seca porque no la sacaste? O alguna vez viste los calzoncillos míos enroscados arriba de la canilla??!!!
Y dormir la siesta! A mí me encanta: Perón decía que dormir una siesta era como volver a nacer y es cierto che! Mi viejo dormía la siesta y se levantaba fresco: dormía 12 horas y era un atado de heno de fresco que estaba. Y yo los domingos después del asado y el postre, llego con lo justo a la cama y me pongo a mirar esos partidos del "Chansea" contra el "Totemhom de Uganda", esos partidos que no le interesan a nadie, y mi mujer se pone unas pantuflas especiales para "cagarle la siesta al marido" que hacen: Chaplaf - Chaplaf - Chaplaf y abre los cajones y me mira, se acerca y dice:
- Chicossss... bajen la tele que papi DUERRRMEEEE!
Y me cae el hilo de sangre del oído.
Cuando mi viejo dormía la siesta, hacíamos de cuenta que DIOS estaba descansando. En la cuadra no se hablaba, con mi hermana si nos queríamos tirar un pedo, teníamos que licuarlo al pedo, éramos capaces de cagarnos, pero no hacerle ruido a papá que dormía. Papá era Bush durmiendo.
Yo sé que las épocas cambiaron, antes, tener relaciones era llevarse bien con los primos, nadie usaba casco, y debutar sexualmente, siempre se hacía con trolas.
No era un pecado, era un milagro, y crecíamos con esa cosa del cielo y el infierno, y yo que era monaguillo y era tan boludo que viste que te decían que pecabas con acción y pensamiento, y claro, así no se puede vivir, y yo claro, iba al baño y para no pecar no me la tocaba y para no pensar, no me la miraba, pero meaba la cortina, el piso, las toallas, todo.
Y la primera vez que hice el amor fue cuando tenía 13 años y yo creí que iba a ser la mujer de mi vida. Tenía 52, y se llamaba: La Gorda Mabel ¿No es romántico? La Gorda Mabel. Tenía 2 pechos que eran 2 torcazas dormidas, un cartel que decía "cintura" porque se le había borrado, ya era un Koi-nnor.
Y me decía cosas que me volvían loco, me decía:
- Me vas a matar, caníbal!!
Yo? caníbal! 13 años tenía! Era un caníbal vegetariano. Y me acuerdo que en la pared de su pieza tenía un póster de Los Fronterizos... Que heavy no??
Y yo enamorado, miraba sus ojos negros y cuando la iba a besar en la boca me decía: - No, la boca y el culo son de mi novio.
Mirá que línea de conducta!!... continuará....(¿¿¿???)
Dady Brieva

domingo, 27 de abril de 2008

Una historia de amor

Moisés Mendelssohn, el abuelo del famoso compositor alemán, distaba de ser buen mozo. Además de una estatura bastante baja, tenía una giba grotesca.
Un día visitó a un comerciante en Hamburgo que tenía una hija encantadora llamada Frumtje. Moisés se enamoró perdidamente de ella. Pero Frumtje sintió rechazo por su aspecto deforme.
Cuando llegó el momento de irse, Moisés juntó coraje y subió la escalera hasta el cuarto de la muchacha para aprovechar una última oportunidad de hablar con ella. Era una visión de belleza celestial, pero le produjo una gran tristeza por su negativa de mirarlo. Después de varios intentos por entablar conversación, Moisés le preguntó con timidez:
-¿Crees que los casamientos se hacen en el cielo?
-Sí- respondió ella, sin apartar los ojos del piso-. ¿Y tú?
-Si- respondió él - . Sabes, en el cielo, cuando nace un varón, el Señor anuncia con qué chica se casará. Cuando nací yo, me indicaron quién sería mi futura novia. Entonces el Señor agregó: “Pero tu mujer será jorobada”.
-En ese mismo instante grité: ”Señor, una mujer jorobada sería un tragedia. Por favor, dame la joroba y a ella hazla hermosa”.
Entonces, Frumtje lo miró a los ojos y fue sacudida por algún recuerdo profundo. Alargó el brazo para darle la mano a Mendelssohn y más adelante se convirtió en su devota esposa.
Autor desconocido

jueves, 17 de abril de 2008

Déjala secar

Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.

Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana.

Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.

Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.

Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota.

Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo.

Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:

- Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa?

Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó ¿ Recuerdas lo que dijo tu abuela?

-Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil de quitar.

- Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.-

Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor.

Un rato después sonó el timbre de la puerta. Era Julia, con una caja en las manos y sin mas preámbulo ella dijo:

Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta?. Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero el se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado.

Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti.

¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.!

¡ No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!.

Y dando un fuerte abrazo en su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo que se había ensuciado de lodo.
Autor desconocido