<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171</id><updated>2011-10-24T23:38:01.280-07:00</updated><title type='text'>Cuentos de Gaia</title><subtitle type='html'>En aquel momento Schehrezade vio aparecer la mañana, y discretamente dejó de hablar...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>368</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1992086477945356716</id><published>2011-10-24T23:38:00.000-07:00</published><updated>2011-10-24T23:38:01.535-07:00</updated><title type='text'>El arbolito</title><content type='html'>&lt;br /&gt;Había una vez un arbolito feliz. Entre sus ramas había pichones traviesos que jugaban y piaban todo el día.&lt;br /&gt;El árbol conocía muy bien a todos &amp;nbsp;y los quería, los quería tanto...&lt;br /&gt;Cuando hacía frío los pichones se acurrucaban entre sus hojas y si el sol estaba tibiecito, el &amp;nbsp;árbol, moviendo sus ramas, les hacía dar saltitos invitándolos a jugar.&lt;br /&gt;Pero un día, entre saltito y saltito, los pichones subieron &amp;nbsp;la rama más alta del árbol y vieron un azul hermoso y un bosque lleno de otros árboles que no conocían.&lt;br /&gt;Se dieron cuenta entonces que sus alitas habían crecido lo suficiente como para intentar volar. Un aleteo...y otro más...y por &amp;nbsp;fin el cielo no pareció tan lejano. Uno a uno, los pichones se fueron volando. El árbol los miró partir con orgullo, porque entre sus ramas los había cuidado durante mucho tiempo. Él sabía que en una tarde de lluvia los volvería a ver acurrucándose entre sus ramas, los recordaría siempre a cada uno de sus pichones.&lt;br /&gt;Esa noche el árbol quedó sólo y vacío. A la mañana siguiente no sólo el rocío mojaba sus hojas....nadie se había dado cuenta que había llorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor desconocido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1992086477945356716?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1992086477945356716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1992086477945356716&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1992086477945356716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1992086477945356716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/10/el-arbolito.html' title='El arbolito'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3925299746426064299</id><published>2011-10-22T05:12:00.000-07:00</published><updated>2011-10-22T05:12:38.029-07:00</updated><title type='text'>La humildad</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-wNdKtpjPWag/TqKzCszME9I/AAAAAAAABnY/idsftm5WUXs/s1600/humilde.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-wNdKtpjPWag/TqKzCszME9I/AAAAAAAABnY/idsftm5WUXs/s1600/humilde.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Se acercaba mi &amp;nbsp;cumpleaños y quería ese año pedir un deseo especial al apagar las &amp;nbsp;velas de mi pastel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando por el parque, me senté al lado &amp;nbsp;de un mendigo que estaba sentado en uno de los bancos, el más &amp;nbsp;retirado, viendo dos palomas revolotear cerca del estanque y me &amp;nbsp;pareció curioso ver a un hombre de aspecto abandonado, mirar las &amp;nbsp;avecillas con una sonrisa en la cara que parecía eterna. &amp;nbsp;Me acerqué a él &amp;nbsp;con la intención de preguntarle por qué estaba tan feliz.&lt;br /&gt;Quise, &amp;nbsp;también, sentirme afortunado al conversar con él, para sentirme más &amp;nbsp;orgulloso de mis bienes, porque yo era &amp;nbsp;un hombre &amp;nbsp;al que no le faltaba nada, tenía mi trabajo que me producía mucho &amp;nbsp;dinero, claro ¿Cómo no iba a producírmelo trabajando tanto?, tenía &amp;nbsp;mis hijos a los cuales, gracias a mi esfuerzo, tampoco les faltaba &amp;nbsp;nada y tenían los juguetes que quisiesen tener.&lt;br /&gt;En fin, gracias a &amp;nbsp;mis interminables horas de trabajo, no les faltaba nada a mi &amp;nbsp;familia.&lt;br /&gt;Me acerqué entonces al hombre y le pregunté, ¿Caballero &amp;nbsp;qué pediría usted, como deseo en su cumpleaños? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensando yo, que &amp;nbsp;el hombre, me contestaría que dinero y así de paso, yo darle unos &amp;nbsp;billetes que tenía y hacer la obra de caridad del año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No &amp;nbsp;sabe usted mi asombro, cuando el hombre me contesta lo siguiente, &amp;nbsp;con la misma sonrisa en su rostro que no se le había borrado y nunca &amp;nbsp;se le borró:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Amigo, si pidiese algo más de lo que tengo &amp;nbsp;sería muy egoísta, yo ya he tenido de todo lo que necesita un hombre &amp;nbsp;en la vida y más. Vivía con mis padres y mi hermano antes de &amp;nbsp;perderlos una tarde de Junio, hace mucho, conocí el amor de mi padre &amp;nbsp;y mi madre, que se desvivían por darme todo el amor que les &amp;nbsp;era&amp;nbsp;posible, dentro de nuestras limitaciones económicas. Al &amp;nbsp;perderlos, sufrí muchísimo, pero entendí que hay otros que nunca &amp;nbsp;conocieron ese amor, yo sí y me sentí mejor.&lt;br /&gt;Cuando joven, conocí &amp;nbsp;una niña de la cual me enamoré perdidamente, un día la besé y &amp;nbsp;estalló en mí, el amor hacia aquella joven tan bella que cuando &amp;nbsp;luego se marchó, mi corazón sufrió tanto... Recuerdo ese &amp;nbsp;momento y pienso que hay personas que nunca han conocido el amor y &amp;nbsp;me siento mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día en este parque, un niño correteando, cayó al piso y &amp;nbsp;comenzó a llorar, yo fuí, lo ayudé a levantarse, le sequé las &amp;nbsp;lágrimas con mis manos y jugué con él por unos instantes más y &amp;nbsp;aunque no era mi hijo... me sentí padre, y me sentí feliz,&amp;nbsp;porque &amp;nbsp;pensé que muchos no han conocido ese sentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando &amp;nbsp;siento frío y hambre en el invierno, recuerdo la comida de mi madre &amp;nbsp;y el calor de nuestra pequeña casita y me siento mejor, porque hay &amp;nbsp;otros que nunca lo han sentido y tal vez, no lo sentirán nunca. &amp;nbsp;Cuando consigo dos piezas de pan, comparto una con otro mendigo del &amp;nbsp;camino y siento el placer&amp;nbsp;que dá compartir con quien lo necesita, &amp;nbsp;y recuerdo que hay unos que jamás sentirán ésto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi querido &amp;nbsp;amigo, qué más puedo pedir a Dios o a la vida cuando lo he tenido &amp;nbsp;todo?, y lo más importante es que estoy consciente de &amp;nbsp;ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo ver la vida en su más simple expresión, como esas &amp;nbsp;dos palomitas jugando, ¿Qué necesitan ellas? lo mismo que yo, &amp;nbsp;nada... Estamos agradecidos al Cielo de ésto y sé que usted, pronto &amp;nbsp;lo estará también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré hacia el suelo un segundo, como &amp;nbsp;perdido en la grandeza de las palabras de aquel sabio, que me había &amp;nbsp;abierto los ojos en su sencillez, cuando miré, a mi lado, ya no &amp;nbsp;estaba, sólo las palomitas y un arrepentimiento enorme de la forma &amp;nbsp;en que había vivido sin haber conocido la vida. Jamás pensé que &amp;nbsp;aquel mendigo, era tal vez un ángel enviado por el Señor, que&amp;nbsp;me &amp;nbsp;daría el regalo más precioso que se le puede dar a un ser &amp;nbsp;humano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &amp;nbsp;Humildad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor desconocido.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3925299746426064299?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3925299746426064299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3925299746426064299&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3925299746426064299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3925299746426064299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/10/la-humildad.html' title='La humildad'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-wNdKtpjPWag/TqKzCszME9I/AAAAAAAABnY/idsftm5WUXs/s72-c/humilde.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4347557439046982729</id><published>2011-10-09T09:12:00.001-07:00</published><updated>2011-10-09T09:12:47.291-07:00</updated><title type='text'>La tentación del justo</title><content type='html'>Un grupo de demonios intentaba entrar en el alma de un hombre santo que vivía cerca del Cairo. Ya le habían tentado con mujeres de Nubia, manjares de Egipto, tesoros de Libia, pero nada les había dado resultado.&lt;br /&gt;Un día que Satanás pasaba por allí, se fijó en los esfuerzos de sus siervos.&lt;br /&gt;-¡No entendéis nada! -Dijo Satanás- No habéis utilizado la única tentación a la que nadie se resiste. Os lo demostraré. Se acercó al hombre santo y le susurró a los oídos:&lt;br /&gt;-¿Te acuerdas de aquel sacerdote que estudió contigo? Le acaban de nombrar obispo de Alejandría.&lt;br /&gt;De inmediato, el hombre santo tuvo un ataque de rabia y blasfemó contra la injusticia de Dios.&lt;br /&gt;-La próxima vez debéis empezar con esta tentación -dijo Satanás a sus siervos-. Un hombre puede resistirlo casi todo, pero siempre siente envidia de la victoria de su hermano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4347557439046982729?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4347557439046982729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4347557439046982729&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4347557439046982729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4347557439046982729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/10/la-tentacion-del-justo.html' title='La tentación del justo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-458066520471509499</id><published>2011-06-25T03:43:00.000-07:00</published><updated>2011-06-25T03:43:28.720-07:00</updated><title type='text'>No tuvo miedo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-jHBIFZ-ECkg/TgW7xvOh-mI/AAAAAAAABgI/80uva4q8OxI/s1600/juan-sin-miedo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-jHBIFZ-ECkg/TgW7xvOh-mI/AAAAAAAABgI/80uva4q8OxI/s1600/juan-sin-miedo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Le despidieron. La verdad es que había cometido un error, siendo demasiado imprudente con un cliente. el cliente no volvió, y puso una fuerte reclamación a la empresa.&lt;br /&gt;Ahora, Juan se encontraba en la calle, casado y con un niño recién nacido.&lt;br /&gt;¿Qué haría? ¿Dónde iría? ¿En qué trabajaría?&lt;br /&gt;No se lo había esperado.&lt;br /&gt;Es la historia de un amigo.&lt;br /&gt;Pero es la historia de otras muchas personas que,&amp;nbsp;por azar, por buscarlo o por golpe del destino, cambian de tercio en la vida.&lt;br /&gt;La reflexión que hizo Juan fue sencilla y, a la vez, profunda. Nunca le había gustado su trabajo. Era muy costoso para él tener que dirigirse diariamente a su oficina. Muchas veces soñaba en cambiar de profesión.&lt;br /&gt;Pero el miedo le paralizó siempre.&lt;br /&gt;¿Qué pasaría con la hipoteca?&lt;br /&gt;¿Cómo se ganaría la vida?&lt;br /&gt;¿Ahora, qué le dejaría a su hijo?&lt;br /&gt;Sin embargo, siempre había pensado en &amp;nbsp;cambiar.&lt;br /&gt;Se planteó realmente&amp;nbsp;¿qué hubiera hecho de su vida&amp;nbsp;de no haber tenido miedo?.&lt;br /&gt;Ahora, después de perderlo todo, buscarse la vida se imponía forzosamente. Así que consideró el cambio, no como la posibilidad de perder algo valioso anteriormente, sino como la oportunidad de ganar mucho más. De manera que invirtió sus ahorros en el negocio de sus sueños. y, como resultado, recuperó su dinero, su vigor y su vida.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-458066520471509499?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/458066520471509499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=458066520471509499&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/458066520471509499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/458066520471509499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/06/no-tuvo-miedo.html' title='No tuvo miedo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-jHBIFZ-ECkg/TgW7xvOh-mI/AAAAAAAABgI/80uva4q8OxI/s72-c/juan-sin-miedo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6354411813402576124</id><published>2011-06-21T12:54:00.000-07:00</published><updated>2011-06-25T03:21:47.470-07:00</updated><title type='text'>Volando alto</title><content type='html'>&lt;div align="center" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-arCjggXrBDM/TgW2scYTUyI/AAAAAAAABgE/P9DEQcNsfoE/s1600/bg_5984543.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-arCjggXrBDM/TgW2scYTUyI/AAAAAAAABgE/P9DEQcNsfoE/s320/bg_5984543.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Después de la 2da. Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor&amp;nbsp;en una peligrosa aventura alrededor del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Poco después de despegar de uno de los&amp;nbsp;pequeños e improvisados aeródromos de la India,&amp;nbsp;oyó un ruido extraño que venía de detrás de su asiento y se dio cuenta que había una rata a bordo y&amp;nbsp;que, si roía la cobertura de lona, podía destruir su frágil avión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Podía volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;De repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro su viaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Autor Desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6354411813402576124?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6354411813402576124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6354411813402576124&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6354411813402576124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6354411813402576124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/06/volando-alto.html' title='Volando alto'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-arCjggXrBDM/TgW2scYTUyI/AAAAAAAABgE/P9DEQcNsfoE/s72-c/bg_5984543.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-2376951451583356668</id><published>2011-06-07T22:59:00.001-07:00</published><updated>2011-06-07T23:03:08.517-07:00</updated><title type='text'>Los deseos se cumplen</title><content type='html'>&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-YzSkHk4McgM/Te8QjHvWN_I/AAAAAAAABfg/Jlwdd9LGC7U/s1600/oak-trees.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-YzSkHk4McgM/Te8QjHvWN_I/AAAAAAAABfg/Jlwdd9LGC7U/s320/oak-trees.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Había una vez, tres árboles en la colina de un bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas, y el primero dijo: " Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos; todos verán mi belleza".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El segundo árbol dijo: " Algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré a los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza y poderoso casco".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Finalmente el tercer árbol dijo: " Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles del bosque. La gente me verá en la cima, mirará mis poderosas ramas y pensarán en el Dios de los cielos, y cuán cerca estoy de alcanzarlo. Seré el más grande árbol de todos los tiempos y la gente siempre me recordará".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Después de unos años de que los árboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Cuando uno vio al primer árbol dijo: " Este me parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera aun carpintero", y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol:" Parece un árbol fuerte: creo que podré vender al carpintero del puerto". El segundo árbol se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino de convertirse en una poderosa embarcación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El último leñador se acercó al tercer árbol; éste estaba asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad. El leñador dijo entonces: " No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomaré éste". Y cortó el tercer árbol.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Cuando el primer árbol llegó donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales, fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal pues eso no era por lo que había orado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesta en un lago. Y vio cómo sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado s su final.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega. Años más tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzas por lo que tanto habían orado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Entonces un día un hombre y una mujer llegaron a un pesebre, Ella dio a luz a un niño, y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en el que fue transformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este cajón debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que había contenido el más grande tesoro de la historia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Años más tarde un grupo de hombres entraron en la balsa en la cuál habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua, una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dormía, éste se levantó y dijo: "¡Calma y quédate quieto!" y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado al Rey de Reyes y el Señor de Señores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Finalmente un tiempo después alguien vino y tomó el tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado en las calles al mismo tiempo que la gente escupía, insultaba y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una pequeña colina y el Hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que él fue los suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús había sido crucificado en él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-2376951451583356668?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/2376951451583356668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=2376951451583356668&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2376951451583356668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2376951451583356668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/06/los-deseos-se-cumplen.html' title='Los deseos se cumplen'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-YzSkHk4McgM/Te8QjHvWN_I/AAAAAAAABfg/Jlwdd9LGC7U/s72-c/oak-trees.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5167454079538297107</id><published>2011-05-15T13:59:00.000-07:00</published><updated>2011-05-20T00:20:54.395-07:00</updated><title type='text'>Dejando Huellas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kEhBD_GGlfs/TdYWRmEd2qI/AAAAAAAABec/u8p01ZhnYEM/s1600/dejando-huella.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-kEhBD_GGlfs/TdYWRmEd2qI/AAAAAAAABec/u8p01ZhnYEM/s320/dejando-huella.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús Resucitado, iba a toda prisa por el camino de la vida, mirando por todas partes y buscando. &amp;nbsp;Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le preguntó:&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?”&lt;br /&gt;El anciano, encogiéndose de hombros le contestó:&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Depende del tipo de cristiano que ande buscando”.&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Perdone”, dijo contrariado el hombre, “pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay. &amp;nbsp;Sólo conozco a Jesús”.&lt;br /&gt;Y el anciano añadió:&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Pues sí, amigo; hay de muchos tipos y maneras. &amp;nbsp;Los hay para todos los gustos: &amp;nbsp;hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, cristianos auténticos...”&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“¡Los auténticos! &amp;nbsp;¡Esos son los que yo busco! &amp;nbsp;¡Los de verdad!”, exclamó el hombre emocionado.&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“¡Vaya!”, dijo el anciano con voz grave. &amp;nbsp;“Esos son los más difíciles de ver. &amp;nbsp;Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted”.&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“¿Cómo podré reconocerle?”&lt;br /&gt;Y el anciano contestó tranquilamente:&lt;br /&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp;“No se preocupe amigo. &amp;nbsp;No tendrá dificultad en reconocerle. &amp;nbsp;Un cristiano de verdad, no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. &amp;nbsp;Lo reconocerá por sus obras. &amp;nbsp;Allí donde van, siempre dejan huellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor desconocido&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5167454079538297107?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5167454079538297107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5167454079538297107&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5167454079538297107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5167454079538297107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/05/dejando-huellas.html' title='Dejando Huellas'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kEhBD_GGlfs/TdYWRmEd2qI/AAAAAAAABec/u8p01ZhnYEM/s72-c/dejando-huella.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4313929098904985711</id><published>2011-05-15T13:34:00.000-07:00</published><updated>2011-05-15T13:57:56.836-07:00</updated><title type='text'>Ayudando</title><content type='html'>&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Juan sólo tenía seis años y quería tener un reloj de pulsera. Cuando se lo regalaron por fin, en Navidad, estaba impaciente por enseñarselo a su mejor amigo, José. La madre de Juan le dió permiso, y cuando su hijo salió de casa le hizo esta advertencia:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-Juan, ahora llevas tu reloj nuevo, y sabes leer la hora. De aquí a casa de José llegas andando en dos minutos; así que no tienes excusa para llegar tarde a casa. Vuelve antes de las seis para merendar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-Sí, mamá -dijo Juan mientras salía corriendo por la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Dieron las seis, y ni rastro de Juan. A las seis y cuarto no había aparecido todavía, y su madre se irritó. A las seis y media seguía sin aparecer, y se enfadó. A las siete menos diez, el enfado se convirtió en miedo. Cuando se disponía salir a buscar a su hijo, se abrió despacio la puerta de la calle. Juan entró en silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-¡Ay, Juan! -le riñó su madre-. ¿Cómo has podido ser tan desconsiderado?¿No sabías que yo me iba a preocupar?¿Dónde te has metido?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;- He estado ayudando a José... -empezó a decir Juan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-¿Ayudando a José?, ¿a qué? -le gritó su madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El pequeño empezó a explicarse otra vez:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-A José le han regalado una bicicleta nueva por Navidad, pero se cayó de la acera y se rompió y...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-¡Ay Juan! -le interrumpió su madre-, ¿qué sabe de arreglar bicicletas un niño de seis años? Por Dios, tú....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Esta vez fue Juan quien interrumpió a su madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;- No mamá. No quise ayudarle a arreglarla. Me senté a su lado y le ayudé a llorar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4313929098904985711?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4313929098904985711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4313929098904985711&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4313929098904985711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4313929098904985711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/05/ayudando.html' title='Ayudando'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3310297082842212862</id><published>2011-05-02T13:34:00.001-07:00</published><updated>2011-05-02T13:51:13.215-07:00</updated><title type='text'>Aprender a comunicarse</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño. "¡Qué desgracia, Mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Majestad", dijo el sabio. "¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! ¡Que le den cien latigazos!", gritó el Sultán enfurecido. Más tarde ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: "¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes". Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: "¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. El segundo sabio respondió: "Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor Desconocido&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3310297082842212862?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3310297082842212862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3310297082842212862&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3310297082842212862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3310297082842212862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2011/05/aprender-comunicarse.html' title='Aprender a comunicarse'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1363074720050358603</id><published>2008-09-03T13:33:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.360-07:00</updated><title type='text'>Mi cosecha</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aunque camine por este mundo, con zapatos de mendigo o de rey, mi alma es la misma desde el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni los conocimientos que he cosechado durante el tiempo, me servirán para evadir el momento de mi último aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tuve, solamente me ha servido para que mi cuerpo se pose en un lugar seguro y amable, el dinero me ha permitido tener y ver cosas que otros jamás verán, pero más allá de eso no tengo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis conocimientos me han permitido hablar de cosas delante de los demás, para que sepan que he estudiado; y he visto, que hasta algunos se pasean con vanidad, mostrando sus títulos, honores y posesiones, ignorantes de lo que realmente alimenta el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi trabajo me permitió utilizar descabelladamente u oportunamente mi tiempo, para insertarme en la sociedad, competir dentro de un ámbito por posesiones que nunca me pertenecieron, y jamás me pertenecerán; y delante de los demás, dar limosnas a los menos afortunados o a los falto de esfuerzos, para que todos me miraran y dijeran que era una persona de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada fue mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdí mí tiempo cosechando automóviles, propiedades, barcos, mujeres, y soledad; y todo eso, no sirvió de nada cuando me llegó el momento de dar cuenta de lo que realmente tendría que haber cosechado: sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que he vivido, mis sentimientos, y mis historias se disolvieron al viento del tiempo, y me descubrí desnudo, con mi alma repleta de preguntas sin respuestas, y a pesar de todo lo que había aprendido con mis ciencias, no pude dar cuenta del porqué de mi ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partí hacia un lugar donde todo lo que tengo, todo lo que llevo, inclusive mi cuerpo, no sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora tarde me doy cuenta que opté en esos momentos, proteger mi cuerpo del frío y pasearme entre ambientes lujosos, y me olvidé de lo que llevaba dentro de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, estoy loco, reviviendo mis acciones, y no puedo comprender como pude estar tan ciego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloré, y amargué mi vida por acciones erróneas de hombres y mujeres hacia mi corazón, pero en realidad, tendría que haber reído porque me estaban mostrando el camino que no debía seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé tardes deprimido por palabras en contra de mis acciones; siendo que ellas, eran fortaleza para mi alma y era justamente un llamado a batalla para ponerme de pie y caminar por la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le temí al cambio, y me oculté en un rincón de mi casa a llorar por mis miedos, y preguntarme: ¿Qué pasará...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente sólo imaginaba derrota y desconsuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, veo que Dios me había dado mis monedas de oro, y preferí enterrarlas a que negociar con ellas y ganar diez veces más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, acepté mi decisión cargando culpas a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciego voluntario fui, y hoy padezco lo que elegí en esta habitación solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací libre, y morí rodeado de gruesas y enormes ataduras que yo solo anudé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de lo que tenía me sirvió para evadir mi último suspiro. Y las palabras que en algún momento me aplazaron o me alentaron quedaron vacías, porque yo mismo las maté con mis acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve rodeado de personas que me amaron y otras que no lo hicieron, y lloré porque no era amado por todos, y lloré porque todos me odiaban, y perdí mi tiempo pensando en como agradarles a todos, y caí cuando supe que había quienes me odiaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ohh Dios mío" dije, pero solamente había montado mi propia obra de teatro con mis propios espectadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así me evadí de todo lo que realmente necesitaba, siempre tenía una excusa bajo la manga, y como el método siempre funcionaba, creí que estaba ileso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy aquí, ya soy viejo. Mi piel está ajada y mis ojos perdieron su color. Mis manos tiemblan y mis piernas actúan por su propia voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo mucho de lo que tuve pero me doy cuenta que fue efímero. Mis propiedades las vendí, mis automóviles se están pudriendo en algún lugar; y otros quizá andarán por ahí renovados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de mis mujeres han muerto y otras se pasean con sus enormes familias, de vez en cuando las veo y las saludo de lejos. No están mejor que yo, y en su semblante, al igual que en el mío, veo la carga que llevan a cuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ciencias no me han permitido retrasar mi tiempo, y el dinero que he ganado con ellas será para los que me precederán en esta carrera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora recuerdo que cuando tenía el dinero en mis manos, lo miraba como si fuera mi Dios, y sonreía, creía que tenía todo, pero me veo, y no puedo creer que haya perdido mi tiempo adulando a rostros extraños pintados en papeles de colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice todo lo que quise, y hasta algunos dirán que he vivido una buena vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no les puedo decir lo verdadero de la vida, porque ya no puedo hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, se me acercó un joven y me leyó un cuento, era un buen cuento, pasamos un buen momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando yo miraba a través de la ventana y veía los pájaros libres surcando el cielo, y entendí que vendí mi libertad a un precio muy caro que ahora estoy pagando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho finalizó su lectura y me acarició con cierto amor y lástima; yo, le di las gracias mentalmente, y se fue caminando rápido a leer su cuento a otro viejo más, que descansa conmigo en este hospital olvidado pero lleno de sonidos extraños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy esperando cerrar mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero eso no había sucedido ayer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe alguien conmigo, que me dice que estoy en lo cierto. Y le pregunto si me dará una nueva oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mira y sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me da el "SI" que yo espero, solamente se queda a mi lado, a escuchar mis historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me he ido, y aunque nadie lo ha notado, aún sigo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque siendo un cuerpo viejo, mi alma aún tiene mucho que aprender, porque tengo la esperanza de alcanzar un día la sabiduría que me permita cosechar lo realmente importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces se apagaron pero yo sigo hablando con mi acompañante, ambos reímos. Él me está enseñando, que es lo realmente importante en mi cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo mucho que aprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1363074720050358603?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1363074720050358603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1363074720050358603&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1363074720050358603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1363074720050358603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/09/mi-cosecha.html' title='Mi cosecha'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6881836135714990000</id><published>2008-09-01T11:59:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.360-07:00</updated><title type='text'>Día Internacional del Blog</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Ayer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;fue&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;el&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;día&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;del&lt;/span&gt; Blog, y &lt;a href="http://eingelshow.blogspot.com/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Eingel&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; ha &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;decidido&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;recomendar&lt;/span&gt; é&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;ste&lt;/span&gt; para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;darlo&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;conocer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;entre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;sus&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;lectores&lt;/span&gt;. Como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;le&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;decía&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;él&lt;/span&gt; en mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;comentario&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;le&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;estoy&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;muy&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;agradecido&lt;/span&gt;, y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;su&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;recomendación&lt;/span&gt; me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;sirve&lt;/span&gt; para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;atender&lt;/span&gt; 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&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;disculpas&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;los&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;que&lt;/span&gt; lo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;suelen&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;visitar&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;pesar&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;de&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;que&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;este&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;día&lt;/span&gt; ya &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;pasó&lt;/span&gt; yo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;voy&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;continuar&lt;/span&gt; con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;el&lt;/span&gt; "meme": &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;debo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;sugerir&lt;/span&gt; 5 Blogs &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;que&lt;/span&gt; no &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;recomiendo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;habitualmente&lt;/span&gt;,  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;además&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;de&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;mencionar&lt;/span&gt; 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son:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;a href="http://neogabox.blogspot.com/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;Blanco&lt;/span&gt; y negro&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;a href="http://factorpeter.blogspot.com/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;Cuentos&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;enredados&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;a href="http://tierragramas.blogspot.com/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;Tierragramas&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;inmundos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;a href="http://www.everyoneweb.com/cuentosfelinos/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;Cuentos&lt;/span&gt; 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En un santiamén, el agua, o lo que fuera que salía del interior de la mujer, formaron una figura humana que estaba de pie a mi lado. Era la figura de un hombre alto, lo bastante como para que yo lo mirara alzando la vista. Los ojos de esta cosa eran como dos esmeraldas que brillaban en la oscuridad. No tenía boca, ni orejas, solamente esos dos ojos que brillaban sin parar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Abuelo...? ¿Es verdad lo que me está contando? –preguntó nuevamente el panadero con un poco de cobardía-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hijo, es la pura verdad –afirmó el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y luego... que sucedió? –preguntó nuevamente el hombre, pero totalmente ensimismado en lo que contaba el viejo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El hombre o la cosa ésta formada por el agua, solamente me miró, sus ojos centellearon en la noche y retrocedió como si me temiera, parecía ser asustadizo como un venado frente a un cazador. Pero no tuve miedo, parecía ser un ser perdido, solitario, hasta tuve ganas de invitarlo a tomar un café –dijo el anciano y sonrió-, luego, simplemente se confundió entre el aguacero y desapareció entre el agua de lluvia –agregó ante la mirada atónita del hombre calvo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es increíble lo que me cuenta –dijo el panadero con expresión de asombro-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... hijo, dicen que lo llaman el polizonte de almas porque fue un bebé abandonado. No llegó a vivir lo suficiente, y el tiempo que vivió lo vivió bajo la lluvia y murió bajo ella ahogado. Tal vez su vida terrenal habrá durado horas o segundos nadie lo sabrá. Pero lo cierto es que dicen que por alguna razón, éste ente renace de tanto en tanto bajo un aguacero como éste, para vivir lo que nunca pudo y tal vez, para buscar a su madre. Y siempre bajo una lluvia infernal como ésta –dijo el anciano señalando la puerta de la panadería-, y de tanto en tanto también vive en las personas que solamente él sabe que pronto morirán, y así vive un poco la vida que le fue arrebatada, pero es un fantasma que vaga entre algún mundo y éste –dijo finalmente el anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mire usted... para mí no deja de ser una leyenda un poco terrorífica –dijo el panadero sonriente-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, como te he dicho antes Francisco, tal vez sea una leyenda, pero bueno, solamente te he contado lo que ví... –dijo con recelo el anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Está bien... no hay problema, lo que suceddd... ¿Cómo sabe mi nombre? –preguntó el hombre secando su calva-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró al anciano directamente a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vio cuando los ojos del viejo centellearon como dos esmeraldas, y de su boca salía un hilo de agua azul profundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego dicen que de la boca y que de los ojos del viejo, salió el polizonte de almas y se introdujo silenciosamente pero rápidamente por los ojos del panadero calvo –dijo el muchacho-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayyyy ¡Vamos... no me asustes estúpido! –dijo la joven entre sonrisas-, sabes que después tengo pesadillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ja, ja, ja, ja rió, casi vehementemente el joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No seas tonto Aníbal... ¿por qué me cuentas esas cosas raras? –exclamó su novia con un gesto casi de súplica-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Es verdad Carolina...! Mira, todo sucedió en la panadería de aquí enfrente, me lo contó mi abuelo... me dijo que pasó allá por los años 70', antes de que empezara la Dictadura en Argentina. Hasta me dijo que la policía no quería remolcar la vieja camioneta que estaba estacionada en la acera de la panadería –dijo el joven con total seguridad-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En serio? –preguntó la joven con total terror-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... mi abuelo me contó que encontraron al anciano muerto sentado en una banqueta, un gato, un niño y una empleada de la panadería, todos muertos... ahogados –explicó el muchacho-, pero lo más extraño es que luego, el único acusado por los supuestos asesinatos se suicidó en la celda de la comisaría, y ése día dejó de llover...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿El hombre calvo... el panadero se suicidó? –preguntó la joven tomándose de la chaqueta de su novio-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, el panadero se suicidó –asintió el joven-. Luego la panadería fue cerrada para siempre, y algunos dicen que aún sus fantasmas rondan por el lugar –agregó con voz gutural-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ayyyy noooo! Por favor Aníbal, no por favor, fantasmas no –gritó la mujer con súplica extrema-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Está bien cariño, tampoco es para tanto... –dijo el joven abrazando a su novia que ya estaba sollozando-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven miró hacia la panadería. Ésta tenía todas las ventanas tapiadas con maderas. La persiana central de la fachada estaba completamente oxidada y aún se podía ver debajo del óxido, un color grisáceo, que parecía haber sido también el color original de la fachada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estás seguro de lo que me éstas contando? –preguntó la joven asustadiza-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé cariño... sólo es una historia... una leyenda urbana –dijo su novio con una sonrisa-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer pareció calmarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida apareció un taxi bajo el aguacero, y frenó frente a la garita. La pareja subió al taxi sin poder evitar que la lluvia los empapara mientras abrían la puerta del automóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven miró de reojo la panadería una vez más. Pareció escuchar un leve tintineo, como una campanilla y abrazó a su novio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Amor, es sólo una historia más... como las historias de Samir, la serpiente gigante del túnel o la casa infernal... sólo historias –dijo el joven sonriendo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Adónde vamos? –preguntó el chofer del taxi-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A Barrio Marina por favor, Casacuberta y Bernardez –dijo el joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxi aceleró suavemente y se perdió bajo el aguacero.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3827953232212307702?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3827953232212307702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3827953232212307702&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3827953232212307702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3827953232212307702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/07/polizonte-de-almas-v.html' title='Polizonte de almas V'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-8475333699564405135</id><published>2008-06-30T08:31:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.361-07:00</updated><title type='text'>Polizonte de almas IV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Si... un pequeño bastardo –dijo el anciano dando las últimas pitadas de su cigarrillo-. Su madre lo abandonó porque su pareja que era de buena posición económica, le dijo que no iba a soportar un hijo extramatrimonial, y que si quería quedarse con el crío, que se olvidara para siempre de los lujos y el dinero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Así que lo abandonó? –preguntó el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... su madre prefirió la comodidad terrenal a su propio hijo –continuó contando el viejo-. Pero como dicen que todo se paga en vida, su madre murió en un accidente ferroviario tiempo después, en un paso a nivel de por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Usted conoció a la señora? –preguntó el panadero cruzándose de brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... la conocí. Una extraña mujer, pero parecía vivir atormentada por lo que había hecho, o por lo menos, así lo dejaba entrever entre todas las personas que sospechaban lo que había hecho con su hijo. Una tarde, simplemente se dejó caer en las vías del ferrocarril Sarmiento –dijo el anciano mirando a su nieto, que estaba jugando concentradamente con Don Pericles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se suicidó? –preguntó el hombre mirando al anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así parece ser, o por lo menos eso es lo que cuentan –dijo el viejo, observando una pequeña banqueta que estaba a escasos metros de una balanza repleta de harina por doquier-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se quiere sentar abuelo? –preguntó el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hijo, por favor, mis huesos ya no soportan mucho el peso de mi carne... además éste saco que traigo es muy pesado –dijo el anciano sonriendo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre le alcanzó la banqueta al anciano, que se mantenía en pie un poco vacilantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo la miró y se sentó sobre ella haciendo crujir la madera con un sonido seco. Sacó un pañuelo de su bolsillo y se secó un poco el sudor de su frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se siente bien abuelo? –preguntó el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hijo... es que he tenido dolencias... gástricas... digamos, desde hace un tiempo –respondió el anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano bajó su mirada y miró de reojo a su nieto, que estaba enseñándole algún tipo de truco al gato, porque éste estaba parado en sus patas traseras siguiendo atentamente con la mirada algo que el niño tenía escondido en una mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia seguía cayendo incesantemente, parecía que en cualquier momento iba a aparecer Noé con su arca a llevarse a Don Pericles con alguna compañera de su especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Parece saber mucho de la historia del polizonte –dijo el panadero, tocándose la calva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hijo, un poco, pero en realidad no te he contado nada aún –dijo el anciano mirando fijamente al hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero usted sabe todo esto de primero mano? –interrogó el hombre al anciano casi inquisitivamente- .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hijo, las personas hablan siempre tácitamente de éste asunto y hasta algunas veces inventan lo que no saben –dijo el anciano un poco agotado y hasta parecía que de su pecho se oía un pequeño gorgoteo-. Pero en realidad en una noche muy parecida a ésta, y con un aguacero idéntico al que estamos viendo, yo vi al polizonte...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panadero se acuclilló al lado del anciano y lo escuchó con toda atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo era un adolescente, había ido a dejar a mi novia por ése entonces a un barrio no muy lejos de aquí, Barrio Marina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, paso por ahí de vez en cuando –dijo el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno... cuando los dos nos apeamos de mi viejo Citroen, corrimos hasta la entrada de la casa de mi novia y empezamos a besarnos como una pareja que no se vería nunca más –dijo el anciano, y a continuación tuvo un fuerte acceso de tos. Un pequeño hilo de baba le corrió por la comisura de los labios-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida el panadero fue en busca de un vaso de agua que trajo a toda prisa y lo colocó en la temblorosa mano del viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estas bien abuelo? –preguntó su nieto, con las cejas arqueadas y sus pupilas inmensamente dilatadas-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estoy bien hijo, no te preocupes, es solamente que tu abuelo está un poco cansado, nada más –dijo el anciano, acariciándole el flequillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación tomó un sorbo de agua y suspiró un poco. El pequeño se alejó flanqueado por Don Pericles, ambos estaban buscando algo que se había caído bajo una de las estanterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró al panadero que se había acuclillado nuevamente a su lado y encendió otro cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Enseguida te cuento el resto de la historia hijo –dijo el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No abuelo... no es necesario, solamente le preguntaba por curiosidad –se justificó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano pareció hacer arcadas, pero enseguida se compuso. Inhaló como si fuera la primera vez que respiraba y se irguió en la banqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta bien hijo... disculpa, es que a veces me quedo sin aire –dijo el anciano con una semi sonrisa-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay problema abuelo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te decía que estaba con mi novia de entonces y vimos a una mujer mayor de edad que se acercaba por la acera. La mujer estaba completamente empapada y sus zapatos hacían un sonido parecido a un chasquido de dedos pero más audible... miramos a la mujer casi con desinterés y seguimos besándonos. Pero nos alertamos cuando la mujer cayó pesadamente al suelo, su rostro se había hundido en una zanja que se había formado donde la acera tenía una gruesa rajadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos asustamos, yo corrí hasta donde estaba la mujer y mi novia fue a llamar a su padre. Traté de levantar el cuerpo de la mujer, pero parecía estar inerte... muerta. Con todas mis fuerzas pude dar vueltas el cuerpo, y noté que la mujer tenía el rostro contraído, y una de sus manos estaba colocada directamente arriba de su pecho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estaba muerta? –preguntó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... estaba muerta –aclaró el anciano-. O eso creía; de repente, la mujer abrió la boca, y los ojos, yo salte hacia atrás como si tuviera resortes en mis zapatos. El agua me estaba empapando por completo. La mujer me miró, estiró su brazo como si quisiera tocarme, y empezó a convulsionarse como si una corriente eléctrica le estuviera recorriendo el cuerpo –agrego el anciano y tomó otro sorbo de agua-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego, de sus ojos y su boca, empezó a salir agua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Agua? –preguntó secamente el panadero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-8475333699564405135?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/8475333699564405135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=8475333699564405135&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8475333699564405135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8475333699564405135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/polizonte-de-almas-iv.html' title='Polizonte de almas IV'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1633056865758332328</id><published>2008-06-25T09:58:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.361-07:00</updated><title type='text'>Polizonte de almas III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Si... yo vine a la Argentina en el 37' escapando de Franco, y jamás pensé que ahora sucedería lo contrario... por suerte mi hijo no tiene que escapar de nadie, o por lo menos espero que nunca pase algo así&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No creo que pase algo así por aquí... pero nunca se sabe ¿vio? –dijo el panadero tocando su calva sudorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si... es verdad... nunca se sabe –susurró el anciano, y su mirada se perdió nuevamente en la lluvia-, ¿Así que usted sabe lo que sucedió en el último aguacero...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta del anciano quedó flotando en el aire unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solamente por lo que me contó un conocido de por aquí, del cual ahora no recuerdo su nombre–respondió el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano siguió mirando la cortina de agua, un par de ómnibus y personas que saltaban las grandes olas que éstos producían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuentos... si... solamente palabras hijo, pero es diferente cuando lo ves con tus propios ojos –dijo el anciano encorvándose un poco-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panadero miró al anciano, primero con cierta desconfianza, pero luego con infinita curiosidad. No parecía un viejo que estuviera hablando estólidamente, ni tampoco parecía un tipo loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Usted vio... algo? –preguntó el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hijo... todas las leyendas se forman a partir de un hecho real, pero seguramente nosotros las escuchamos de segunda o de tercera mano... es como comprarse un auto usado, nunca sabrás por que lugares lo hizo rodar el dueño, ni tampoco a cuantas personas llevó, ni siquiera... si alguna vez murió alguien en su interior, sólo sabes una parte y lo que no sabes solamente lo sabe el dueño original&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si algo así... ¿Pero que tiene que ver con todo esto? –preguntó el panadero-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo también he escuchado muchas leyendas de éste lugar, Ituzaingó, y sobre todo del Barrio Marina: el pequeño al que todos creían un Mesías, la serpiente gigante del túnel, una extraña casa a la que mi hijo cuando era pequeño la llamaba La Casa Infernal y muchas historias más; que tal vez mientras te las estaría contando con lujo de detalles, dejaría de llover, habría sequía, y llovería nuevamente –dijo el anciano sonriendo de lado-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He escuchado las historias de Samir, la serpiente y de la casa ésa, pero no creo que sean verídicas... son todas hummmm... son todas habladurías –dijo el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez hijo, pero no creo que lo que se habla del polizonte sean todas historias –dijo el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿El polizonte de almas? –preguntó el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... exacto –respondió el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No me diga que cree en el hombre que vaga por las calles de ésta ciudad y nace de la lluvia...? –preguntó el hombre calvo con una sonrisa socarrona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano miró al hombre que sonreía intermitentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No... hijo no creería en él, si no lo hubiera visto –respondió el anciano, limpiando un poco el vidrio empañado de la puerta de la panadería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vamos... abuelo! –exclamó el hombre-, no es que no le crea, pero... ja, ja, ja –rió nuevamente el hombre seguido por un pequeño acceso de tos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me alegro poder divertirte, hijo –dijo el anciano seriamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre lo miró directamente a los ojos, cesó de reírse y frunció un poco el ceño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Disculpe abuelo, no fue mi intención...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No importa hijo, está bien –dijo el anciano-, la mayoría a los que les cuento la historia se ríen de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No es eso abuelo, pero... es extraño que me diga esto, es la primera vez que alguien me dice que vio al polizonte –dijo el panadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos se quedaron en silencio un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la panadería una pareja de enamorados se sentaba en el banco de una garita a esperar el próximo taxi que los llevara a destino... quizá a algún lugar más tranquilo, debido a los manotazos casi bestiales y desesperados que se propinaban el uno al otro por todas sus partes íntimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo vi tan claro, como estoy mirando a ésa pareja de tortolitos desesperados –dijo el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, también los veo... ¿Pero está seguro de lo que me está diciendo? –preguntó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo se llama el gato? –preguntó el niño, mientras que el felino se refregaba una y otra vez en sus pantalones a la altura de sus pantorrillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Don Pericles –respondió el panadero con una sonrisa, mientras que el niño se alejaba con el gato, vociferando su nombre y le daba un pequeño trozo de su masa de chocolate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panadero encendió otro Gold Leaf y lo colocó en sus gruesos labios, aspirando inmensamente el humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hijo... no debes fumar tanto –dijo el anciano mirando el cigarrillo del hombre-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si es verdad abuelo, pero bueno... ya sabe de algo hay que morirse –dijo el hombre sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... ¿Temes morir? –preguntó el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, abuelo... pero no creo estar preparado aún para morir –dijo el hombre-. Pero usted lo sabrá mejor que yo, cuando Dios nos llama, ya no podemos hacer nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seguro que no podemos... –dijo el anciano, sin dejar de mirar a la pareja de enamorados-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero... ¿Me contará la historia del polizonte? –preguntó el panadero-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eran los años 60'. Se dice que fue un niño que fue abandonado por su madre, no muy lejos de aquí, en uno de los tantos callejones que tiene Ituzaingó –dijo el anciano-. Ése día llovía como nunca. El pequeño era un recién nacido, y su madre lo abandonó porque era producto de una relación extramatrimonial –agregó el anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Un bastardo? No sabía que era un bastardo –dijo el hombre un poco extrañado-.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1633056865758332328?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1633056865758332328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1633056865758332328&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1633056865758332328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1633056865758332328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/polizonte-de-almas-iii.html' title='Polizonte de almas III'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4263125085808174364</id><published>2008-06-19T09:55:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.361-07:00</updated><title type='text'>El polizonte de almas II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Aceites Ru-ru-ru... Rufiendo, ¡y haga sus milanesas durmiendo!" decía la voz de una locutora vendiendo un aceite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, se escuchaba una suave melodía de un bandoneón y un cantante daba cuentas del regreso a la casa de sus padres luego de un amor perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano se había quedado de pie dentro del local, debajo de la campanilla que daba sus últimos tintineos. Miraba a través de uno de los vidrios empañados de la puerta como los automóviles pasaban lentamente por las calles, haciendo pequeñas olas que llegaban hasta la puerta de la panadería y golpeaban en la pequeña compuerta con la que estaba protegido el acceso al local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué aguacero...! ¿No? –preguntó un hombre cuarentón y calvo que parecía salir desde la cuadra de la panadería a reacomodar las estanterías que servían de muestrario para la mercadería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si es verdad... –respondió el viejo-, no recuerdo un aguacero parecido desde... El anciano miró de reojo al extraño y enseguida acalló sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre calvo lo miró sonriendo, extrajo de su delantal una cajetilla de Gold Leaf y encendió un cigarrillo convidando uno al viejo que estaba apoyado sobre el grueso marco de madera de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias –fue lo único que dijo el anciano tomando el cigarrillo entre sus dedos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué aguacero ehh...? –preguntó nuevamente el panadero calvo mirando hacia la avenida-, yo también sé algo de ése día... señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano no volteó ni respondió, solamente siguió mirando la lluvia que caía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... sé de que habla, pero no crea en todo lo que escucha –continuó diciendo el hombre despidiendo una bocanada de humo-, todo es una leyenda urbana, folklore que le dicen... y usted sabe bien que Ituzaingó tiene mucho de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano miró al hombre que pitaba su cigarrillo rápidamente, mientras que jugaba con la cajetilla en sus manos sudorosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuántos años tienes hijo? –preguntó el anciano mirando al hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panadero calvo parecía no sobrepasar los cuarenta años de edad, no era alto, pero parecía estar cortado de un árbol macizo, tal vez de un palo borracho u otro árbol de grueso tronco, pues sus brazos y su cuello le daban una impresión de alto poderío, muy parecido al que tenía Popeye después de comer su salvadora lata de espinaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Treinta y seis años abuelo... el 20 de Julio cumplo los treinta y siete –respondió el hombre con una sonrisa-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ahhh...! ¡Muy buena edad! –exclamó el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y usted... que edad tiene? –preguntó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ochenta y dos... casi ochenta y tres, mañana es mi cumpleaños –dijo el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Mañana... el 2 de Julio? –preguntó el hombre, nuevamente pitando su cigarrillo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si... así es hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Trajo a su nieto a pasear un poco? –preguntó el panadero-, mientras que miraba al pequeño que se entretenía acariciando a un gato gordo y medio zonzo que estaba panza arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, así es... no lo veo seguido, porque mi hijo vive en España y viene de vez en cuando –respondió el anciano-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En España...? –preguntó el panadero casi con el mismo asombro como si le hubieran dicho que alguien vivía en Júpiter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, mi hijo tiene una empresa en Tarragona, pero vive en Valencia –respondió el anciano-, tal vez, algún día yo también me vaya con él –agregó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mire usted que bien! –dijo el panadero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4263125085808174364?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4263125085808174364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4263125085808174364&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4263125085808174364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4263125085808174364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/el-polizonte-de-almas-ii.html' title='El polizonte de almas II'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6780129859909664600</id><published>2008-06-16T07:42:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.361-07:00</updated><title type='text'>Polizonte de almas I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La lluvia era torrencial, un aguacero sin precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer alzó en sus brazos a su pequeño hijo, lo miró por última vez y lo dejó junto a unas cajas viejas por donde merodeaban ratas y cucarachas en busca de su comida diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crío lloró abriendo sus ojos, de alguna manera sabía que algo estaba sucediendo. La mujer se alejó con sus ojos envueltos en lágrimas. Su andar cansino y errante hizo que diera de lleno con un pequeño volquete repleto de basura y agua. La luna era enorme, el frío era intenso, y la lluvia casi bíblica, ése fue el primer día... el comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles de Ituzaingó estaban casi desiertas, no solamente porque el frío calaba los huesos, sino porque la lluvia era incesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Como llueve!" exclamaba un anciano tomando a su pequeño nieto en brazos, mientras que se apeaba de una desvencijada camioneta para comprar algunos panes y facturas de una panadería que ya estaba cerrando sus puertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las ocho de la noche de un invierno gris y oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles parecían el croquis de un par de ríos rápidos de aguas tumultuosas, hasta parecía que en cualquier momento iban a saltar truchas u otros peces y los habitantes al ver esto, se sentarían en el borde de la acera con sus cañas de pescar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Abuelo...? ¿Por aquí... siempre llueve así? –preguntó el pequeño con cierta incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su abuelo lo miró con cariño, alzó la vista y vio Avenida Rivadavia y la plaza de Ituzaingó casi bajo el agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No... no, casi nunca llueve así –respondió el anciano mientras que abría la puerta rebatible de la panadería, y una pequeña campana sujeta del dintel avisaba que un nuevo cliente había ingresado al local-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño enseguida se sintió atraído por el aroma de una bandeja repleta de masas de chocolate que estaba dejando una empleada sobre el mostrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer miró al pequeño y con una gran sonrisa de publicidad de algún dentífrico tomó una masita del montón y la colocó en la pequeña mano del niño, que miró el bocado como si tuviera un lingote de oro puro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una vieja radio colocada sobre un mostrador, el locutor de turno daba cuenta del infernal aguacero que caía sobre la ciudad de Buenos Aires y alrededores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ya a caído más de diez milímetros de agua en toda la ciudad... y para alegrar un poco este tormentoso día, a continuación. .. la mejor selección de tangos..." decía el locutor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6780129859909664600?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6780129859909664600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6780129859909664600&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6780129859909664600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6780129859909664600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/polizonte-de-almas-i.html' title='Polizonte de almas I'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3471464471128906466</id><published>2008-06-06T12:57:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.362-07:00</updated><title type='text'>El corazón de un niño</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Usted encontrará a Jesús allí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano se quedó mirándolo, y continuó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a Interrumpir el niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que Él vive allí....&lt;br /&gt;¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te diré que encontraré en tu corazón. Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte me daré cuenta si te podamos ayudar o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: - aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Terapia: analgésicos y reposo absoluto. - Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: - muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero, tengo algo más que decir: - ¿Por qué? pregunto en voz alta -¿Por qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aun más rencor, no entendía las razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y replicó: - Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Señor le respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió. Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador. Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Abrió mi corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si - dijo el cirujano-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué encontró? - preguntó el niño -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenías razón, encontré allí a Jesús&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3471464471128906466?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3471464471128906466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3471464471128906466&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3471464471128906466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3471464471128906466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/el-corazon-de-un-nino.html' title='El corazón de un niño'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5896520141898990555</id><published>2008-06-01T10:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.362-07:00</updated><title type='text'>Acción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mahatma Gandhi luchó su vida entera, mas consiguió liberar a la India del dominio Inglés. Cuando le dijeran que era uno de los mayores nombres surgidos en la Historia Universal, respondió: "Nada tengo de nuevo para enseñar al mundo. La verdad de la No Violencia es tan antigua como las montañas. Todo lo que he hecho fue intentar practicarla, en la escala más basta que me fue posible. Haciendo así, me equivoqué algunas veces y aprendí con mis errores. "Los que creen en las verdades simples que expuse, solo pueden promoverlas si viven de acuerdo con ellas. Estoy absolutamente convencido de que cualquier hombre o mujer puede realizar lo que realicé, se necesita el mismo esfuerzo y cultivar la misma esperanza y fe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paulo Coelho&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5896520141898990555?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5896520141898990555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5896520141898990555&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5896520141898990555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5896520141898990555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/06/accion.html' title='Acción'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1584107481760379903</id><published>2008-05-30T14:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.362-07:00</updated><title type='text'>¿Dónde encontrar lo que se busca?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A los 21 años, cuando estudiaba medicina en Nueva Delhi, tuve que elegir entre dos tipos de amigos. Los del tipo materialista se levantaban al mediodía y asistían a fiestas en las que se bebía Coca-Cola y se bailaba al compás de los discos de los Beatles.&lt;br /&gt;Los del tipo espiritual se levantaban al amanecer para ir al templo (aproximadamente a la hora en que los materialistas regresaban tambaleándose a sus casas y sufriendo la resaca), comían arroz en un plato y bebían agua o té, normalmente en el mismo tazón.&lt;br /&gt; En ese momento no me parecía extraño que todos los materialistas fuéramos hindúes y que todos los del tipo espiritual fueran occidentales. Los hindúes ansiábamos salir de casa e ir a algún lugar en el que hubiera Coca-Cola y whisky a bajo precio y en abundancia. Los occidentales no dejaban de preguntar dónde se hallaban los santos de India, aquellos que podían levitar y curar leprosos con sólo tocarlos. Yo me uní a los materialistas, de los que había muchos en mi clase. Ninguno de los nacidos en India se consideraba un buscador espiritual.  Hoy no elegiría entre dos tipos de personas; todos somos buscadores. Buscar significa ir en pos de algo. La búsqueda de mis condiscípulos hindúes era la más fácil, pues obtener dinero y objetos finos es fácil; por el contrario, los occidentales de tipo espiritual casi nunca encontraban al santo que buscaban. Yo pensaba que esto se debía a lo escasos que son los santos, pero ahora me doy cuenta de que lo que derrotaba su sed de una vida superior era la búsqueda en sí. Las tácticas que obtienen whisky y discos de los Beatles fracasan miserablemente cuando se va en pos de la santidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Farid ad-Din Attar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1584107481760379903?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1584107481760379903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1584107481760379903&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1584107481760379903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1584107481760379903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/05/donde-encontrar-lo-que-se-busca.html' title='¿Dónde encontrar lo que se busca?'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4353312495171921697</id><published>2008-05-23T13:25:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.362-07:00</updated><title type='text'>¿De qué depende la felicidad?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una mujer se quejaba, en una reunión, de que su marido siempre estaba en casa. Cuando él salía del trabajo de inmediato se trasladaba a su hogar.&lt;br /&gt;Sábados y domingos se hallaba ahí de tiempo completo. Su malestar consistía en nunca poder estar sola. Esta situación se le había convertido en un auténtico fastidio. En cambio, otra de las asistentes a la reunión, se lamentaba que su pareja viajaba demasiado y era muy poco el tiempo que compartían. Una más, se sentía fastidiada porque su madre siempre estaba atenta de ella, la llamaba todos los días y constantemente preguntaba por su salud. Una señora, de mediana edad, se dedicó a quejarse de su trabajo, se le hacía rutinario y, por la cantidad de problemas que tenía a diario que resolver, muy pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el grupo de mujeres que se había reunido para compartir una taza de café, más bien parecía una manifestación de mártires graduadas, cuyo único afán era compartir sus amarguras, o al menos parecía una competencia de quien sufría más. Por supuesto, en su opinión, cada una de ellas se merecía el galardón del primer lugar, pues nadie de las presentes la podía superar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo cambié de óptica y traté de analizar lo positivo que contenía la situación de cada mujer. De la que se quejaba de la presencia de su esposo, su bendición era tener alguien que siempre la acompañaba; de aquélla que se lamentaba de la ausencia de su pareja, su bendición era tener tiempo para dedicarse a otras cosas; quién no soportaba su trabajo, su bendición era tenerlo; y que decir de la bendición de tener una madre que cariñosamente se ocupa de su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluí que toda bendición no aceptada se convierte en maldición. Que es usual tropezarse con personas que han hecho de sus vidas un calvario, pues han perdido la dimensión positiva de sus circunstancias, convirtiéndose en inconformes negativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que les produce una gran satisfacción recibir la compasión de los demás, de hecho, es un juego psicológico para manipular el reconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obedece a una necesidad inconsciente de recibir caricias. Por supuesto, en un juego mortal, pues perdemos la vida, porque en lugar de crecer en la intimidad y construir una valiosa relación, nos dedicamos a desperdiciar el recurso más valioso, no renovable e irrecuperable, que es el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un factor dinámico para lograr triunfar es la confianza firme en tu poder interno. Fórmate una imagen nítida y definida de lo que deseas ser y de las cosas maravillosas que quieres y te propones lograr. Desecha la idea de que eres una persona de segunda clase. Mírate como una persona valiosa y decidida, capacítate y cultívate con miras a ser más eficiente. Empieza a verte HOY desde la perspectiva de una persona triunfadora que sobrepasa sus propios obstáculos internos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel Angel Cornejo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4353312495171921697?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4353312495171921697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4353312495171921697&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4353312495171921697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4353312495171921697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/05/de-que-depende-la-felicidad.html' title='¿De qué depende la felicidad?'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1403192971729441003</id><published>2008-05-16T13:28:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.363-07:00</updated><title type='text'>El protagonista bien puedes ser tu</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace algún tiempo conocí la mujer más hermosa del mundo,&lt;br /&gt;solíamos entrar a chatear a la misma hora,&lt;br /&gt;digo que era la más hermosa porque ella lo decía,&lt;br /&gt;su descripción no era ni más ni menos que la de una reina. Además era la mujer más afortunada del mundo,&lt;br /&gt;vivía rodeada de sirvientes,&lt;br /&gt;y sus comidas eran servidas en bandejas de Oro y Plata,&lt;br /&gt;digo que era la más afortunada porque ella lo decía. Un día encontró el jorobado de sus sueños&lt;br /&gt;el hombre que le serviría para divertirla,&lt;br /&gt;el bufón que tienen todas las reinas,&lt;br /&gt;por supuesto ese bufón jorobado era yo,&lt;br /&gt;digo que era yo porque ella lo decía. No le importaba llenar de mentiras mi monitor,&lt;br /&gt;y a decir verdad a mi tampoco me importaba,&lt;br /&gt;solo me deleitaba con las frases de amor&lt;br /&gt;que le dedicaba a este servidor,&lt;br /&gt;no importaba que sus palabras&lt;br /&gt;fueran poco creíbles, al fin y al cabo&lt;br /&gt;estábamos en un mundo irreal&lt;br /&gt;del que éramos dueños los dos,&lt;br /&gt;y del que son dueños ustedes ahora,&lt;br /&gt;esta mujer decía llamarse&lt;br /&gt;como alguna de ustedes en esta sala. ¡Como es lógico, ese no era su verdadero nombre,&lt;br /&gt;pero al fin y al cabo el mío tampoco&lt;br /&gt;era el que aparecía en esta lista. Ella me había prometido las estrellas&lt;br /&gt;a cambio de tenerme ahí como su bufón,&lt;br /&gt;y yo había aceptado gustoso,&lt;br /&gt;después de todo era la mejor mujer del mundo,&lt;br /&gt;digo que era la mejor mujer del mundo&lt;br /&gt;porque ella lo decía!Así pasaron muchísimos días de encuentros en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;chat&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;mi amor cada vez crecía más&lt;br /&gt;y el de ella bajaba al mismo ritmo. Entonces un día decidió decirme la verdad.&lt;br /&gt;Su nombre era aún más hermoso que el que utilizaba,&lt;br /&gt;el color de su piel era aún más hermoso que el que decía tener,&lt;br /&gt;y su pobreza era aún más hermosa&lt;br /&gt;que la vajilla de oro y plata que decía tener. Hasta el jorobado bufón&lt;br /&gt;que ella tenía para burlarse de el,&lt;br /&gt;desapareció y apareció este humilde servidor&lt;br /&gt;que de jorobado no tiene nada, de bufón tampoco. Ahora aunque ella siguió siendo la reina&lt;br /&gt;del país de las mentiras,&lt;br /&gt;ya no hay vasallos ni sirvientes ni bufones...&lt;br /&gt;solo un gigante castillo de mentiras&lt;br /&gt;que poco a poco se derrumban,&lt;br /&gt;pero que muchos de nosotros nos encargamos&lt;br /&gt;de volver a poner en su falso sitio.  Y esta historia que debería terminar&lt;br /&gt;con perdices y un baile encantado,&lt;br /&gt;en el que ya no soy príncipe,&lt;br /&gt;termina con el comienzo de una historia&lt;br /&gt;que puede ser la tuya.              &lt;br /&gt;Seguirás construyendo este castillo junto con los demás,&lt;br /&gt;o quizás quieras ayudarme a construir un nuevo castillo&lt;br /&gt;donde brillen las flores de la verdad,&lt;br /&gt;tal vez adornemos este jardín con palabras bellas,&lt;br /&gt;salidas de la realidad pero nunca de la verdad.&lt;br /&gt;Tal vez nos regalemos estrellas,&lt;br /&gt;tal vez nos regalemos una eterna amistad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1403192971729441003?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1403192971729441003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1403192971729441003&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1403192971729441003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1403192971729441003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/05/el-protagonista-bien-puedes-ser-tu.html' title='El protagonista bien puedes ser tu'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1624017089423190504</id><published>2008-05-11T12:20:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.363-07:00</updated><title type='text'>La historia de Kyle...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mí clase caminando de regreso a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? ¡Debe ser un "nerd! "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ya tenia planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él, cuando lo alcanzaron, le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ví que sus anteojos volaron y cayeron en el pasto como a tres metros de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus anteojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ví lágrimas en sus ojos. Le acerque a sus manos sus anteojos y le dije,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miro y me dijo: "¡Hola, gracias!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ayude con sus libros. Vivía cerca de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté por que no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado, conmigo y mis amigos, y acepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras más conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pare y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los siguientes cuatro años, Kyle y yo nos convertimos en los mejores amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estabamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo iría a la de Duke.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kyle fue el orador de nuestra generación. Yo lo cargaba todo el tiempo diciendo que era un "nerd".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era uno de esas personas que realmente se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos y se veía bien con sus anteojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Tenia mas citas con chicas que yo, y todas lo adoraban! ¡Caramba! Algunas veces hasta me sentía celoso... Hoy era uno de esos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que, le di una palmadita en la espalda y le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vas a ver que estarás genial, amigo". Me miro con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Gracias" me dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Limpio su garganta y comenzó su discurso:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles a ustedes, que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir, y a propósito, les voy a contar una historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo miraba a mi amigo incrédulo, cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablo de como limpió su armario y por que llevaba todos sus libros con él, para que su mamá no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miraba fijamente y me sonreía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién en ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1624017089423190504?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1624017089423190504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1624017089423190504&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1624017089423190504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1624017089423190504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/05/la-historia-de-kyle.html' title='La historia de Kyle...'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6714369846241643818</id><published>2008-04-30T11:49:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.363-07:00</updated><title type='text'>Monólogo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quiero reivindicar en este monólogo las épocas gloriosas de nuestros padres, donde no se daban tantas explicaciones por las cosas... te acordás? Que tu papá te decía y vos decías "y por qué tengo que hacer esto", y él te decía "porque sí! y "por qué no puedo hacer eso" y te decía "porque no!"  El porque si y el porque no eran las síntesis de un tipo que tenía autoridad, que tenia huevos, no como ahora nosotros, padres degradados, que damos tantas explicaciones para decir las cosas a nuestro chicos.  El otro día mi hijo me dice:&lt;br /&gt;- Papá. Puedo asdk niw ehk weihf..ersuit?,&lt;br /&gt;Que significa:- Papá, puedo ir a ver a la Bersuit?, - porque viste que ahora hablan así los adolescentes, como no leen, emiten sonidos guturales... y le digo No, me dice, - Por qué no puedo... - y le digo&lt;br /&gt;- porque...bueno, porque no tengo plata; él dice :- Bueno, agarro de mis ahorros, y le digo: - no, porque tus ahorros son de mi sueldo, y me dice- y bueno, no me dijiste que cuando te mueras todo iba a quedar para mí?, empezá a enfermarte, - hijo de puta... así me trata. Ahora se ha mal democratizado todo viste? Ahora se hacen reuniones para discutir un montón de boludeces que antes se decidían de un plumazo, y ni te preguntaban. Ahora con mi mujer y con mis hijos nos juntamos como 4 tarados, para decidir adónde va a ir al colegio, adonde nos vamos de vacaciones, nos vamos en diciembre y en septiembre se decide adonde nos vamos, estamos ahí parece una interna peronista. Y yo llego con los catálogos y mi mujer me agarra y me dice:- Sabes que pasa, que vamos a tener que llevar a algunos amigos de los chicos porque los nenes están en edad de que se aburren con sus padres", y claro, yo tengo que llevarlos con un camión jaula con 70 chicos para que mis hijos no se aburran conmigo en mis vacaciones.  Aparte si nos vamos 14 días nos tenemos que volver antes porque mis hijos se llevaron como 28 materias y tienen que estudiar. Y mi mujer que me dice - "a mi no me vas a llevar en carpa como una indígena!" te dice la yegua. Tanto quilombo para irse de vacaciones!! Antes mi viejo nos decía:&lt;br /&gt;- Nos vamos todos de vacaciones de verano, les gusta?&lt;br /&gt;Y nosotros&lt;br /&gt;- Si Papá!,&lt;br /&gt;decíamos y él decía&lt;br /&gt;- Nos tocó en julio en Mar del Plata" porque cuando te tocaba te tocaba, por el sindicato de Luz y Fuerza...&lt;br /&gt;Sabés lo que era julio en Mar del Plata? La gente andaba con trineo y yo con las ojotitas y la palita y la mallita, me metía en el mar, y tenía 13 años, la tenía chiquita, y cuando me metía se me hacía más chiquitita, los huevos se me ponían como ovarios del frío, y mi viejo que nos veía haciendo castillitos de arena y nos decía:&lt;br /&gt;- Que hacen boludeando acá, vayan al mar y disfruten del mar!"&lt;br /&gt;nos decía el hijo de puta. Y él desde la orilla nos decía "que tal la están pasando" y nosotros:&lt;br /&gt;- Bi-bien, papá!...&lt;br /&gt;- Ah bueno, disfruten porque hay gente que no tiene ni para comer y a ustedes les tocó Mar del Plata! Que más quieren? O se cree que a la plata la cagan los perros?&lt;br /&gt;Escuchen una cosa: el año que viene yo voy a cumplir 25 años de casado, y ustedes se preguntarán Y? (la gente pregunta Y?), bien. Hace rato que no voy al psicólogo así que voy a contarlo todo a ustedes. Yo voy a cumplir 25 años de casados, y saben por qué me casé? : para tener dos hijos maravillosos y una esposa que no lo es tanto. Pero sobretodo para parecerme a mi viejo. Él era un cacique, no decía nada, la autoridad la tenía en los ojos.&lt;br /&gt;Siempre venía a casa con cara de culo por las dudas., y me decía, si querés demostrar autoridad siempre vení con la ofensa floja, sobretodo si  venís medio chupete y con una bombacha colgando en la oreja. Siempre vení enojado.&lt;br /&gt;Y eso hacía él. Caía medio borracho y antes de que lo abaraje mi vieja en la puerta, él antes decía:&lt;br /&gt;- Que mirás con esa cara!?? - y ella le decía con la cabeza agachada, - No Emilio, deben ser ideas tuyas.&lt;br /&gt;Yo la otra vez vine de una despedida de soltero igual y le digo a mi mujer- Que me mirás con esa cara?!, - y me dieron 17 puntos en la cabeza; agarró una foca de cerámica de Mundo Marino y me la dio. En serio, mi vejo era un grande. Miren, llegaba a casa a las 9 de la noche y saben a que hora salía?, Porque él trabajaba en la Municipalidad, a las 2 de la tarde. Siete horas boludeando con los amigos!, tomando amargo o jugando a las bochas! Y vos te creés que mi vieja se le iba a ocurrir preguntar- ¿Donde estuviste Emilio?No, mi viejo le pegaba unos tiros con la 45 en las patas, para que se calle, y llegaba y ni saludaba, decía,- ¿Qué hay de comer?!,- porque antes las mujeres desde las 6 de la tarde ya hacían de comer, y hacían comidas compuestas, elaboradas. No como ahora que te tiran un bife a la plancha y lo tiran en el plato y si no lo agarrás, viene el perro y se lo come.&lt;br /&gt;Él se sentaba a comer asi con mala gana, como haciéndonos un favor, así, y se ponía una camiseta blanca con esos pijamas, esos pantalones ferroviarios celestes, y con los cordoncitos que uno se le metía en el huequito por donde sale y mi viejo puteaba y la llamaba a mi vieja que con la aguja de tejer se lo desencajaba y me decía a mí que se lo ate, y yo se lo ataba al nudo. Y a él le colgaban los huevos, por esos calzoncillos grandes, y para colmo en Sta Fé por el calor se le dilataban ahí, y mi viejo tenía más comunicación con los testículos que con nosotros.&lt;br /&gt;Y tomaba esos vinos malos que te ponen agresivo. No le importaba nada. Y tomaba eso con un chorro de soda: 90 y 10 decía, asústelo con soda. Y empezaba&lt;br /&gt;- Cierren la puerta!, bajen la radio! Coma eso! Haga aquello!&lt;br /&gt;Éramos todos vietnamitas.&lt;br /&gt;- Si papá, decíamos, y corríamos y hacíamos lo que él quería.&lt;br /&gt;Igual que ahora. El otro día le dije a mi mujer:&lt;br /&gt;- Mi amor, me alcanzás la mayonesa?&lt;br /&gt;Y me dice:&lt;br /&gt;- Que soy, sierva tuya, boludo, levantáte vos! Mi vieja ponía una fuente con pollo en la mesa y las dos patas eran para mi viejo...y vos te crees que las comía con culpa? No! Y mi mamá comía la  pechuga, mi hermana más chica comía las alitas, la otra el cogote y yo me comía el culo. Pero yo no hacía drama porque yo decía que esto es un ciclo, y cuando yo sea padre me voy a comer las patas. Soy padre, y me sigo comiendo el culo; las patas las comen mis hijos, y se las comen igual que mi viejo, así, sin culpa. Qué pasó?! En qué fallamos! Algo cambió las cosas! Yo tengo una teoría, porque creo que antes tu vieja era socia de tu viejo y ellos se complotaban y nos mandaban a los hijos, pero ahora no, tu esposa es socia de tus hijos, es así, las mujeres no tienen hijos, tienen rehenes! Antes, cuando había algún lío, mis viejos se encerraban en el cuarto y se escuchaba "bzbzzzzbzbzbzbz..." que discutían. Ahora no, mi mujer se encierra con mis hijos y deciden entre los tres y se escucha "bzbzbzbzzzzz"&lt;br /&gt;Ella no es socia mía, es socia de mis hijos.  Mirá, el día que me muera voy a pedir que me entierren en el shopping, porque es la única forma de que me vaya a visitar seguido mi mujer. Te digo más, antes te portabas mal y te cagaban a palos. Si, ahora nos reímos, pero antes te cagaban a palos, y cuando te mandabas alguna macana, y llegaba mi viejo a las 9 de la noche, mi vieja hacía terrorismo familiar y me llenaba la cabeza con esta frase, ustedes se van a acordar:&lt;br /&gt;- Aaah! Cuando venga tu padre!...&lt;br /&gt;y yo sentía el dolor 9 horas antes de que llegue y me decía mi vieja:&lt;br /&gt;- Andá eligiendo la chancleta con la que te va a dejar el culo morado.&lt;br /&gt;AY!&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;y venía desde la puerta y decía:&lt;br /&gt;- Que hizo!!&lt;br /&gt;Y la otra le iba diciendo:&lt;br /&gt;- Aaahhh!! No sabés! Está insoportable: que se hizo hincha de Argentinos Juniors, y come pisingallo y encima mira películas de la Coca Sarli!&lt;br /&gt;Porque yo me tocaba mucho cuando era chico, pero me tocaba y no era que: - Ay es un adolescente, por eso... No! Yo era un profesional de la tocada eh!! Hacía el flautín, la tortuguita, el chispazo... hasta hace poco me estuve tocando. Yo hacía una que era espectacular, en esa época (porque el que es artista es artista para todo). Agarraba las botellas de leche de pico ancho y le metía moscas adentro, y le metía miel en la punta, y cuando querían salir las moscas AH! Convulsiones me agarraban!! Un día entre las moscas se metió una avispa, ASÍ de grande me dejó la cabeza! Me llevaron al hospital, las enfermeras decían - EH! QUE ES ESO! Parece un extraterrestre!&lt;br /&gt;Y decía mi vieja, no! Es mi hijo, y es una vergüenza! Y me llevó para casa a patadas en el culo. Y me entró a correr por la casa, que era re-chiquita: estabas en la puerta, hacías un paso y ya estabas en el patio...y yo me escondía atrás del lavarropas y me decían:&lt;br /&gt;- Pasá pasá para allá.&lt;br /&gt;- No que vos me vas a pegar!!&lt;br /&gt;- No te voy a pegar, pasá que no te va a pasar nada, como decía el padre Grassi, y me cagaba a palos para adentro con la chancleta en la mano.&lt;br /&gt;Te digo: Yo me hago feliz, quien me va a hacer más feliz... nadie porque yo me conozco y me quiero más que nadie. Mirá, estoy haciendo yoga: el día que llegue acá abajo no necesito más a nadie eh? Y es una amenaza!!&lt;br /&gt;A mi me encanta dormir la siesta....dirán y? Yo, bajando un poco, te diría que en mi vida no pido grandes cosas. Desde aquí hasta que el Todopoderoso me lleve pido pocas cosas a saber: que no me rompan las bolas, que los cuchillos corten; son boludeces que te terminan matando; que si el mosquito me va a picar que no me zumbe, que me pique: Picá si vas a picar  hijo de puta! Pero picá y no me rompas las bolas. Que si voy a buscar cubitos a la heladera que alguien de la familia haya llenado la cubetera que siempre voy y está vacía; que cuando me voy a bañar, parece que mi mujer se complotara con mis hijos y me abren el agua y yo estoy a los gritos EL AGUA EL AGUA! Que mi mujer no me use la maquinita de afeitar con la que me afeito y ella se afeita los sobacos, se hace cavado, se afeita las patas y después cuando la voy a usar yo me arranco un pedazo de cara.&lt;br /&gt;Yo quiero ser como las mujeres en ese sentido, viste que ellas tienen 60 shampoos para ellas solas, todas las marcas con esperma de ballena, con hemorroides de paloma virgen mezclada con rosa mosqueta y frutos del bosque.&lt;br /&gt;No sé que mierda se ponen! Y vos querés usar un poquito: NO! Te dicen, que ese no es el shampoo para todos los días, Uh! Y yo de este lado con Plusbelle de manzana. Que tiene el pelo nuestro? Es de plástico o es del muñeco ecológico.&lt;br /&gt;¿Por qué dejan el corpiño y la bombacha colgados arriba de la canilla de la ducha? Díganme! Porque tiene que haber una explicación científica para todo!&lt;br /&gt;No, lo hacen así porque si. Y cuando vos abrís la ducha y se lo mojaste te gritan: No viste que estaba seca!! Y le decís: y si estaba seca porque no la sacaste? O alguna vez viste los calzoncillos míos enroscados arriba de la canilla??!!!&lt;br /&gt;Y dormir la siesta! A mí me encanta: Perón decía que dormir una siesta  era como volver a nacer y es cierto che! Mi viejo dormía la siesta y se levantaba fresco: dormía 12 horas y era un atado de heno de fresco que estaba. Y yo los domingos después del asado y el postre, llego con lo justo a la cama y me pongo a mirar esos partidos del "Chansea" contra el "Totemhom de Uganda", esos partidos que no le interesan a nadie, y mi mujer se pone unas pantuflas especiales para  "cagarle la siesta al marido" que hacen: Chaplaf - Chaplaf - Chaplaf y abre los cajones y me mira, se acerca y dice:&lt;br /&gt;- Chicossss... bajen la tele que papi DUERRRMEEEE!&lt;br /&gt;Y me cae el hilo de sangre del oído.&lt;br /&gt;Cuando mi viejo dormía la siesta, hacíamos de cuenta que DIOS estaba descansando. En la cuadra no se hablaba, con mi hermana si nos queríamos tirar un pedo, teníamos que licuarlo al pedo, éramos capaces de cagarnos, pero no hacerle ruido a papá que dormía. Papá era Bush durmiendo.&lt;br /&gt;Yo sé que las épocas cambiaron, antes, tener relaciones era llevarse bien con los primos, nadie usaba casco, y debutar sexualmente, siempre se hacía con trolas.&lt;br /&gt;No era un pecado, era un milagro, y crecíamos con esa cosa del cielo y el infierno, y yo que era monaguillo y era tan boludo que viste que te decían que pecabas con acción y pensamiento, y claro, así no se puede vivir, y yo claro, iba al baño y para no pecar no me la tocaba y para no pensar, no me la miraba, pero meaba la cortina, el piso, las toallas, todo.&lt;br /&gt;Y la primera vez que hice el amor fue cuando tenía 13 años y yo creí que iba a ser la mujer de mi vida. Tenía 52, y se llamaba: La Gorda Mabel ¿No es romántico? La Gorda Mabel. Tenía 2 pechos que eran 2 torcazas dormidas, un cartel que decía "cintura" porque se le había borrado, ya era un Koi-nnor.&lt;br /&gt;Y me decía cosas que me volvían loco, me decía:&lt;br /&gt;- Me vas a matar, caníbal!!&lt;br /&gt;Yo? caníbal! 13 años tenía! Era un caníbal vegetariano. Y me acuerdo que en la pared de su pieza tenía un póster de Los Fronterizos... Que heavy no??&lt;br /&gt;Y yo enamorado, miraba sus ojos negros y cuando la iba a besar en la boca me decía: - No, la boca y el culo son de mi novio.&lt;br /&gt;Mirá que línea de conducta!!... continuará....(¿¿¿???)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Dady Brieva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6714369846241643818?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6714369846241643818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6714369846241643818&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6714369846241643818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6714369846241643818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/04/monologo.html' title='Monólogo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5651021671274509574</id><published>2008-04-27T13:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.363-07:00</updated><title type='text'>Una historia de amor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Moisés &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Mendelssohn&lt;/span&gt;, el abuelo del famoso compositor alemán, distaba de ser buen mozo. Además de una estatura bastante baja, tenía una giba grotesca.&lt;br /&gt;Un día visitó a un comerciante en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Hamburgo&lt;/span&gt; que tenía una hija encantadora llamada &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Frumtje&lt;/span&gt;. Moisés se enamoró &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;perdidamente&lt;/span&gt; de ella.  Pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Frumtje&lt;/span&gt; sintió rechazo por su aspecto deforme.&lt;br /&gt;Cuando llegó el momento de irse, Moisés juntó coraje y subió la escalera hasta el cuarto de la muchacha para aprovechar una última oportunidad de hablar con ella.  Era una visión de belleza celestial, pero le produjo una gran tristeza por su negativa de mirarlo.  Después de varios intentos por entablar  conversación, Moisés le preguntó con timidez:&lt;br /&gt;-¿Crees que los casamientos se hacen en el cielo?&lt;br /&gt;-Sí- respondió ella, sin apartar los ojos del piso-. ¿Y tú?&lt;br /&gt;-Si- respondió él - . Sabes, en el cielo, cuando nace un varón, el Señor anuncia con qué chica se casará.  Cuando nací yo, me indicaron quién sería mi futura novia.  Entonces el Señor agregó: “Pero tu mujer será jorobada”.&lt;br /&gt;-En ese mismo instante grité: ”Señor, una mujer jorobada sería un tragedia.  Por favor, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;dame&lt;/span&gt; la joroba y a ella &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;hazla&lt;/span&gt; hermosa”.&lt;br /&gt;Entonces, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Frumtje&lt;/span&gt; lo miró a los ojos y fue sacudida por algún recuerdo profundo.  Alargó el brazo para darle la mano a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Mendelssohn&lt;/span&gt; y más adelante se convirtió en su devota esposa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5651021671274509574?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5651021671274509574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5651021671274509574&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5651021671274509574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5651021671274509574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/04/una-historia-de-amor.html' title='Una historia de amor'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1731799660891921597</id><published>2008-04-17T13:33:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.363-07:00</updated><title type='text'>Déjala secar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, Julia, su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;amiguita&lt;/span&gt;, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Totalmente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;descontrolada&lt;/span&gt; Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Hijita&lt;/span&gt;, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;abuelita&lt;/span&gt; no te dejó ¿ Recuerdas lo que dijo tu abuela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil de quitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;hijita&lt;/span&gt;, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rato después sonó el timbre de la puerta. Era Julia, con una caja en las manos y sin mas preámbulo ella dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta?. Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero el se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;igualito&lt;/span&gt;, para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡ No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dando un fuerte abrazo en su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo que se había ensuciado de lodo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1731799660891921597?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1731799660891921597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1731799660891921597&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1731799660891921597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1731799660891921597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/04/dejala-secar.html' title='Déjala secar'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-939701915667625478</id><published>2008-04-05T14:23:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.364-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento VI</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El mayor de los dones&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Samir&lt;/span&gt; abrió los ojos, parecía que se había quedado dormido, sentado en el banco de la plaza de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Miró el reloj emplazado en la esquina de la plaza, eran casi las dos de la madrugada.&lt;br /&gt;"Que tonto, ahora me tendré que ir caminado a casa" pensó.&lt;br /&gt;Lentamente se puso de pie y empezó a caminar, su mente volvió por un segundo al anciano y a su perro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Zimba&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Por un instante cruzó por su cabeza el ir a golpear la puerta de la casa del viejo. "Ya es tarde, estará durmiendo" se dijo para sus adentros.&lt;br /&gt;-¡Maldición...! pero que estúpido soy –dijo con un toque de voz quedo-.&lt;br /&gt;Hacía frío, y si bien las veces anteriores se había quedado dormido en la plaza por las noches, él sabía que había tenido suerte, no tanto por no congelarse, sino porque parecía que ningún ladrón se había percatado de su presencia; o si alguno lo había hecho, habría pensado que le podía robar a ése adolescente mal vestido, con sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;bermudas&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;jean&lt;/span&gt; mal cortados y su camisa descolorida.&lt;br /&gt;Sabía que eran veinte cuadras exactas hasta su casa en Barrio Marina, bajó su cabeza un instante. Se imaginó llegando a su casa, dándose una ducha reparadora y luego, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;recostándose&lt;/span&gt; en su cama.&lt;br /&gt;Bostezó, se enjugó un poco los ojos y empezó a caminar lentamente.&lt;br /&gt;Cruzó las vías del ferrocarril Sarmiento a paso rápido, el sólo hecho de imaginar que un tren imaginario lo acechaba, lo alteraba un poco. Estaba por cruzar avenida &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Rivadavia&lt;/span&gt;, cuando un automóvil que iba a excesiva velocidad llamó su atención.&lt;br /&gt;El automóvil aún estaba lejos, había aparecido de la nada y parecía como si el mismísimo demonio viniera corriendo al conductor.&lt;br /&gt;Otro automóvil se asomó por una de las calles laterales, y avanzó.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró los dos vehículos.&lt;br /&gt;"¡Van a chocar!" pensó.&lt;br /&gt;-¡¡Van a chocar!! –dijo casi a los gritos, e hizo una seña a la conductora del automóvil que avanzaba hacia el paso a nivel donde estaba él-.&lt;br /&gt;Una mujer de unos treinta años de edad miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Samir&lt;/span&gt; abriendo los ojos, como si éste fuera un loco que quería levantar vuelo moviendo los brazos.&lt;br /&gt;Fue en ése momento, que la mujer se percató que el otro automóvil se acercaba rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró a su izquierda, el conductor del auto-loco-veloz, se percató que otro conductor estaba en su camino y pisó el freno haciendo rechinar los neumáticos sobre el pavimento, pero no fue suficiente...&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Samir&lt;/span&gt; miraba esporádicamente el automóvil frente a él y el que venía por su izquierda, en varios segundos pudo ver la expresión de sorpresa de cada uno de los conductores: Una mujer de treinta años y un adolescente de unos veinte años de edad, casi como él.&lt;br /&gt;El impacto fue inevitable.&lt;br /&gt;Lo dos vehículos parecieron fundirse uno dentro del otro mientras que se deformaban mutuamente. El ruido del golpe fue como una bomba, el sonido de la chapa doblándose, los cristales &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;resquebrajándose&lt;/span&gt;, y luego... tumbos y más tumbos, gritos y silencio... sólo un perturbador e incómodo silencio.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Samir&lt;/span&gt; no podía creer lo que había presenciado. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Peugeot&lt;/span&gt; que venía a toda velocidad, había chocado la puerta del acompañante del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Valiant&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;El primero había saltado por los aires como si el vehículo hubiera estado fabricado en goma, ya que cayó en el pavimento y rebotó cuatro veces hasta detenerse por completo.&lt;br /&gt;El segundo, había dado un trompo mientras que se deslizaba como si el concreto fuera un gran bloque de hielo; luego había volteado de lado sobre la puerta del conductor, para finalmente caer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;pesadamente&lt;/span&gt; sobre el pavimento.&lt;br /&gt;-¡Por Dios! –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Estaba petrificado, aún no sabía que hacer. No podía mover sus piernas que temblaban como si no pudieran sostener su propio peso.&lt;br /&gt;En un momento un pequeño hilo de orina hizo su aparición pero se contuvo, el miedo lo estaba dominando.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Samir&lt;/span&gt; miraba los dos automóviles destrozados con la misma expresión que un niño ve la mano del monstruo salir debajo de la cama para tomarlo fuertemente de los tobillos y llevarlo a su guarida para devorarlo por partes.&lt;br /&gt;Un débil quejido lo hizo reaccionar.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Ahhhhh&lt;/span&gt;... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;ayyyyy&lt;/span&gt;... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;ahhhh&lt;/span&gt; –se quejó la mujer entre el montón de hierros retorcidos-.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Samir&lt;/span&gt; primero miró hacia todos lados, no podía creer que estuviera solo, no podía creer que no hubiese nadie para ayudarlo con las víctimas de ese terrible accidente.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Ayyyyyyy&lt;/span&gt;... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Diiii&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;oooo&lt;/span&gt;-s –gimió nuevamente la voz.&lt;br /&gt;El muchacho miró hacia lo que había sido momentos antes el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Valiant&lt;/span&gt;, y empezó a caminar como un sonámbulo, sin dejar de mirar en dirección a la cabina del conductor.&lt;br /&gt;En un momento tuvo ganas de huir no quería quedar envuelto en algún asunto desagradable, pero siguió caminado igual en dirección al amasijo de h&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;ierros&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Mientras se acercaba, una forma humana se iba recortando bajo las luces de neón.&lt;br /&gt;Vio la silueta de la mujer que estaba sentada aún en la butaca del conductor. Su forma era irregular, era como si hubiera quedado congelada en el momento que bailaba una danza Árabe. Sus brazos estaban torcidos en varias direcciones y su torso no cuadraba con la dirección de su mirada. Tenía los ojos abiertos aún en señal de sorpresa, y por la comisura de sus labios corría un pequeño hilo de sangre que resplandecía bajo la luz artificial.&lt;br /&gt;La luna se reflejaba en el combustible que se derramaba del tanque del automóvil y que ya estaba formando un charco considerable en el pavimento.&lt;br /&gt;Miró un instante hacia el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Peugeot&lt;/span&gt; que había caído sobre el techo; éste, se había replegado como un papel arrugado bajo el peso del chasis, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;capot&lt;/span&gt; delantero había salido despedido como un naipe asesino y había colisionado violentamente contra un árbol, una de las luces delanteras iluminaba intermitente una canaleta por donde ingresaba un pequeño hilo de agua junto con distintos desperdicios.&lt;br /&gt;No pudo ver al conductor.&lt;br /&gt;-Di... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;ios&lt;/span&gt; mío… o –dijo nuevamente una voz suplicante.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Samir&lt;/span&gt; reaccionó enseguida, y caminó lentamente hacia la cabina dónde se encontraba la mujer. Su propia sombra cubrió por un instante el rostro enjuto de la mujer que estaba inclinada en su asiento como si fuera una señora gorda que no hubiera atinado el aterrizaje de sus enormes nalgas al sentarse en una pequeña banqueta.&lt;br /&gt;La mujer miró al muchacho temblando. Algunos fragmentos del parabrisas delantero le habían hecho algunos cortes pequeños en la frente pero nada más.&lt;br /&gt;Cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Samir&lt;/span&gt; se acercó un poco más, vio que en realidad el corte de donde manaba sangre y que le corría a la mujer por la comisura de los labios, había sido producido por el corte de un pequeño vidrio que aún continuaba clavado en la piel como un resplandeciente aro de diamantes.&lt;br /&gt;Los ojos de la mujer estaban abiertos con mucha expresión, era como si le hubieran dado un fuerte golpe con un bate de béisbol en la nuca: tenía las pupilas altamente dilatadas y su lengua un poco hacia fuera.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Samir&lt;/span&gt; tembló en su sitio, no sabía que hacer. Giró y miró la estación de trenes de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt; totalmente vacía. En un momento pensó en correr hasta la garita de taxis, donde seguramente algún chofer estaría durmiendo o tal vez alguno estaría velado por las tazas de café.&lt;br /&gt;Retrocedió dos pasos.&lt;br /&gt;-¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Samir&lt;/span&gt;...? –preguntó una voz suave y hasta cierto punto sensual.&lt;br /&gt;El muchacho miró de reojo la cabina del automóvil.&lt;br /&gt;Silencio...&lt;br /&gt;La mujer estaba en su sitio, su pecho se movía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;espasmódicamente&lt;/span&gt; y su cabello pelirrojo le caía suavemente sobre un hombro de donde salía un brazo que remataba en una mano gravemente torcida.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;Samir&lt;/span&gt; dio un paso hacia el costado, para dirigirse a la garita de taxis.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;Samir&lt;/span&gt;... no vayas por favor –dijo la voz.&lt;br /&gt;El joven dio un salto hacia atrás como un gato sorprendido por un perro malévolo, hasta los vellos de su espalda se había erizado.&lt;br /&gt;Se quedó en silencio un segundo.&lt;br /&gt;-No vayas... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;acércate&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Samir&lt;/span&gt; sonrió automáticamente, tal vez en cualquier momento se auto-declararía abiertamente demente.&lt;br /&gt;"¿La mujer me está hablando?" pensó un instante.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Acércate&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;Samir&lt;/span&gt;... por favor... por favor –volvió a decir la voz.&lt;br /&gt;No cabía duda alguna... "Me estoy volviendo loco" pensó.&lt;br /&gt;-No te estás volviendo loco &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Samir&lt;/span&gt;, ven... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;acércate&lt;/span&gt; no temas –dijo nuevamente la voz.&lt;br /&gt;Los ojos del muchacho se abrieron como los ojos de un gato mirando un desprevenido ratón. Sonrió nuevamente y jugó con sus dedos. Sin querer clavó la uña de su dedo pulgar en la palma de su otra mano hasta hacerla sangrar.&lt;br /&gt;No sentía dolor, el miedo había abarcado el lugar de cualquier otra sensación; no tenía frío, ni sueño, ni hambre... sólo miedo, y miedo del bueno.&lt;br /&gt;El viento sopló haciendo que las copas de los árboles cercanos se doblaran un poco. Una bolsa de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;polietileno&lt;/span&gt; quedó envuelta en un pequeño remolino de aire y quedó enganchada en la reja oxidada de un negocio cercano que se dedicaba a la venta y alquiler de autos usados.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;Samir&lt;/span&gt;, no te haré daño... no temas, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;acércate&lt;/span&gt; –dijo la voz nuevamente-.&lt;br /&gt;-¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;Co&lt;/span&gt;...? ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;Com&lt;/span&gt;..? ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;Co&lt;/span&gt;... co...co..?&lt;br /&gt;-¿Cómo sé tu nombre...? –respondió la voz, a la fallida pregunta de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Samir&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;Silencio total.&lt;br /&gt;-Te veo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Samir&lt;/span&gt;... veo quien eres, veo tu interior –respondió la voz.&lt;br /&gt;-¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;Usss&lt;/span&gt;... usted... está...está... muerta? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;Samir&lt;/span&gt; son acercarse-.&lt;br /&gt;-No hijo, no estoy muerta, no temas... ven –dijo la voz.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Samir&lt;/span&gt; se acercó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;vacilantemente&lt;/span&gt;; por su mente, recorrieron miles de pensamientos extravagantes. Una retahíla de palabras vinieron a su mente: Fantasma, terror, muertos vivientes, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;Drácula&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;Frankestein&lt;/span&gt;... Dios.&lt;br /&gt;"Dios mío, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;ayúdame&lt;/span&gt;" pensó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;Samir&lt;/span&gt; mientras que caminaba nuevamente hasta el automóvil destruido.&lt;br /&gt;Miró el rostro de la mujer.&lt;br /&gt;Sus ojos aún continuaban sorprendentemente abiertos, y el hilo de sangre seguía corriendo, pero el gesto de la mujer era sereno. Tenía el ceño suavemente arqueado hacia arriba.&lt;br /&gt;Cuando la mujer vio a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Samir&lt;/span&gt; sonrió e inclinó al cabeza como quien ve lo más perfectamente adorable del mundo, eso que regocija el alma hasta llevarla a límites incomprensibles.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;Samir&lt;/span&gt; temblaba. Tuvo todas las ganas que de las suelas de sus sandalias salieran cohetes como los de Astro-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;Boy&lt;/span&gt;, y salir volando cortando las nubes a su paso.&lt;br /&gt;Pero no se elevó ni un milímetro del suelo.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;Acércate&lt;/span&gt; más &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;Samir&lt;/span&gt;... hijo por favor &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;acércate&lt;/span&gt; –dijo la mujer moviendo apenas los dedos de una de sus manos.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;Samir&lt;/span&gt; no se movió.&lt;br /&gt;-Hijo... no temas, mi cuerpo está desecho, y en realidad yo tendría que ir hacia ti pero no puedo, solamente he vuelto para hablar contigo –dijo la mujer-. Es realmente un honor tenerte aquí conmigo –agregó.&lt;br /&gt;-¿Quién... que es usted, es un fantasma? –preguntó.&lt;br /&gt;-No &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;Samir&lt;/span&gt; –la mujer sonrió dulcemente. No soy un fantasma hijo, me llamo Susana... Susana &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;Rivero&lt;/span&gt; –dijo la mujer.&lt;br /&gt;-¿Quiere que llame un médico? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-No... quiero que te quedes aquí conmigo, tú y yo, nadie más&lt;br /&gt;–dijo la mujer.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que quiere señora?&lt;br /&gt;-Quiero que me salves –dijo la mujer.&lt;br /&gt;-¿Salvarla...? No puedo salvarla señora. ¿Quiere que llame a los bomberos? –preguntó nuevamente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Si hijo... tú me puedes salvar –dijo la mujer-, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;acércate&lt;/span&gt; a mí por favor, no te haré daño alguno.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;Samir&lt;/span&gt; se acercó un poco, lo suficiente como para ver de cerca los ojos de la mujer. Eran de un profundo color miel, uno de sus ojos parecía tener un pequeño derrame pero ambos miraban a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_73"&gt;Samir&lt;/span&gt; fijamente, pero con todo cariño.&lt;br /&gt;La mujer trató de mover un brazo, pero sólo pudo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_74"&gt;contornearse&lt;/span&gt; bobamente como un pingüino; y finalmente pareció que sus fuerzas se agotaron; quedó jadeando con su cabeza gacha en señal de derrota.&lt;br /&gt;El muchacho al ver esto, se acercó un poco más.&lt;br /&gt;Sus sandalias pisaron restos de vidrios haciéndolos crujir. Una de sus rodillas rozó suavemente una de las ópticas que estaban colgando del chasis como un ahorcado recientemente ejecutado.&lt;br /&gt;La mujer alzó la vista y miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_75"&gt;Samir&lt;/span&gt;, volvió a sonreír...&lt;br /&gt;¿Qué necesita señora...que quiere? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Quiero que hablemos –respondió la mujer.&lt;br /&gt;-¿Quiere que hablemos...? ¿no prefiere que llame a un doctor?&lt;br /&gt;–preguntó extrañado el muchacho.&lt;br /&gt;-No hijo... ya no hay tiempo, y aún así no podrían hacer nada por mí –dijo la mujer.&lt;br /&gt;-Pero señora solamente...&lt;br /&gt;-No &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;Samir&lt;/span&gt;... solamente tú me puedes curar y guiar para volver a ser –dijo la mujer interrumpiendo al muchacho-. Solamente tú puedes darme lo que necesito ahora.&lt;br /&gt;-Señora no sé que pueda hacer por usted –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;Dime&lt;/span&gt;... lo que sabes, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;enséñame&lt;/span&gt; a vivir ¿Cómo es vivir? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;Parecía ser una pregunta retórica, pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró a la mujer y pensó que tal vez la moribunda estuviera delirando, y si pronto iba a morir, trataría de seguirle la corriente.&lt;br /&gt;-¿Vivir...? No lo sé señora&lt;br /&gt;-Llámame Susana por favor&lt;br /&gt;-No lo sé Susana... no sé que es vivir –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_82"&gt;Samir&lt;/span&gt;-. ¿Usted me puede decir que es vivir?&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_83"&gt;Samir&lt;/span&gt;... estoy a las puertas de mi vida... de mi verdadera vida, dejando todo lo que fui, y volviendo a lo que soy en realidad, a mí verdadera esencia... a mí casa –respondió la mujer.&lt;br /&gt;-¿A su casa...? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_84"&gt;Samir&lt;/span&gt;-. "Pobre mujer, está delirando" pensó.&lt;br /&gt;-Y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_85"&gt;dime&lt;/span&gt;... hijo, ¿Qué es vivir para ti? –preguntó nuevamente la mujer.&lt;br /&gt;-¿Vivir...? creo que lo único que puedo decirle es que vivir es solamente disfrutar cada oportunidad que se presenta en la vida... tomar todo y seguir caminando hasta encontrar lo que necesitamos y quedarse ahí por un tiempo –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_86"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Cómo un águila...?&lt;br /&gt;-No entiendo señora... Susana.&lt;br /&gt;-Cómo un águila, que emprende vuelo y toma lo que encuentra a su paso; es rapaz, veloz, no teme a nada y a nadie, es inalcanzable y hasta cierto punto su vida es mágica –dijo la mujer.&lt;br /&gt;-Si... tal vez así, como un águila –asintió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_87"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Tienes alas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_88"&gt;Samir&lt;/span&gt;? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-No señora.&lt;br /&gt;-¿Tienes garras?&lt;br /&gt;-No señora&lt;br /&gt;¿Eres inalcanzable?&lt;br /&gt;-No señora.&lt;br /&gt;¿Tu vida es mágica?&lt;br /&gt;-No señora.&lt;br /&gt;¿Entonces porque te comparas con algo que no eres y nunca serás? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-No lo sé... quizá era una manera de explicarle lo que siento a veces –respondió el joven.&lt;br /&gt;-¿Lo que sientes? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-Si señora... Susana –empezó a decir &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_89"&gt;Samir&lt;/span&gt;-. No siento que encaje en éste lugar, en éste mundo. Mi vida dista mucho de ser mágica, no tengo alas ni garras, no soy intrépido ni audaz, no soy aventurero y la mayor parte de mi vida, la he vivido con temor...&lt;br /&gt;-¿Tienes miedo de vivir? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-Si... muchas veces tengo miedo de vivir –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_90"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_91"&gt;dime&lt;/span&gt; hijo... ¿tienes miedo de morir...? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-Si también señora.&lt;br /&gt;-¿Y cómo le tienes temor a muerte si no has aceptado los retos que te presenta la vida? –preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-¿Pero que tiene eso que ver con mi temor por la muerte? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_92"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Eres parte de un milagro eterno y por ahora estás vivo, y no se te ha dado el don de la vida para que te retuerzas en tus temores hacia la muerte, porque no son más que una misma cosa, así como la alegría y la tristeza, el odio y el amor, la paz y la guerra; la vida y la muerte son inherentes una de otra, y siempre lo serán. Cuando tú caminas por un lado de la vida, también transitas por el otro lado: la muerte. Y aunque no la veas siempre está ahí, como un ladrón esperando por su botín... e indefectiblemente un día vendrá a ti y te pedirá cuentas... Pero sabe &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_93"&gt;Samir&lt;/span&gt;, que como la muerte es un ladrón en la noche, no roba al que tiene las manos vacías, sino al que mucho lleva, y no te estoy hablando precisamente de bienes materiales.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_94"&gt;Samir&lt;/span&gt; estaba confundido... pero a la vez, estaba perplejo por las palabras de la moribunda.&lt;br /&gt;-No entiendo señora... perdón... Susana.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_95"&gt;Samir&lt;/span&gt;... la muerte es el ladrón que ha acechado desde siempre el sueño de los que se abrazan a las posesiones materiales y lo superficial de éste mundo; más, la muerte no busca su realización en lo que tu has construido, sino en la fuerza que has tenido para construir, no busca la cantidad de amores que has tenido, sino la pureza de amor que has dado, no busca tu piel, ni tus órganos, sino lo que escondes dentro ellos, no busca tu vida, sino lo que has hecho por ella para que mereciera llamarse de esa manera ¿Entiendes...?&lt;br /&gt;Un poco señora... ¿Usted me está diciendo que la vida no reclama lo que yo veo de mí mismo? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_96"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Justamente reclama lo que no ves, lo que nadie ve, lo oculto, y cuando ella ya ha decidido que eres merecedor de cumplir el destino, te abraza y cierras los ojos para ver lo que siempre fue –dijo la mujer.&lt;br /&gt;-¿Destino...? ¿Qué destino? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_97"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Todos tenemos un destino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_98"&gt;Samir&lt;/span&gt;, que va más allá de lo que ves ahora... Todo lo que es... es, más no será jamás cuando te des cuenta que todos tenemos dones, y tú has sido bendecido con el mayor don de todos...&lt;br /&gt;-¿Un don...? señora Susana, se equivoca, yo no he recibido ningún don, creo que al contrario de lo que usted dice, he sido maldecido por Dios –afirmó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_99"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;La mujer sonrió, pareció querer soltar una carcajada, pero solamente pudo toser, tuvo un pequeño acceso de convulsiones pero enseguida se recompuso.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_100"&gt;Samir&lt;/span&gt;... Dios no te ha maldecido ni a ti ni a nadie, solamente te ha dado un camino que seguir, y cuando tú te pierdes sientes que no encajas en nada. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_101"&gt;Samir&lt;/span&gt;... busca tu don dentro de ti, éste te llevará directamente a tu destino, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_102"&gt;cuado&lt;/span&gt; encuentres tu don &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_103"&gt;púlelo&lt;/span&gt; hasta volverte un eximio profesional en lo tuyo y tendrás una vida; y cuando tengas una vida, la muerte solamente será tu reposo y no tu castigo –dijo la mujer.&lt;br /&gt;El joven se quedó en silencio un segundo.&lt;br /&gt;-¿Usted que don tiene señora? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_104"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;La mujer lo miró con misericordia infinita.&lt;br /&gt;-Hijo... yo no pude descubrir mi don sino hasta éste mismo momento, todo lo demás que he hecho en mi vida fue trabajar, mantener lo que construí junto a mi esposo, ser una buena amante, esposa y madre, correr tras el dinero, pero eso no es todo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_105"&gt;Samir&lt;/span&gt;... si bien todos formamos parte de una sola alma, los sentimientos más extremos de la vida y la muerte se viven en soledad. Todos podrán ver que estás enamorado, más nadie podrá vivir tu amor, todos saben que sufres, pero nadie podrá sentir tu sufrimiento, tus éxitos, tus fracasos, tus momentos por vivir, inclusive tu muerte, serán huellas indelebles en tu historia, en la tierra y en el cielo, en lo que ves y lo que no y aunque yo misma veo dentro de ti, no puedo saber que sientes. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_106"&gt;Samir&lt;/span&gt; eres único, al igual que yo. Y en tu búsqueda recuerda que todos tenemos un don, ése es el soplo del creador en nuestra alma y cuando lo encuentras, Él sonríe en la tierra porque una nueva vida a comenzado. Recuerda &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_107"&gt;Samir&lt;/span&gt;... encuentra tu don, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_108"&gt;púlelo&lt;/span&gt;, vive y cumple tu destino...&lt;br /&gt;-Entiendo lo que dice señora, pero no creo poder hacerlo...&lt;br /&gt;-Lo harás &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_109"&gt;Samir&lt;/span&gt;... ahora... estoy una vez más llegando, te veré &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_110"&gt;Samir&lt;/span&gt;, te buscaré –dijo la mujer jadeando.&lt;br /&gt;Abrió sus enormes ojos color miel y sonrió.&lt;br /&gt;¿Está llegando... adonde me verá? –preguntó el joven.&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;-¿Señora...? ¿Susana...? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_111"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Pero el silencio fue la única respuesta.&lt;br /&gt;Miró a la mujer una vez más. Ésta, estaba recostada en la butaca del automóvil en la misma forma que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_112"&gt;Samir&lt;/span&gt; la había estado mirando durante toda la conversación, pero esta vez tenía los ojos cerrados, muy apretados, como si no hubiera querido ver la inevitable colisión que instantes después tuvo lugar.&lt;br /&gt;Samir se quedó de pie un instante. Pensó en caminar hacia la mujer, pero el miedo lo embargó nuevamente.&lt;br /&gt;Alguien lo cogió fuertemente del brazo, y casi lo arrastró a la acera más alejada.&lt;br /&gt;-¿Muchacho estas bien? –preguntó una voz ronca y gruesa, al momento que se escuchaba un sonoro motor veloz, que pasaba cerca y un par de bocinazos.&lt;br /&gt;Samir volvió a saltar como un gato asustado. Su piel se había crispado nuevamente.&lt;br /&gt;"Son los taxistas" pensó Samir.&lt;br /&gt;-Ssss-si, estoy bien gracias... gracias –respondió Samir-, al ver a un hombre delante de un grupo de unos seis hombres, todos con pullovers color azul y pantalones de corderoy haciendo juego.&lt;br /&gt;Y en efecto, los taxistas que tenían su terminal frente a la estación de Ituzaingó estaban rodeando a Samir.&lt;br /&gt;"Por fin… algo de ayuda" pensó enseguida.&lt;br /&gt;-¿Estás bien hijo? –le preguntó uno de los hombres nuevamente-.&lt;br /&gt;-Si estoy muy bien... gracias –respondió.&lt;br /&gt;-¿Que sucedió? –preguntó el hombre con el rostro enjuto y abriendo sus ojos color café-.&lt;br /&gt;-Si... si vi cómo los dos autos chocaron –respondió Samir estólidamente.&lt;br /&gt;-¿Ehhh..? –exclamó el hombre frunciendo el ceño-.&lt;br /&gt;-Vi... cuando los dos autos chocaron, pero estuve hablando con una señora de nombre Susana... Susana Rivero si mal no recuerdo, ella habló conmigo y luego se desmayó –explicó Samir.&lt;br /&gt;-¿Cómo dices muchacho? –preguntó el hombre pasándose la mano por su cabello rubio.&lt;br /&gt;-Le digo que vi cuando los dos automóviles chocaron y...&lt;br /&gt;El hombre apartó la vista de Samir, miró en dirección donde señalaba la mano del muchacho y movió un poco su cuerpo permitiendo que el muchacho mirara el lugar.&lt;br /&gt;-Vi cuando los dos automóviles chocaron y yo...&lt;br /&gt;Las palabras murieron en sus labios como si hubieran sido ejecutadas.&lt;br /&gt;No había choque, ni cristales rotos, no había muertos, no había Susana Rivero... no había nada, absolutamente nada.&lt;br /&gt;-¿Estás bien muchacho...? –preguntó nuevamente el taxista, al momento que colocaba una de sus manos sobre el hombro de Samir, y los demás hombres lo miraban como si fueran cirujanos contemplando alguna extraña mutación de la naturaleza.&lt;br /&gt;Samir miró una y otra vez a ambos lados. Reflejó sus ojos una vez, dos veces; pero las imágenes no aparecían, sólo vio un pequeño ratón valiente que asomaba su puntiaguda y cómica trompa por una de las rejillas de la avenida.&lt;br /&gt;-Señor... yo estuve aquí... y... y...y vi el choque –dijo Samir vacilando-.&lt;br /&gt;¿Cómo te llamas hijo? –preguntó uno de los taxistas, el más viejo-&lt;br /&gt;-Samir... señor.&lt;br /&gt;-Samir... si mi compañero no te ayudaba a tiempo, el automóvil que pasó por aquí te hubiera revoleado por los aires como un muñeco de trapo –explicó uno de los taxistas.&lt;br /&gt;¿El automóvil...? ¿Qué automóvil? –preguntó Samir con palabras pulsátiles y casi escupiéndolas como si fuera el gato Sylvestre.&lt;br /&gt;-¿No has visto el Peugeot rojo que un poco más te atropella? –preguntó el hombre encendiendo un cigarrillo.&lt;br /&gt;-¿Peugeot...? ¿Que casi me atropella? –preguntó Samir incrédulamente-.&lt;br /&gt;-Samir... estabas de pie en el medio de Avenida Rivadavia moviendo los brazos, como si estuviera hablando con alguien... Primero te vimos pero pensamos que estabas borracho, y nos olvidamos del caso, pero después vimos que te quedabas ahí de pie, solo –explicó el hombre que lo había salvado-.&lt;br /&gt;-¿Cómo... que... que dice señor? –preguntó el muchacho sonriendo como si todos estuvieran chiflados, inclusive él.&lt;br /&gt;-Si hijo... te vimos ahí de pie, hablando solo –dijo uno de los hombres, señalando el lugar donde había estado Samir.&lt;br /&gt;-¿Solo...? Pero... pero si había una señora, que estaba en un automóvil, conduciendo un Valiant azul... El Peugeot la chocó en la puerta del acompañante y... y...&lt;br /&gt;-¿Y luego que hijo...? –preguntó inquisitivamente uno de los hombres-.&lt;br /&gt;-Y luego hablamos, e-e-lla me habló, me dijo que se llamaba Susana... Rivero –dijo finalmente Samir.&lt;br /&gt;Los hombres se miraban entre sí sin entender nada. Parecía que el joven estaba borracho o drogado nomás; tal vez se había fumado un cigarro de marihuana y eso, lo había dejado un poco "fuera de orbita".&lt;br /&gt;-Samir... aquí no ha pasado nada, solamente estuviste a punto de morir atropellado –dijo uno de los hombres, mientras que los demás ya se alejaban en silencio, y murmurando entre sí-.&lt;br /&gt;-Ten más cuidado la próxima vez hijo –le dijo el taxista más viejo y se alejó con un andar un poco cansino-.&lt;br /&gt;Samir miraba como los hombres se alejaban pacientemente. Algunos reían a carcajadas.&lt;br /&gt;"Soy un estúpido" pensó.&lt;br /&gt;Y cruzó nuevamente Rivadavia; miró hacia ambos lados, y se detuvo donde antes había estado de pie... Era verdad, no había nada, nadie, sólo él y su locura.&lt;br /&gt;Sonrió un poco y rascó un poco su frente arqueando las cejas.&lt;br /&gt;"Es mejor que camine rápido" se dijo a sí mismo, alzó la vista, vio la luna nueva.&lt;br /&gt;En ése momento empezó a lloviznar finamente.&lt;br /&gt;Samir volvió a mirar avenida Rivadavia, caminó con su cabeza gacha y empezó a alejarse lentamente.&lt;br /&gt;Luego de un minuto, empezó a llover copiosamente.&lt;br /&gt;En el cordón de la acera, el agua empezó a correr sobre un pequeño mármol embutido y gastado, oculto bajo una mata de arbustos desprolijos. En él había una simple inscripción: "En memoria de nuestra hija Susana E. Rivero. Desde que partiste a las manos de Dios desde ésta calle, nosotros te rec...&lt;br /&gt;No se leía más.&lt;br /&gt;Esa misma noche, una mujer gritaba de dolor, su esposo la tomaba de las manos mientras la besaba en los labios.&lt;br /&gt;Segundos después, daba a luz a una hermosa niña de ojos color miel en una sala del Hospital de Haedo, donde se podían escuchar los truenos a lo lejos.&lt;br /&gt;“¡Susana!” dijo la mujer enjugándose las lágrimas y arropando a su hija. Tanto su esposo como ella lloraban de alegría.&lt;br /&gt;Samir miró el cielo negro. Secó un poco el agua que le caía pesadamente en los cabellos. Un relámpago serpenteó en el cielo. Llegó a un cruce de caminos y detuvo un instante su andar...&lt;br /&gt;"Cumple tu destino Samir", las palabras aún resonaban en sus oídos. Caminó hacia las cuatro esquinas, se sentó pesadamente en la acera como si fuera un anciano y se acurrucó protegiéndose de la lluvia y el viento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-939701915667625478?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/939701915667625478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=939701915667625478&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/939701915667625478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/939701915667625478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/04/advenimiento-vi.html' title='Advenimiento VI'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-2140937788076543195</id><published>2008-03-31T13:39:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.364-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento V</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El camino transitado&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Samir&lt;/span&gt; entró a la casa del anciano dificultosamente, a paso lento y casi en silencio. Lo único que se escuchaba de tanto en tanto era la respiración esporádica del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;rottweiller&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;El perro miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Samir&lt;/span&gt; con sus ojos cansados y soltó un leve gañido.&lt;br /&gt;-Gracias joven por acompañarme y sobre todo por cargar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Zimba&lt;/span&gt; –dijo el viejo abriendo la puerta de su casa-.&lt;br /&gt;-No es nada señor –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Samir&lt;/span&gt; con un dejo de vergüenza-, ¿dónde quiere que deje al perro?&lt;br /&gt;-Tiene una canasta que le compró hace mucho mi hijo... es grande no te preocupes, el perro cabe ahí –dijo el anciano y continuación el hizo un ademán a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Samir&lt;/span&gt; para que lo siguiera.&lt;br /&gt;Entraron a un enorme comedor repleto de cuadros, dibujos y adornos. A la izquierda había dos estanterías llenas de lo que parecían ser &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;souvenirs&lt;/span&gt; y fotografías; a la derecha, la pared era dominada por una inmensa biblioteca.&lt;br /&gt;Luego giraron a la derecha y junto al lavabo, había una canasta de mimbre de tamaño grande.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Samir&lt;/span&gt; se acuclilló con gran esfuerzo y colocó al perro dentro de ella, como si estuviera instalando una mina terrestre: con suma delicadeza y cuidado.&lt;br /&gt;Ambos se quedaron de pie junto al perro para ver si emitía alguna señal de mejoría, pero un estruendoso ronquido les dio a entender que el animal estaba en el séptimo sueño.&lt;br /&gt;-Muchas gracias por todo –repitió el anciano, colocando la mano en el hombro de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Samir&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;-No es nada señor –dijo el muchacho y caminó hacia la puerta de salida acompañando al viejo-.&lt;br /&gt;-Estaba pensando... hijo ¿no me acompañarías con un café? –dijo el anciano y añadió-: afuera está lloviendo, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;tómalo&lt;/span&gt; como una retribución por lo que has hecho –agregó con una sonrisa.&lt;br /&gt;-Si, cómo no señor, será un placer –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Caminaron nuevamente hacia la gran sala. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Samir&lt;/span&gt; se detuvo un momento a observar lo que había a su alrededor. Parecían estar mezclados recuerdos familiares de todo tipo, con adornos traídos de otros países, cuadros de varios pintores y libros de muchísimo autores.&lt;br /&gt;Pero al muchacho enseguida le llamó la atención un papel viejo y amarillento que estaba enmarcado y colgado en la pared como si fuera un cuadro de un pintor importante, ya que éste estaba colocado en la pared central de la sala sobre la chimenea y muy bien iluminado.&lt;br /&gt;El anciano volvió lentamente hacia donde se encontraba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-No eres la primera persona que se queda mirando el mejor de mis cuadros –dijo el viejo.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que tiene enmarcado? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Es lo último que escribió mi hijo antes de desaparecer –dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Samir&lt;/span&gt; se ruborizó enseguida.&lt;br /&gt;-Disculpe no sabía...&lt;br /&gt;-No hay problema hijo –dijo el anciano con un ademán-, ya te dije que no eres el primero, y creo que no serás el último que pregunte por ésa nota –volvió a decir.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Samir&lt;/span&gt; se acercó un poco más, y trató de leer lo que decía el viejo papel, pero lo que estuviese escrito no se podía leer a simple vista.&lt;br /&gt;El anciano miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Samir&lt;/span&gt; expectante, el joven se acercó un poco más y luego retrocedió unos cuantos pasos y miró al hombre.&lt;br /&gt;-Disculpe señor... ¿Pero...?&lt;br /&gt;-Si así es hijo... es sólo eso –respondió el viejo, interrumpiendo la conclusión de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Samir&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;-¿Soy impertinente si le pregunto que le sucedió a su hijo? –interrogó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Samir&lt;/span&gt; al anciano que estaba mirando el papel enmarcado-.&lt;br /&gt;-No hijo... no eres impertinente para nada, ven conmigo, te contaré lo que sucedió –dijo el hombre, mientras que tomaba a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Samir&lt;/span&gt; suavemente del hombro-.&lt;br /&gt;Se sentaron a una gran mesa que estaba en una habitación contigua a la sala, parecía ser un estudio donde el viejo pasaba sus horas escribiendo, ya que había papeles con notas diseminados por todos lados y una vieja máquina de escribir sobre un escritorio de roble.&lt;br /&gt;El anciano se retiró y volvió con dos tazas de café &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;humeante&lt;/span&gt;. Por el ventanal del estudio se podía ver la lluvia acompañada de un fortísimo viento.&lt;br /&gt;El anciano empezó a hablar sin rodeos...&lt;br /&gt;-Mi hijo un día simplemente desapareció sin dejar rastros, era un niño aun, tenía diez años, y se llamaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Alberto&lt;/span&gt;, lo buscamos incesantemente durante semanas enteras después del día de su desaparición.&lt;br /&gt;-¿Cuándo sucedió esto que me cuenta? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Hace diez años atrás, en el año 76’ –respondió el anciano tomando un sorbo de café-.&lt;br /&gt;-Hace mucho tiempo –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Samir&lt;/span&gt; levantando la taza de café con sus dos manos-.&lt;br /&gt;-Si... luego de que él desapareció, un gran vacío había quedado en mi alma y en mi corazón, mi esposa &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Karina&lt;/span&gt;, se resintió conmigo por abandonar la búsqueda exactamente a un año. Traté de explicarle que lo que había hecho por buscarlo ya era más que suficiente. Habíamos agotado todos los recursos: contactos, dinero, hasta llegamos a visitar a un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;parasicólogo&lt;/span&gt; que supuestamente nos diría donde se hallaba nuestro hijo o en su defecto su cuerpo, pero las respuestas que tuvimos por parte de él fueron vagas, casi rozando lo fantástico. La pérdida de nuestro único hijo fue demasiado para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Karina&lt;/span&gt;, y nuestra evidente pobreza en ése entonces hizo que nuestro matrimonio empezara a deteriorarse cada vez más... Una mañana solamente partió de aquí sin decir palabra alguna, y nunca más la volví a ver –agregó el hombre mirando fijamente su máquina de escribir, una vieja &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Olivetti&lt;/span&gt; con la pintura descascarada-.&lt;br /&gt;-¿O sea que usted quedó solo en ésta casa? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Si... mi único compañero es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Zimba&lt;/span&gt;, el perro que tú ya conoces –explicó. Ése perro se lo había regalado su mejor amigo de entonces, un niño de nombre Esteban, pero cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Alberto&lt;/span&gt; desapareció, jamás lo volví a ver por aquí. O sea que el único recuerdo que tengo de mi hijo es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Zimba&lt;/span&gt;, ésa nota que viste enmarcada en la sala y nada más –agregó el viejo-.&lt;br /&gt;Bajó su cabeza unos instantes, parecía como si el hombre hubiera caído en un profundo pozo de nostalgia, o como si en cualquier momento por sus ojos saldría un mar de lágrimas.&lt;br /&gt;Pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;irguió&lt;/span&gt; su cabeza rápidamente y miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Samir&lt;/span&gt; con sus profundos ojos verdes y sonrió.&lt;br /&gt;-Aún recuerdo cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Alberto&lt;/span&gt; llegó a la casa con su perro a cuestas –dijo el viejo. Sonreía como si tuviera en sus brazos un enorme lingote de oro puro. El perro le lamía el rostro una y otra vez sin cesar. Parecían un dúo digno de una historieta, ya que a medida que pasaba el tiempo, parecían entenderse con sólo mirarse; el perro lo seguía a todos lados y él también seguía al perro...&lt;br /&gt;-Cuando le pregunté con que nombre lo iba a bautizar, me miró y me dijo-: No lo sé... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Zimba&lt;/span&gt;, dijo simplemente; pareció, como si el nombre de su perro ya lo hubiera estado madurando durante un largo tiempo o tal vez se le ocurrió en ése momento, jamás lo sabré. Pero lo cierto es que el cachorro se identificó enseguida con el nombre –dijo el viejo y se puso de pie mirando la lluvia por el ventanal-.&lt;br /&gt;-¿Tienes esperanzas hijo? –preguntó el anciano sin mirar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Si... creo que si –respondió el joven.&lt;br /&gt;-¿Qué clases de esperanzas tienes...?&lt;br /&gt;-De todo tipo señor... –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Me puedes decir aunque sea sólo una? –preguntó el viejo abriendo el cajón de su escritorio.&lt;br /&gt;-No se... ser feliz&lt;br /&gt;-¿Ser feliz? –preguntó el viejo.&lt;br /&gt;-Si, ser feliz –asintió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Sabes lo que es ser feliz? –preguntó el viejo encendiendo un cigarrillo.&lt;br /&gt;-Estar en paz con uno mismo –respondió el muchacho mirando como el viejo exhalaba un poco de humo.&lt;br /&gt;-Buena respuesta hijo, pero no estoy seguro que sea sólo eso –dijo el anciano-, creo que la felicidad va con uno siempre... pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;háblame&lt;/span&gt; de lo que crees que es la esperanza –dijo el anciano.&lt;br /&gt;-Sueños... la esperanza que tengo es alcanzar mis sueños, o aunque sea cumplir una parte de ellos –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Yo también he tenido grandes esperanzas y sueños, y el único que quiero cumplir, es algún día encontrar a mi hijo... vivo o no... no lo sé, tal vez encontrarlo solamente, y creo que ese sueño es lo que me mantuvo cuerdo todo éste tiempo –respondió el hombre-. Pero no necesariamente el camino que he transitado estuvo lleno de felicidad –agregó.&lt;br /&gt;-¿Y que sueño vive dentro de tu esperanza? –preguntó el anciano bebiendo un poco de café-.&lt;br /&gt;-Algún día saber para que he venido a éste mundo –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;El anciano lo miró impasible y sonrió.&lt;br /&gt;-¿No eres demasiado joven aún para pensar en esas cosas? –preguntó el viejo-.&lt;br /&gt;-Tal vez señor... pero mi vida no está necesariamente llena de sueños que he cumplido, y mi esperanza me mueve a hacerlos realidad, uno a uno... –respondió el muchacho.&lt;br /&gt;-Hijo... muchas veces en mi vida, y aún cuando era tan joven como tú, me preguntaba para que había venido a éste mundo, y mi respuesta fue variando mediante fue pasando el tiempo –dijo el hombre sentándose nuevamente-. Cuando era pequeño mi mundo era ser el mejor trepador de árboles del barrio; cuando fui un adolescente mi mundo era tratar de conquistar la mayor cantidad de mujeres. Luego, mi mundo pasó a tratar de ser el mejor novio, esposo y padre... pero ya ves, la vida tenía otros planes para mí. Y ahora mi mundo solamente es vivir con esperanza, y el único sueño que habita dentro de ella es encontrar algún día a mi hijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Alberto&lt;/span&gt;... eso es lo que me mantuvo con vida hasta ahora, y tal vez... esa esperanza será la que me vea morir.&lt;br /&gt;-Mi mundo es hallar alguna respuesta que me diga que camino tomar de ahora en más –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Y cual es el camino que piensas que debes tomar? –le preguntó el viejo exhalando humo de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Gold&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;Leaf&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;-Creo que el único camino que me queda por transitar es el de mi conocimiento interior –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Conocimiento interior...? lo que dices es un poco confuso para mí hijo –dijo el anciano.&lt;br /&gt;-Sé que estoy predestinado para hacer algo, cumplir algo, importante o no, pero no sé de que se trata –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Todos estamos predestinados para algo... para vivir hijo –dijo el viejo-, pero lo demás lo pones tú.&lt;br /&gt;-No entiendo señor –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Muchas veces, innumerable cantidad de veces, a todos se nos presentan bifurcaciones en nuestro camino, tanto es así, que no sabemos que hacer, ni hacia dónde ir. Algunos toman un camino y lo recorren sin mayores problemas; otros en cambio, transitan el camino, vuelven a empezar, toman un atajo o se pierden en el intento... pero lo que nos une a todos es la línea de partida. Algunos nacerán ricos y luego serán pobres, otros nacerán pobres y luego ricos, algunos nacerán nobles y se volverán necios, otros dejarán de ver y comenzarán a mirar, algunos se volverán ciegos por voluntad propia y otros aceptarán lo que se les dará de primera mano sin escatimar los resultados o sin importar a quien dejen en el camino. Otros vivirán para siempre con sueños, otros en cambio harán realidad hasta sus sueños más osados...&lt;br /&gt;-Sigo sin entender señor –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-La diferencia, hijo, es lo que pongas de tu parte para que tu sueño se haga realidad. Hijo... la esperanza y la felicidad son inherentes a la vida, van con ella a todas partes, al igual que el amor y el odio, al igual que la razón y la ignorancia. Pero... lo que tú hagas con éstos sentimientos es lo que te hace diferente a los demás. He visto gente que vive con esperanza eterna, tal vez infinita, y se pierde en ella y empieza a vivir en un mundo ajeno a éste; he visto personas con esperanzas, mientras que hacen algo por cumplir los sueños que habitan dentro de ella –dijo el anciano y se puso de pie nuevamente-.&lt;br /&gt;-Hijo... un hombre que navega por el mar en plena tormenta tiene el sueño de llegar a puerto y la esperanza le dice que no naufragará... pero la esperanza siempre le dice que no naufragará, mientras que sus sueños van cambiando a medida que guía el timón de su barco: llegar a buen puerto, llenar sus redes de peces, volver a ver a su familia, y muchas cosas más, pero la esperanza siempre viajará con él vaya donde vaya. Pero hay personas que pierden su esperanza muy rápidamente, y sus sueños viven en un ambiente débil y lleno de conflictos, y cuando las oportunidades se presentan no las reconocen porque antes de empezar a transitar su camino, ya se imaginan como perdedores, donde todo es imposible y donde no merecen ser felices, y ésa es su vida y su destino.&lt;br /&gt;-Si... es verdad –fue lo único que dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Mi esperanza está intacta, mi sueño va con ella, y espero algún día encontrar a mi hijo vivo. Mi esposa perdió sus esperanzas demasiado pronto y se dejó arrastrar por la desesperación. Yo jamás dejaré de buscar a mi hijo, pero sé también que no puedo vivir de un sueño, fue por eso que continué con mi vida a pesar de todo.&lt;br /&gt;El anciano miró a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Samir&lt;/span&gt; y sonrió.&lt;br /&gt;-¿Que cree que tengo que hacer yo? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Hijo... creo que debes buscar la mejor manera de cumplir tu sueño pero subido a tu barco, como yo estoy subido al mío... y si las tormentas nos azotan ¿Qué importa...? lo verdadero es que estamos arriba y no estamos soñando con irnos a navegar algún día; solamente, estamos piloteando nuestras barcos lo mejor que podemos y llevamos nuestras virtudes y miserias como cargamento.&lt;br /&gt;-¿Me está diciendo que deje de soñar? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Hijo... te digo que sueñes, pero no olvides que los sentimientos que nacen con nosotros son nuestros barcos, y los sentimientos que generamos a partir de ellos, nuestro cargamento... jamás olvides eso.&lt;br /&gt;-Hijo todo vive en ti: el amor jamás muere, pero sí los amores, el odio no muere, pero sí los desacuerdos. La razón jamás morirá, pero sí la claridad de pensamiento, la ignorancia jamás desaparecerá, pero si la intolerancia que lleva a practicarla... la esperanza jamás morirá pero sí morirán algunos de tus sueños. Trata por todos los medios que tu esperanza no se llene de sueños muertos, porque en ese caso, tu barco se hundirá para siempre y jamás llegarás a buen puerto.&lt;br /&gt;-¿Usted mantiene su sueño vivo? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Si hijo, mi sueño vive como el primer día porque mi esperanza aún no naufragó, cuando ése día llegue lo sabré, y tú también sabrás cuando habrá llegado la hora de dejar que tu barco naufrague.&lt;br /&gt;-¿El día de mi muerte? –interrogó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;Samir&lt;/span&gt; al viejo un poco preocupado-.&lt;br /&gt;-Tal vez hijo, tal vez no, pero lo sabrás –dijo el anciano.&lt;br /&gt;Escucharon un sonido extraño que venía del lavabo, ambos se pusieron de pie y caminaron a paso rápido hasta el lugar.&lt;br /&gt;Entraron y vieron al perro que se mantenía en pie, dando pasos cortos y cansinos, pero de pie.&lt;br /&gt;El perro miró al anciano y movió el rabo animosamente. Enseguida el viejo sonrió y le acercó una pequeña fuente con agua. Parecía que el perro estaba mejorando, no porque hubiera tomado agua, sino porque su mirada apuntó directamente a una caja de galletas que estaba sobre una mesa.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;Samir&lt;/span&gt; tomo la caja, sacó una galleta y se la dio al perro; éste, la devoró en un segundo y ladró suavemente pidiendo otra.&lt;br /&gt;El perro terminó con la caja de galletas al momento que dejaba de llover.&lt;br /&gt;-Creo que está mejorando –dijo el anciano.&lt;br /&gt;-Si eso veo –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;Samir&lt;/span&gt;-. Creo que dejó de llover, disculpe pero tengo que regresar –agregó.&lt;br /&gt;-Está bien hijo, no hay problema, te acompaño –dijo el anciano.&lt;br /&gt;-Disculpa... hemos estado hablando y ni siquiera pregunté tu nombre –le dijo el viejo abriendo la puerta principal.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;Samir&lt;/span&gt;, señor –respondió el joven.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;Samir&lt;/span&gt;, he disfrutado la charla, muchas gracias –dijo el viejo-, y muchas gracias por haber traído a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Zimba&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Gracias a usted por el café y por la charla –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Se despidieron con un fuerte apretón de manos.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;Samir&lt;/span&gt; empezó a caminar lentamente hacia la plaza de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt;. El anciano cerró la puerta, enseguida notó que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;Zimba&lt;/span&gt; estaba caminando lentamente hacia la sala y se sentaba esperando más galletas.&lt;br /&gt;Llegó hasta la sala, acarició el morro del perro suavemente y miró una vez la carta de su hijo.&lt;br /&gt;-Papá: que tu barco jamás naufrague –repitió las palabras que estaban escritas y sonrió.&lt;br /&gt;"Seguramente que no, hijo" pensó el viejo y caminó con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;Zimba&lt;/span&gt; a buscar más galletas.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;Samir&lt;/span&gt; cruzó la plaza en silencio, miró el cielo que aún estaba encapotado, un trueno se escuchó a lo lejos. Parecía que iba a llover nuevamente.&lt;br /&gt;"Que tu barco jamás naufrague" pensó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;Samir&lt;/span&gt;, se detuvo un instante y miró hacia atrás. Una suave brisa sopló y se sentó en un banco de la plaza. Miró la luna, miró las estrellas y una sonrisa se dibujó en su rostro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-2140937788076543195?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/2140937788076543195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=2140937788076543195&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2140937788076543195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2140937788076543195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/03/advenimiento-v.html' title='Advenimiento V'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5574771845025313015</id><published>2008-03-30T10:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.364-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento IV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Oportunidades&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Samir&lt;/span&gt; se quedó inmóvil en el banco de la plaza, el recuerdo de la niña que lo había saludado desde la ventana del automóvil, era como una caricia para su corazón cansado.&lt;br /&gt;La luna volvió a desaparecer bajo una gran nube negra.&lt;br /&gt;Le dolía inmensamente la rodilla. Miró nuevamente la iglesia San Judas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Tadeo&lt;/span&gt;, giró su vista hacia el reloj que se encontraba emplazado en la esquina de ésta.&lt;br /&gt;Eran las 03:30 de la madrugada.&lt;br /&gt;Los maullidos de dos gatos apareándose cerca de ahí, le causó la suficiente gracia como para practicar una sonrisa fingida y amarga.&lt;br /&gt;Se tocó la rodilla una vez más.&lt;br /&gt;“Tengo que hacer algo” pensó; ya que ahora, no solamente le dolía la articulación, sino también la pierna hasta la altura de la vejiga.&lt;br /&gt;-Dios mío... no entiendo más nada –murmuró.&lt;br /&gt;Cuando hubo terminado de decir esas palabras, un rayo cayó a lo lejos, y se escuchó un trueno... parecía como si el mismísimo Dios le estuviese respondiendo.&lt;br /&gt;“Pero sé que no es así” pensó.&lt;br /&gt;La plaza de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt; estaba desierta; hacía mucho frío y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Samir&lt;/span&gt; con sus ropas mojadas sentía como latigazos en su piel cada vez que ése viento helado lo envolvía; y hasta parecía que las ráfagas solamente lo molestaban a él.&lt;br /&gt;La luna reapareció y un murciélago perdido en la noche pasó volando rápidamente sobre su cabeza, chillando como si estuviera herido de muerte.&lt;br /&gt;Las copas de los árboles se balanceaban al compás del viento; una fina lluvia llegó y mojó todo nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Samir&lt;/span&gt; bajó su cabeza y empezó a llorar.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que tengo que hacer Señor para que me escuches? –dijo el muchacho mirando la luna que se ocultaba nuevamente detrás de una nube negra-.&lt;br /&gt;En la esquina contraria en donde él se hallaba, un perro solitario se acercó a beber el agua de una canaleta de la plaza.&lt;br /&gt;“Ser libre como ése perro” pensó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Tal vez me iría mejor si fuera libre al fin, libre de todo –dijo por lo bajo, sin dejar de mirar al perro-.&lt;br /&gt;Las ideas de suicidio, volvieron a rondar por su mente.&lt;br /&gt;“¿Cuál sería la mejor forma de morir?” se preguntó.&lt;br /&gt;-Tal vez en las vías debajo del tren Sarmiento, quizá de un disparo en la sien, o sino... ahorcado en un árbol, o saltando al vacío desde algún alto edificio –dijo, mirando un viejo árbol cuyas ramas bailaban sobre su cabeza-.&lt;br /&gt;Una gotas de agua mojaron sus ojos y le empañaron la vista por un momento.&lt;br /&gt;Se enjugó sus ojos con su camisa que estaba bastante húmeda, pero sirvió lo suficiente como para que volviera a ver el contorno de las cosas.&lt;br /&gt;Cuando alzó la vista nuevamente, vio al perro que segundos antes estaba bebiendo agua, sentado a escasos diez metros de donde él se encontraba.&lt;br /&gt;El perro, parecía ser de raza &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Rottweiller&lt;/span&gt;, tenía el pelaje &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;veteado&lt;/span&gt; con colores negro y marrón muy lustrosos.&lt;br /&gt;“Que extraño... parece ser un perro costoso, tal vez el dueño esté por aquí cerca” se dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Samir&lt;/span&gt; mirando al perro, el cual lo miraba fijamente.&lt;br /&gt;El perro caminó dos pasos hacia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Samir&lt;/span&gt; y se detuvo, retrocedió los pasos que había caminado y se volvió a sentar.&lt;br /&gt;En un momento, el can se paró en sus dos patas traseras y pareció hacerle una seña a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Samir&lt;/span&gt; con una de sus patas.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Samir&lt;/span&gt; sonrió por lo bajo.&lt;br /&gt;“Parece ser el perro de un circo” pensó.&lt;br /&gt;El perro volvió a mirar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Samir&lt;/span&gt; fijamente e hizo el acto nuevamente.&lt;br /&gt;-Realmente me está haciendo señas con una de sus patas –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Samir&lt;/span&gt;, mientras que miraba estupefacto al simpático animal.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Samir&lt;/span&gt; amagó ponerse de pie, pero el dolor de su pierna lo atravesó como una espada filosa y se dejó caer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;pesadamente&lt;/span&gt; en el banco de la plaza.&lt;br /&gt;El perro ladró lastimosamente, e hizo un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;gorgojeo&lt;/span&gt; con sus ladridos como si le estuviese hablando al muchacho.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró al perro, y se sintió apenado por no poder ponerse de pie e ir en su dirección.&lt;br /&gt;El perro zapateó con sus patas las baldosas de la plaza y ladró nuevamente, caminó dos pasos hacia donde se encontraba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Samir&lt;/span&gt; y retrocedió nuevamente; a la vez que hacía esto, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Samir&lt;/span&gt; notó que el perro tiraba tarascones al aire, como si estuviera atrapando pequeñas moscas invisibles con sus fauces.&lt;br /&gt;Enseguida otro trueno se dejó escuchar y la débil llovizna, se transformó en un aguacero infernal en unos instantes.&lt;br /&gt;“Por Dios... otra vez no” pensó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;A diferencia de lo que creía el muchacho, el perro se mantuvo en su posición sin moverse siquiera.&lt;br /&gt;Tanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Samir&lt;/span&gt; como el perro estaban empapados, y parecía que ambos también, no podían moverse.&lt;br /&gt;Esa cuestión le causo gracia.&lt;br /&gt;Trató de ponerse de pie nuevamente. Saltó en uno de sus pies como una rana. Cuando miró al perro, éste estaba haciendo lo mismo que él. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Samir&lt;/span&gt; rió inmediatamente, pero trastabillo, y cayó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;pesadamente&lt;/span&gt; de costado, junto a un árbol.&lt;br /&gt;El perro, imitando los movimientos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Samir&lt;/span&gt; se dejó caer y rodó por las baldosas de la plaza, se detuvo y se quedó echado.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Samir&lt;/span&gt;, levantó la vista mientras que tocaba su rodilla. El dolor era insoportable, la bola que se le había formado en la articulación, había tomado el tamaño de un pequeño globo, y su color ya había pasado de morado a gris oscuro donde un pequeño relieve en la piel asomaba como una pústula infectada.&lt;br /&gt;Tocó suavemente el pequeño saliente de la rodilla, y nuevamente el un dolor intenso se presentó.&lt;br /&gt;Giró un poco la pierna, y miró el costado de su rodilla...&lt;br /&gt;Parecía que dentro de la piel se movía un líquido blancuzco y espeso a punto de hacer estallar la piel en mil pedazos...&lt;br /&gt;No había dudas... la rodilla le latía fuertemente... estaba infectada.&lt;br /&gt;Miró al perro que se encontraba echado bajo la lluvia igual que él y sonrió.&lt;br /&gt;Al lado de su pie brilló un pequeño vidrio convexo que sobresalía de la tierra, y un poco más allá una botella de vino resquebrajada.&lt;br /&gt;Se imaginó poniéndose de pie y caminando hacia el perro, se imaginó venciendo su temor y castigando las fuerzas del Dios que lo tenían aprisionado en el suelo, se imaginó venciendo.&lt;br /&gt;Su mano temblorosa se acercó a la botella rota, y la asió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;temblorosamente&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Dentro de ella, había un par de moscas y arañas muertas, “Seguramente se ahogaron con el agua de lluvia” pensó.&lt;br /&gt;Giró la botella y el agua cayó sobre la gran raíz del árbol, arrastrando con ella a todos los insectos muertos.&lt;br /&gt;Miró su pierna temblorosa, miró la luna que se ocultaba de vez en cuando, miró las nubes que pasaban velozmente por el cielo...&lt;br /&gt;Cerró los ojos y pensó en su madre, en su padre que ya había muerto; en su hermana, en sus amigos, en su Dios, en ése Dios que se había olvidado de él y lo había dejado solo y desamparado.&lt;br /&gt;Pensó en su primera novia que lo había dejado para irse a vivir amoríos a Europa, pensó en sus amigos que lo habían traicionado y lo habían dejado solo y ebrio por algunas calles de la capital federal. Recordó las charlas con su padre y los sueños recurrentes que tenía con él, se preguntó que habría más allá del cielo. Recordó cuando era pequeño y su madre aún lo aceptaba y no lo miraba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;desconsideradamente&lt;/span&gt; como lo hacía en la actualidad.&lt;br /&gt;Acercaba lentamente el vidrio hacia su cuerpo...&lt;br /&gt;Recordó nuevamente la primera vez que había tenido sexo con una mujer... rió con ése recuerdo.&lt;br /&gt;Recordó cuando había visto por primera vez un río, un barco, un eclipse de sol, un eclipse de luna, nieve, arena, lodo, rocas, el mar, un arroyo...&lt;br /&gt;Volvió a sentir las caricias de sus antiguos amores y los golpes de su madre, volvió a sentir las palabras de aliento que le daba uno de sus mejores amigos, y las palabras de desaprobación de su madre, volvió a escuchar el sonido de las olas cuando rompen en la playa, volvió a escuchar la caída del granizo, el canto de un pájaro, la caída de agua de una pequeña cascada, una suave melodía, un silbido tenue, el ladrido de un pequeño perro, las voces... el amor... la esperanza... la traición... el olvido... Dios... la nada... oscuridad.&lt;br /&gt;En un movimiento violento, hizo trizas la botella contra el suelo y tomó un trozo de vidrio.&lt;br /&gt;Suspiró y apretó los labios. El mar...&lt;br /&gt;El vértice del puntiagudo vidrio, ya se había perdido dentro de la muñeca de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Samir&lt;/span&gt;...&lt;br /&gt;La sangre corría espesamente por su camisa, y dejaba una marca sobre sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;bermudas&lt;/span&gt;, y el agua de lluvia se encargaba de lavarla antes de llegar a tocar el suelo.&lt;br /&gt;El muchacho estaba llorando, antes de que sus ojos se cerraran completamente.&lt;br /&gt;Un perro... la silueta de un perro, eso nada más, lo último que vería, nunca se hubiera imaginado que iba a morir así, pero era lógico... El Buen Dios se había olvidado de él, y Dios no aceptaba fracasados en “Su” cielo, era por eso que debía irse con aquel que lo acogiera como uno más, se tendría que ir con aquel que también había sido olvidado como él, se tendría que ir con aquel que vagaba eternamente en la oscuridad y no había sido aceptado por Dios...&lt;br /&gt;“...Cumple con tu destino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Samir&lt;/span&gt;...”&lt;br /&gt;“Cumple con tu destino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Samir&lt;/span&gt;” dijo una voz casi susurrando.&lt;br /&gt;“Cumple con tu destino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Samir&lt;/span&gt;” dijo una voz cercana.&lt;br /&gt;“¡Cumple con tu destino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Samir&lt;/span&gt;!” dijo una voz enorme y recta.&lt;br /&gt;-¿Señor... señor...? –preguntó un anciano tocando el hombro del muchacho que estaba durmiendo en el banco de la plaza.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Samir&lt;/span&gt; se sobresaltó y casi salió disparado de su asiento.&lt;br /&gt;Estaba perdido...&lt;br /&gt;-¿Señor...? ¿Se encuentra usted bien...? –preguntó nuevamente el anciano que se había alejado varios pasos de muchacho debido a su reacción.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Samir&lt;/span&gt; no hablaba&lt;br /&gt;Se miró la muñeca, y la rodilla, miró el cielo, miró a su alrededor.&lt;br /&gt;Todo era distinto...&lt;br /&gt;“¿Estuve soñando?” se preguntó.&lt;br /&gt;El cielo estaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;semidespejado&lt;/span&gt;, era de mañana, su rodilla estaba un poco inflamada pero el dolor había desaparecido por completo, su muñeca estaba ilesa... pero las sensaciones seguían ahí&lt;br /&gt;-¿Qué hora es señor...? –le preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;Samir&lt;/span&gt; al anciano cruzándose de brazos y tratando de cubrirse un poco del intenso frío.&lt;br /&gt;-Son exactamente las... –el hombre miró su reloj de pulsera- las seis y media de la mañana joven-.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró el cielo nuevamente, un tímido sol de invierno se asomaba.&lt;br /&gt;-Gracias señor –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Samir&lt;/span&gt;, tanteando ponerse de pie-.&lt;br /&gt;-De nada joven –dijo el anciano mientras que seguía su camino.&lt;br /&gt;Cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Samir&lt;/span&gt; se puso de pie lentamente, dio sus primeros pasos sin dolor alguno, y se atrevió a caminar normalmente. Se detuvo un instante, e hizo presión con el peso de todo su cuerpo en la pierna lastimada.&lt;br /&gt;“Muy &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;biennn&lt;/span&gt;” se felicitó mentalmente con una sonrisa, y dio un paso.&lt;br /&gt;Un perro apareció caminando gravemente, como si hubiera sido víctima de un accidente o algo parecido.&lt;br /&gt;-Vamos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Zimba&lt;/span&gt;... vamos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Zimba&lt;/span&gt; un paso más -dijo el anciano con gesto doloroso-.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Samir&lt;/span&gt; se volteó para mirar al viejo que había vuelto tras sus pasos para esperar a su perro.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;Samir&lt;/span&gt; miró al perro que venía caminando con un andar cansino y gravemente afectado por una evidente dolencia... pero... era el mismo perro que había visto por la madrugada...&lt;br /&gt;“Estoy más que seguro que es el mismo” pensó.&lt;br /&gt;El perro pasó al lado de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;Samir&lt;/span&gt;, regalándole una mirada desprovista de vida, como si sus ojos estuviesen perdidos dentro de tanto dolor.&lt;br /&gt;El perro trastabilló y cayó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;pesadamente&lt;/span&gt; al suelo golpeándose el morro contra una piedra.&lt;br /&gt;El anciano se acercó a paso lento hacia el perro y trató de levantarlo pero por el gesto que hizo en su intento, se evidenció que no tenía las suficientes fuerzas para realizar la tarea.&lt;br /&gt;-Deje que lo ayude buen hombre –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;Samir&lt;/span&gt;, mientras que se ponía de cuclillas delante del perro-.&lt;br /&gt;-Gracias joven, se lo voy a agradecer –dijo el viejo con una tristeza evidente.&lt;br /&gt;-¿Qué le pasó a su perro? –preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Sinceramente no lo sé joven... ayer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Zimba&lt;/span&gt; estaba muy bien y gozaba de plena salud, pero hoy a la madrugada, amaneció con una de sus patas delanteras cortada con algo filoso y con una de sus patas traseras hinchada –dijo el anciano-, mire –volvió a decir mientras que le señalaba las vendas que le había colocado al perro, y que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Samir&lt;/span&gt; había obviado a simple vista-.&lt;br /&gt;El muchacho se quedó perplejo y recordó su sueño...&lt;br /&gt;Tomó el cuerpo del animal entre sus manos y lo alzó; el animal, jadeó ligeramente como si se quejara por el movimiento pero se mantuvo casi inerte.&lt;br /&gt;El can volvió a mirar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;Samir&lt;/span&gt; con sus ojos apagados, y lamió su mano suavemente, como agradeciendo el gesto del muchacho.&lt;br /&gt;-No sé que le pueda pasar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;Zimba&lt;/span&gt;... es el único recuerdo que tengo de mi hijo muerto –dijo el anciano, mientras que unas brillantes lágrimas le asomaban por sus ojos claros y emocionados-.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Samir&lt;/span&gt; bajó la vista y pensó en su destino... deseaba haber sido un perro, si que lo deseaba... pero no quería causar ése mal... a ése pobre viejo, tal vez solitario.&lt;br /&gt;Se sintió abrumado y asqueado de sí mismo, pero no dijo palabra alguna.&lt;br /&gt;El anciano camino lentamente hacia su perro y le acarició las orejas, el perro esta vez gimió levemente.&lt;br /&gt;-Tranquilo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;Zimba&lt;/span&gt;... tranquilo... ya tendrás oportunidades para correr como antes –le dijo el anciano en la oreja al can.&lt;br /&gt;El hombre alzó la vista.&lt;br /&gt;-Vamos joven... pronto lloverá –dijo el anciano mirando el cielo que se estaba encapotando-.&lt;br /&gt;-Si como no señor... yo lo sigo –dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;Samir&lt;/span&gt; dando los primeros pasos y pensando en las oportunidades que tenía por delante.&lt;br /&gt;Los dos hombres caminaron lentamente, bajaron a la acera y cruzaron la calle.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5574771845025313015?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5574771845025313015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5574771845025313015&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5574771845025313015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5574771845025313015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/03/advenimiento-iv.html' title='Advenimiento IV'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3474069113042099168</id><published>2008-03-18T13:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.364-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El cruce&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Dónde van esos sueños que nunca se cumplen?&lt;br /&gt;¿Dónde van esos momentos que añoramos, pero que indefectiblemente los vemos tan lejanos y que jamás viviremos?&lt;br /&gt;¿Dónde van las plegarias al Buen Dios, que nunca fueron respondidas?&lt;br /&gt;¿Dónde van las promesas incumplidas?&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Samir&lt;/span&gt; salió de la iglesia, caminando como si estuviera herido de muerte.&lt;br /&gt;Su paso era lento y complicado, parecía un anciano atacado por una fuerte enfermedad.&lt;br /&gt;Sus caídas dentro de la iglesia, instantes antes, habían sido lo bastante violentos como para dejarlo convaleciente, pero él, siguió caminando muy despacio.&lt;br /&gt;El gran reloj emplazado en una de las esquinas, marcó exactamente las diez de la noche.&lt;br /&gt;Las calles estaban desiertas, salvo por algunos gatos que afinaban sus cuerdas vocales, y otros, los más afortunados, que se emparejaban con las gatas que instantes antes trataban de seducir.&lt;br /&gt;El joven dio un paso en falso, y se tomó fuertemente de un poste haciendo tambalear la luz de neón varios metros arriba.&lt;br /&gt;Involuntariamente su rodilla lastimada golpeó contra el poste haciendo un ruido sonoro, parecido a un campaneo apagado y vago.&lt;br /&gt;Su gesto de dolor fue más que instantáneo.&lt;br /&gt;Era tanto el dolor que sentía, que sus lágrimas saltaron de sus ojos como si fuera uno de esos trucos que usan los payasos, cuando los golpean con uno de esos mazos de goma.&lt;br /&gt;Un pequeño hilo de baba cayó por la comisura de sus labios.&lt;br /&gt;"Si intento sentarme, jamás me levantaré" pensó.&lt;br /&gt;La plaza de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt; estaba desierta, ni siquiera estaban las parejas habituales que se prometían amor eterno, o las que se besaban por primera vez.&lt;br /&gt;Por el cielo, corrían grandes nubes grises, que eran iluminadas de vez en cuando por una inmensa luna llena.&lt;br /&gt;Trató de dar un paso más, pero el dolor era impresionante.&lt;br /&gt;Se miró un segundo la rodilla, ésta, estaba hinchada como un pequeño globo, y se había tomado en un color rojo grisáceo.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Samir&lt;/span&gt; alzó la vista, y vio que cruzando la calle, podía sentarse en uno de los bancos de cemento de la plaza.&lt;br /&gt;Seguramente sería como bailar sobre brazas incandescentes.&lt;br /&gt;Estaba abrazado al poste, como si éste fuera la mujer de sus sueños.&lt;br /&gt;Estaba reacio a soltarse, pero sabía que tendría que empezar con ese movimiento, si quería llegar al otro lado de la calle.&lt;br /&gt;Trató de imaginarse caminando paso a paso, y llegando al banco de la plaza como si fuera un atleta.&lt;br /&gt;En ese momento deseó tener alas, no para surcar los cielos como un halcón; sino, para que ellas levantaran su cuerpo, aunque sea varios centímetros del suelo y no tener que dar esos pasos que eran casi como una tortura.&lt;br /&gt;Una pequeña ventisca movió su cabello azabache, y deslizó un par de lágrimas por su rostro.&lt;br /&gt;Sus manos estaban temblorosas.&lt;br /&gt;La temperatura de su cuerpo aún se mantenía estable, pero parecía como si el viento lo hubiera mirado directamente a los ojos y le hubiese planteado un desafío; porque en ese momento la ventisca se transformó en un viento más potente.&lt;br /&gt;Una de sus manos soltó lentamente el poste, mientras que algunas pequeñas hojas de los árboles &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;circundantes&lt;/span&gt;, rodaban por el asfalto.&lt;br /&gt;El viento amainó un poco.&lt;br /&gt;Su otra mano se soltó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;vacilante&lt;/span&gt; del poste, y quedó de pie unos instantes como si estuviera haciendo equilibrio sobre un cable a varios metros de altura.&lt;br /&gt;Dio un paso y se tambaleó.&lt;br /&gt;En ese momento un relámpago iluminó todo el cielo como si fuera un reflector gigante, y un enorme trueno lo siguió como si el mazo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Thor&lt;/span&gt; golpeara la tierra.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Samir&lt;/span&gt; dio otro paso pero no pudo mantenerse. Su cuerpo osciló como un péndulo.&lt;br /&gt;La tempestad llegó.&lt;br /&gt;Una pared enorme de viento, golpeó de lleno al muchacho. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Samir&lt;/span&gt; se agarró fuertemente otra vez del poste. Hasta éste bailaba con el viento, y por ende, hacía que su cuerpo se moviera como si fuera una extensión del delgado caño.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Samir&lt;/span&gt; alzó la vista.&lt;br /&gt;―Señor, aunque me lo impidas, cruzaré igual ―dijo.&lt;br /&gt;Ya que él sentía que Dios, se ocupaba individualmente de complicar sus planes.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Samir&lt;/span&gt;, no había alcanzado de arreglar los sentimientos que venían intermitentemente a su tortuoso corazón, cuando, las primeras gotas de lluvia cayeron en el asfalto.&lt;br /&gt;Ajeno a lo que sucedía levantó su mano, y con sus dedos atrapó algunas frías gotas de llovizna; luego contó los pasos que tendría que dar para cruzar la calle y llegar al banco de la plaza.&lt;br /&gt;―Uno, dos, tres... -contó.&lt;br /&gt;Contó los pasos dos veces más, y ahora estaba más que seguro: eran veinte pasos en total.&lt;br /&gt;―No es demasiado ―se dijo a sí mismo.&lt;br /&gt;El viento sopló una vez más, como advirtiendo que estaría ahí cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Samir&lt;/span&gt; tratara de cruzar la calle y buscar apoyo en el banco de la plaza.&lt;br /&gt;Se soltó nuevamente del poste.&lt;br /&gt;En ese momento una cortina de agua cayó sobre él. Eso, le hizo recordar al hombre sin suerte, ése que es perseguido por una nube negra y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;relampagueante&lt;/span&gt;, y ésta va donde el hombre va, y lo moja solamente a él.&lt;br /&gt;Por un momento rió, pero su risa no era de satisfacción, era más bien de frustración.&lt;br /&gt;―¡&lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Adonde&lt;/span&gt; estás cuando te necesito! ―gritó mirando al negro cielo―.&lt;br /&gt;―¿No era, que me darías una oportunidad? ―gritó nuevamente alzando sus dos manos&lt;br /&gt;―¿Dónde van mis plegarias...? Mis oraciones, mis plegarias, todo lo que te pido... ¿&lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Adonde&lt;/span&gt; va...? -gritó y quedó en suspenso, tambaleándose a merced del viento y de la lluvia-.&lt;br /&gt;―Señor... ¿Por qué no me escuchas? ―dijo mirando al cielo, con una profunda tristeza.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, se había alejado del poste, pero no lo suficiente. Estiró su brazo, y vio que aún podía tomarse de él, por si acaso.&lt;br /&gt;Pero... había dado solamente cinco pasos...&lt;br /&gt;Retrocedió en sus pasos, y vio que daba pasos cortos, pasos convalecientes, pasos de una persona enferma.&lt;br /&gt;Lo embargó una profunda tristeza nuevamente.&lt;br /&gt;Se tomó del poste una vez más, y contó con sus dedos la cantidad de pasos.&lt;br /&gt;Esta vez, estaba seguro que para llegar a su asiento, tendría que dar el doble de pasos, o sea cuarenta.&lt;br /&gt;―¡Por Dios...! &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;ja&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;ja&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;ja&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;ja&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;ja&lt;/span&gt;... ―rió con amargura―.&lt;br /&gt;Se secó un poco su rostro con la manga de su camisa, pero ya estaba casi todo empapado, no importaba.&lt;br /&gt;―¿Dios...? ¿Que hay que tener en el alma, en el corazón, para ganar en esta vida?, ―pregunto a los cielos.&lt;br /&gt;En ese momento un relámpago cruzó el cielo como una serpiente blanca, y un trueno menos sonoro que el anterior, se dejó escuchar.&lt;br /&gt;―Señor... ¿Dónde van mis sueños, eso que jamás se cumplieron, y esos que jamás se cumplirán? ―preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Samir&lt;/span&gt; mirando al cielo mientras que las gotas de lluvia rebotaban en sus párpados cansados.&lt;br /&gt;―Señor, sé que no soy del todo valiente para afrontar mis retos, pues cada día tengo miedo. Tengo miedo de perder, tengo miedo de fracasar, tengo miedo de no poder llegar... a ningún lado ―dijo.&lt;br /&gt;Se colocó paralelo al poste como si fuese su sombra, y con una mano se empujó hacia delante. El agua corría por las cunetas de la calle, como si fueran los rápidos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Mendoza&lt;/span&gt;, pero en miniatura. Restos pequeños de basura, bailaban con el agua y se perdían a lo lejos.&lt;br /&gt;Su camisa, su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;bermuda&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;jean&lt;/span&gt; y su ropa interior, ya habían absorbido toda el agua que cabía. Se sintió pesado, como si la carga que lo hizo caer dentro de la iglesia, hiciera su presencia nuevamente.&lt;br /&gt;Sus piernas tambalearon. No quería caer nuevamente, porque estaba más que seguro, que se caería al lado del cordón de la calle y que jamás se levantaría.&lt;br /&gt;El agua de lluvia, había aliviado un poco el dolor de su rodilla, pero ésta, le latía como si tuviera un pequeño corazón dentro.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Samir&lt;/span&gt; dio un paso más hacia su meta.&lt;br /&gt;Pero en un momento, su imaginación le jugó una mala pasada.&lt;br /&gt;Se vio a sí mismo cayendo en la mitad de la calle, mientras que un automóvil, conducido por un hombre ebrio, le pasaba por encima y huía a toda velocidad.&lt;br /&gt;Su miedo fue perturbador.&lt;br /&gt;Miró hacia atrás.&lt;br /&gt;El poste ya no estaba a su alcance.&lt;br /&gt;Estaba perdido...&lt;br /&gt;―¿Señor Dios...? &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Ayúdame&lt;/span&gt; por favor ―dijo.&lt;br /&gt;Pero sus sentimientos eran encontrados. Era como una charla entre un padre, y su hijo adolescente.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Samir&lt;/span&gt; sabía que el Dios estaba de su lado, pero a la vez, descargaba su ira en Él, por sus continuas idas y vueltas, por sus sueños incumplidos, por sus añoranzas que fueron asesinadas antes de llegar a destino, por sus plegarias jamás escuchadas...&lt;br /&gt;Su alma y su corazón estallaron en un enojo inusitado, su ira cubrió su pensamiento y se enardeció febrilmente.&lt;br /&gt;―¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Diosssss&lt;/span&gt;...? ¿Porqué me haces esto? ―gritó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Samir&lt;/span&gt; a los cielos con toda la fuerza de su voz―.&lt;br /&gt;Dio un paso más.&lt;br /&gt;―Señor, ¿Será que todo lo que vale la pena en la vida es tan difícil de conseguir?. ¿O será, que cada uno lucha por lo quiere y la suerte, la divina y sensual suerte, viene en su ayuda en el momento que la necesita?&lt;br /&gt;―Pero no creo en la suerte, no creo que pueda quedarme sentado a esperar que la suerte me acompañe, porque Tú, sabes mejor que yo, que la suerte es producto de los caminos que seguimos y las decisiones que tomamos―.&lt;br /&gt;―Tú sabes mejor que yo, que la suerte la obtienes, cuando nuestra mente está dispuesta a ganar, cuando nuestros labios sólo hablan de vencer, cuando nuestra mente pasa al umbral de la sabiduría―.&lt;br /&gt;―Pero Señor... ¿Qué es lo que hago mal?&lt;br /&gt;―No lo sé... Aún no lo sé, estoy perdido en mis emociones, y mis pensamientos que a veces creo que son claros, son meras cavilaciones de mis sentimientos―.&lt;br /&gt;―Señor, ¿Cómo puedo llegar a tener éxito...? si mis sueños se pierden en la nada, mis oraciones no son escuchadas, y mis plegarias se mueren en el tiempo―.&lt;br /&gt;-¿Cómo tengo que hacer para que me escuches para llegar a Ti, para que yo sepa que estás conmigo...?, No lo sé.&lt;br /&gt;Un gran trueno hizo retumbar el suelo que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Samir&lt;/span&gt; pisaba, a los lejos, se dejó ver un rayo que caía cercano a la estación de trenes de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Ituzaingó&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;―Señor, sé que no soy más que un hombre, un simple hombre, aún un muchacho, pero mi vida, mis sueños, mis anhelos necesitan de tus respuestas―.&lt;br /&gt;―Señor, ¿Cómo puedo hacer realidad mis sueños...?&lt;br /&gt;―Señor, ¿Dónde quedaron esas palabras: Pide y se te dará, Golpea y se te abrirá...? ¿Cuál es el secreto de pedir y de golpear las puertas correctas?&lt;br /&gt;―¿Cómo puedo obtener sabiduría, ganar, y tener éxito?. Pero Señor, no pido dinero, ni posesiones materiales de ningún tipo, solamente pido una señal, una soga, una mano, una palabra, no más que eso, solamente eso.&lt;br /&gt;―Dios, estoy buscando mi camino, estoy buscando mi poder interno, estoy buscando mi gloria. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Enséñame&lt;/span&gt; a ganar con honor, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;enséñame&lt;/span&gt; a hablar con sabiduría, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;enséñame&lt;/span&gt; a combatir mis miedos, para alcanzar la victoria. Señor, no quiero sueños de grandeza, no quiero sentirme, ni ser todopoderoso, no quiero vivir de sueños, no quiero vivir de quimeras; Señor, solamente deseo saber, donde van mis sueños, esos sueños que jamás se cumplieron, esas plegarias que jamás fueron escuchadas.&lt;br /&gt;Señor, ¿Soy yo el que no puedo?... ¿O eres Tú el que no me atiendes?&lt;br /&gt;―¿Soy yo el que me pierdo en mis pensamientos y deseos, dejando de lado lo importante?, ¿O eres Tú, que me guías con tus manos para encontrar mi mejor camino y llegar al éxito?&lt;br /&gt;―¿Por qué dicen que todo lo que pasa, pasa por algo...? ¿Porqué dicen que no hay mal, que por bien no venga?&lt;br /&gt;―Dios ¿A todo esto que pasa...? ¿Lo elijo yo, o es puesto en mi camino para cumplir mi destino?&lt;br /&gt;―Señor, sé que todo lo que vale la pena tener en la vida, es posible de conseguir, ¿Pero porqué extraña razón es tan difícil llegar a tenerlas?&lt;br /&gt;―¿Porqué hay personas que luchan casi toda su vida por obtener algo, y nunca lo consiguen?, ¿Porqué hay algunos sueños que jamás se cumplirán, tantos anhelos y esperanzas que jamás se cumplirán?&lt;br /&gt;―Señor, ¿Por qué se le quitará al que tiene menos y se le dará al que más tiene?. "Estoy más que seguro que no estabas hablando de posesiones materiales", pensó.&lt;br /&gt;―Señor Mío, tengo fe, tengo mucha fe, pero no puedo asimilar tantas pérdidas... ¿O será que tengo que luchar siempre?&lt;br /&gt;―Dios, no quiero regalos del cielo, pero tampoco quiero luchar con las olas de la vida incesantemente. Quiero ganar, quiero llegar a tener éxito―.&lt;br /&gt;―Señor, ahora, en este mismo instante, imagino que estoy caminado con mis ángeles, para no caer. Ellos me cuidan, y me sostienen, pero sé que estoy solo. Porque sé que mi Fe está en mi mente, y en mi corazón, pero sé también, que no puede crear otra cosa que sueños, que tal vez se cumplan, o tal vez no.&lt;br /&gt;―Señor, quiero ser un ganador, quiero aprender a tener éxito en la vida, quiero destrozar mis miedos, quiero salir al mundo y dominar mis sentimientos y ser un buen hombre―.&lt;br /&gt;―Alejarme de las personas y las palabras necias, alejarme de los que dicen que no se puede y que jamás se podrá. Alejarme de los que dicen que hay que ser asustadizo y que hay que temerte para seguir tu camino―.&lt;br /&gt;―Señor, no te temo, porque sé que Tú, estás dirigiendo mis pasos, y eres mi guía, no puedo temerte, pero te respeto y creo en la fuerza espiritual que me mueve a seguir―.&lt;br /&gt;Un potente trueno, distrajo a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Samir&lt;/span&gt;, y cayó en la cuenta que estaba a sólo dos pasos del banco de la plaza.&lt;br /&gt;Un automóvil pasó lentamente, por la calle, donde una niña sentada en el asiento trasero y jugando con las gotas de agua a través de la ventanilla, miró al muchacho detenido al borde del banco.&lt;br /&gt;Las miradas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Samir&lt;/span&gt; y la niña se encontraron un segundo, pero fue lo suficiente, como para que la pequeña levantara su pequeña manito y lo saludara alegremente.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Samir&lt;/span&gt; levantó su mano y devolvió el saludo, atravesado por una tristeza que le embargaba el alma; y vio, como el automóvil se alejaba lentamente.&lt;br /&gt;En un momento deseó estar en el cálido interior del automóvil, aunque sea por un instante, para cobijarse y no tener tanto frío.&lt;br /&gt;Se dejó caer sobre el duro banco.&lt;br /&gt;Involuntariamente, golpeó con uno de sus manos el borde de su asiento, haciendo que sus nudillos sangraran, pero en menos de un segundo, el agua de lluvia dejó ver el pequeño raspón limpio.&lt;br /&gt;Las yemas de sus dedos estaban rugosas, parecían papiros viejos y extremadamente blancos.&lt;br /&gt;Palpó levemente su rostro.&lt;br /&gt;Un gran árbol, lo cubría un poco del aguacero. Dobló un poco su pierna lastimada. Su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;bermuda&lt;/span&gt;, fabricada &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;rudimentariamente&lt;/span&gt; con un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;jean&lt;/span&gt; cortado, pesaba el doble, y su camisa estaba completamente pegada a su cuerpo.&lt;br /&gt;Cerró los ojos, y levantó la vista una vez más.&lt;br /&gt;―Dios Santo... ¿Dónde van mis sueños...? Tal vez, aún están en mí corazón, esperando que los cumpla―.&lt;br /&gt;―Quizá, Tú estás esperando que los cumpla, tal vez por eso, aún siento que tengo que luchar ―dijo―, y se quedó mirando un solitario carrusel, cubierto con una lona color verde.&lt;br /&gt;El viento sopló una vez más, las nubes se fueron lentamente, la luna reapareció, junto a una estrella.&lt;br /&gt;―Señora luna, señora estrella ―dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Samir&lt;/span&gt; mirando a lo alto―. Y se quedó pensando algo, en silencio... en su asiento―.&lt;br /&gt;No muy lejos de ahí, una familia se disponía a descansar. Los padres abrazaron, y saludaron a su hija; luego, colocaron levemente a su hijo en la cama, que estaba completamente dormido.&lt;br /&gt;Los arroparon y les dieron las buenas noches.&lt;br /&gt;―¿Qué tienes ahí &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Chiara&lt;/span&gt;? ―le preguntó su madre.&lt;br /&gt;―Dibujé al señor que estaba sentado bajo la lluvia ―dijo la niña sonriente&lt;br /&gt;―¿Puedo ver? ―preguntó el padre tomando el papel-. Pero aquí, dibujaste tres señores ―dijo nuevamente el hombre sonriente-.&lt;br /&gt;―Si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;papi&lt;/span&gt;, pero lo que pasa, es que los otros dos señores, esos que tienen las alas extendidas, eran ángeles, que lo estaban ayudando al señor a sentarse en el banco de la plaza ―dijo la niña con un gesto dulce―.&lt;br /&gt;Los padres la miraron con cariño.&lt;br /&gt;―Buenas noches dulce ―dijo la madre, y seguidamente, besó a su hijo Nicolás, que se removió en la cama, balbuceando algo.&lt;br /&gt;―Buenas noches mi reina &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Kiky&lt;/span&gt; ―dijo el padre, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;guiñándole&lt;/span&gt; un ojo―.&lt;br /&gt;―Buenas noches ―dijo la niña.&lt;br /&gt;Dejaron el dibujo sobre una pequeña repisa, apagaron la luz de la habitación y cerrando la puerta suavemente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3474069113042099168?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3474069113042099168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3474069113042099168&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3474069113042099168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3474069113042099168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/03/advenimiento-iii.html' title='Advenimiento III'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3961251983510100863</id><published>2008-03-11T13:36:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.364-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Donde habita el poder&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Habían pasado varios años, desde que el niño tuvo conocimiento del advenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida, era normal, pero un día todo cambió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Samir&lt;/span&gt;, caminó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;serenamente&lt;/span&gt; hasta los escalones externos de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran puerta de madera estaba entreabierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La movió un poco para tantear si estaba abierta en realidad, ya que casi era la medianoche, y no sabía si aún, el guardia tendría la puerta interna de la iglesia habilitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la puerta hizo un sonido &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;chirriante&lt;/span&gt;, y se abrió un poco más, al sólo contacto con la mano del muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se introdujo al pasillo como un fugitivo en la noche, y tanteó la puerta principal, ésta, también estaba abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus pasos enseguida retumbaron con un pequeño eco, en todo el gran salón que estaba vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los únicos testigos, eran unos santos de yeso en sus pedestales, y un cristo doliente clavado en una cruz, que estaba suspendido con cables de acero, por arriba del atrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estaba limpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aroma fresco a esencias de limón y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;lavanda&lt;/span&gt;, envolvía el aire, haciéndolo respirable, pero un tanto empalagoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El atrio, estaba metódicamente ordenado. La pesada y vieja Biblia, estaba abierta, y un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;señalador&lt;/span&gt; de tela recta y de color rojo, se movía al compás de una pequeña corriente de aire, que entraba por uno de los postigos abiertos de una puerta lateral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Samir&lt;/span&gt; cayó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;pesadamente&lt;/span&gt;. El golpe de su rodilla contra el suelo, retumbó casi en todo el salón. Fue como si le hubiesen colocado una pesada carga en sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzó la vista un segundo, y miró al Cristo crucificado, y por primera se preguntó, porque los hombres habrían elegido esa imagen del Cristo, para dar a entender que había vencido a la muerte. "Tal vez, para suavizar los corazones, y que tengan algún un tipo de culpa", pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Samir&lt;/span&gt;, sabía que su Dios estaba más vivo que nunca, no era, y jamás sería una estatua de yeso o de madera, que se columpiara o estuviera estática dentro de una iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Samir&lt;/span&gt; sabía, que su Dios lo escuchaba, fuese donde fuese, en cualquier lugar, no importaba donde él estuviera, ni en que estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso de pie lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y habló...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, he venido aquí, porque no sé que camino tomar, me siento tan solo y perdido, que no sé que hacer, ¿Qué debo hacer...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dios, no tengo nada, y aún con mis posesiones más preciadas, no tengo nada. Por eso he venido aquí, porque estoy desnudo, aunque me vista con las prendas más costosas, o las más humillantes... -Estoy desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mis posesiones, están fuera, en la calle, en el mundo, y son del tiempo, le pertenecen, porque él se encarga de arruinarlas y devolverlas al polvo. Lo único infinito y perdurable que tengo, es mi alma Señor, no tengo más que eso. Y aún, mi cuerpo, le corresponde al tiempo, y se desvanece poco a poco en los días que pasan-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tengo más, sólo mi palabra, lo que hago, lo que digo, y lo que digo que hago, y lo que hago y después digo, no tengo más que eso-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y como puedo justificarme delante de ti...? -Si ni siquiera, mis justificaciones son válidas. No sé que hacer Señor, estoy destrozado, no sé que camino tomar-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Samir&lt;/span&gt; iba a hablar nuevamente, pero sus piernas temblaron, y cayó nuevamente de rodillas. El golpe fue más seco que el anterior, y produjo un eco más lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gesto de dolor fue inmediato. Trató de incorporarse, pero no pudo. Tomó fuerzas nuevamente, y se puso de pie &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;vacilantemente&lt;/span&gt;, como si sus dos piernas fuesen dos maderos débiles, que sostenían una gran carga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se palpó la rodilla, ésta, había tomado un color rojizo debido al golpe, y una pequeña magulladura se dejaba ver, por donde apenas brotaba un débil hilo de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;permíteme&lt;/span&gt; descansar. No quiero vivir más. Te confieso que he pensado en acabar con todo. He pensado en quitarme la vida. No quiero vivir más-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Samir&lt;/span&gt; agachó la cabeza y gimoteó un poco, pero enseguida se repuso y alzó la vista nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Porqué tengo que sufrir?, ¿Por qué tengo que padecer todo esto?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No quiero saber más nada. Mis días son un tormento, y te confieso, que espero la noche para cerrar mis ojos, y que el sueño se apodere de mi alma. Sólo quiero silencio. Hasta el sol me molesta. Mis días pasan &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;pesadamente&lt;/span&gt;, uno tras otro, y ansío cada día, la llegada de la noche. La luna y una estrella son mis compañeras. Estoy solo, y creo que solo terminaré. Miro el cielo, y no veo nada más que me interese-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los hombres y las mujeres, han endurecido su corazón, y hasta parece que no tienen alma. Abren sus ojos a lo terrenal y lo persiguen como si fuese un gran premio, pero no se dan cuenta que al igual que yo, ellos, están desnudos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, no quiero... No quiero vivir con esto en mi corazón, quiero volver a mi casa. Señor... ¿Existe ese lugar de paz, donde yo pueda descansar?. Señor, necesito saber que hacer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Samir&lt;/span&gt; se tambaleó una vez más, y cayó nuevamente. Esta vez, su rodilla golpeó y pareció rebotar en el duro piso de mármol de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hilo de sangre, corrió por las lujosas piezas de mármol, y bailó entre las uniones de cemento, hasta que se detuvo en el borde del altar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso ponerse de pie, pero sus esfuerzos no dieron resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, alzó la vista nuevamente hacia el Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, me quedaré aquí. De rodillas. No quiero levantarme, aunque se destroce mi piel, y mi sangre se riegue por todo el piso. Quiero cerrar mis ojos para siempre. Cerrar mis ojos y soñar que todo está bien, soñar que soy feliz, soñar que soy especial-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, no sé por donde empezar, y no sé dónde todo termina. Sé, realmente y sinceramente, soy consciente que nací para ser feliz, pero no lo soy, siento que no encajo en nada, siento que no soy de aquí-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me gustaría convertirme en un pájaro; un ágil y veloz pájaro, y alejarme por los cielos rápidamente y nunca más volver. O tal vez, en un perro, o en una ardilla; pero, no quiero ser yo, no quiero vivir, ni ser de aquí-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Samir&lt;/span&gt; trato de ponerse de pie nuevamente, pero fue inútil. Parecía como si un gran peso invisible lo estuviera manteniendo pegado al piso. Su carga pareció hacerse más pesada aún, pues su pecho empezó a agitarse, y su respiración se entrecortó. Sus párpados empezaron a caer lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pierna que estaba libre, empezó a temblar &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;descontroladamente&lt;/span&gt;. El dolor en su rodilla se profundizó. Su cintura pareció partirse como un frágil cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su rostro había quedado casi pegado al mármol frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por sus orificios nasales, inhalaba el aroma pegajoso del perfume con que habían aseado el piso. Una lágrima rodó por su mejilla. Pensaba que sus súplicas habían sido escuchadas, pues estaba seguro que estaba muriendo lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un horrible y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;zigzagueante&lt;/span&gt; dolor penetró por su pecho, como si fuese un relámpago que surca el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instantáneamente, se colocó en posición fetal. Sus manos temblorosas tantearon el suelo. Trató de reincorporarse, pero fue inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No quiero morir, no quiero morir así", fue lo primero que vino a su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya era tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía que el proceso estaba en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él sabía que la muerte era implacable. Sabía que la muerte no escatimaba lugares, momentos, ni personas. Sabía que la muerte se apropiaba de lo que le correspondía, y que era fútil, tratar de hacer algo al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ahora?, ¿Por qué así?, se preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Samir&lt;/span&gt; en sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, no quiero morir así -dijo casi susurrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor pareció menguar. Pero su carga seguía en su lugar, inmóvil, como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Dame&lt;/span&gt; una oportunidad Señor- dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzó la mirada, y miró al Cristo elevado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, sé que vine a este mundo para cumplir mi destino, y crear metas. ¡¡¡Pero es tan duro seguir cada día!!!... ¿Porqué no todo es tan fácil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, sé que puedo llegar, pero no tengo fuerzas. Sé que puedo soñar, pero mis sueños se desintegran como puñados de arena al viento. Señor, deseo, pero no obtengo nada. Pido, pero jamás me dieron. Busco y jamás encuentro-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó fuerzas y trató de ponerse de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tambaleó como un hombre ebrio. En su rodilla se dejaba ver una profunda herida, por donde la sangre goteaba sin parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento, hizo dos pasos hacia atrás, y dos hacia delante. Se quiso asir de algo. Tiró manotazos al aire, pero cayó nuevamente de rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor fue inmediato. Una sensación le recorrió la pierna, como si mil escorpiones lo hubiesen punzado en sincronía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos cayeron &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;pesadamente&lt;/span&gt; al lado de su cuerpo. Con sus nudillos golpeó el suelo, y sus manos rebotaron como si fuesen de goma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor- dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, quiero empezar una vez más. Quiero intentarlo, yo sé que puedo. ¿Pero como hacerlo?, ¿Cómo hacerlo Señor?. Ya no tengo fuerzas, pero quiero intentarlo una vez más, quiero hacerlo, quiero llegar un día aquí, y decirte que tuve éxito-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sé, que tengo que buscarte individualmente. Sé, que tengo que admitir que todos estamos a prueba, y aún así, lo olvidamos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez Señor, yo he olvidado mi prueba. Sé que soy dueño de mi destino, y aunque las organizaciones que lucran con tu nombre, quieran más poder, y me digan que soy un pecador perdido, yo sé quien soy, porque fui hecho a tu imagen y semejanza. Porque yo también puedo lograr lo imposible, y quiero seguir mi camino. Trataré de hacerlo Señor-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero... Y esos días, donde pierda mi fuerza?... ¿Qué haré?, ¿Dónde iré?, ¿A quién buscaré?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, no soy perfecto, pero trataré de alcanzar el éxito. Sé que mi éxito puede estar dado de cualquier forma. Sé, que no es verdad que no iré a tu lado si gano, porque nací para ganar. Sé que no es verdad, que no iré a tu lado, si tengo éxito, porque fui hecho para ser feliz. Y cuando yo gano, cuando todos ellos ganan Tú ríes desde lo alto, y lo sé bien, porque es así-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, sé bien, que dicen que para seguir tu camino hay que tener culpa, y sentirse prisionero de las necesidades que crean unos cuantos hombres que desean poder, para tenerme atado a sus convicciones-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero también sé, que cuando soy como soy, soy libre... y Señor, seré libre hasta el último día, y seré libre en mis acciones y decisiones, donde el verdadero poder está disfrazado-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;dame&lt;/span&gt; una oportunidad para seguir. Señor, creo en Ti, pero no puedo admitir lo que dicen aquellos, esos... cuando dicen que tengo que ser pobre, estar dolido y ser débil para ir a tu lado. Porque señor, quiero vivir y morir como Tú. Quiero enfrentar todas las palabras necias como Tú lo hiciste. Quiero ser aventurero y seguir mis instintos. Quiero que todos sepan que valgo, quiero morir por mis ideales, quiero morir defendiendo mis convicciones, quiero morir como un rebelde, y aún seguir dando lucha hasta el fin, como Tú lo hiciste-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué me dicen que tengo que ser débil, obsecuente y frágil, para estar a tu lado?-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, quiero ser como Tú. Quiero vivir con mis ideas a flor de piel, no importa que me digan que soy raro, o que estoy deschavetado. No importa que me censuren, ni que traten de obligarme a retractarme, porque yo soy yo, y quiero vivir como Tú, porque fui hecho a tu imagen y semejanza, y en mí, en mí reside el poder, en mi corazón y en mi alma habita el poder que todo lo puede, que todo lo logra-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero que haré Señor, cuando ya no pueda más?... ¿Qué haré?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, yo sigo mi camino, y vivo donde habita el poder que todo lo vence: en mí mismo, en mi corazón, en mi alma, en mis ojos, y en mis labios, y aunque mi piel y mis huesos sean reclamados por la tierra, lucharé, y triunfaré, trataré de llegar Señor... pero aún así.. tengo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo miedo de fracasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero... ¿Qué es el fracaso, sino, los escalones necesarios para alcanzar el éxito?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, seguiré tu camino. Pero mi camino no será de pobrezas, de fragilidades, remordimientos, culpas, obsecuencias, ni sometimiento-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Soy libre, y seguiré mi camino. Seguiré mis ideales, y moriré como un rebelde, en mi cruz. Y ése será mi signo, no será un símbolo que signifique que he vencido a la muerte, más bien, será el símbolo de que me he vencido a mí mismo, y ése será el éxito más grande de todos, porque sabré que me he vencido... -Al igual que Tú, que tuviste que vencer tus miedos, pero sin embargo con tu alma plagada de dudas y preguntas sin respuestas, marchaste al frente, y te enfrentaste a tu destino-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así seré yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y no me arrepentiré jamás, no daré pasos hacia atrás, no vacilaré, tomaré mis decisiones, porque soy libre, al igual que Tú lo fuiste-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y algún día, me seguirán como yo te sigo, o repetirán mis palabras, como yo repito las tuyas, o tal vez, querrán imitarme, como yo trato de imitarte. Seré un luchador y triunfaré-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Samir&lt;/span&gt; escuchó un leve sonido que venía desde una puerta. En ese momento, vio como un anciano se acercaba, enfundado en un mameluco de color celeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se acercó lentamente al muchacho que estaba arrodillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hijo, ya cerraré las puertas de la iglesia -dijo el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Samir&lt;/span&gt;, comprendió que era el guardia del lugar, que también a veces oficiaba de maestranza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Que te ha sucedido hijo?- le preguntó el hombre a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Samir&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He caído por tercera vez-le dijo el muchacho mirándolo fijamente-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Déjame&lt;/span&gt; que te ayude -le dijo el anciano, dejando un escobillón apoyado sobre uno de los bancos de madera-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano se acercó, y lo tomó por debajo de sus axilas, y lo ayudó a reincorporarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Samir&lt;/span&gt;, hizo un gesto de enorme dolor. Se puso de pie, y se tambaleó nuevamente en su lugar, pero esta vez no cayó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano tenía una mano en el hombro del muchacho, y lo sostenía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué has caído tres veces? –le preguntó el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque he llegado aquí, a buscar respuestas –respondió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y has encontrado lo que buscabas? –le preguntó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez sí –le dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Samir&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez, he encontrado la solución más grande para continuar mi camino –dijo nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Samir&lt;/span&gt; se persignó, dio media vuelta y caminó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;tambaleante&lt;/span&gt; hasta la puerta principal de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giró su cabeza, y miró nuevamente al Cristo doliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró al anciano que lo había ayudado, abrió la puerta, y la cerró con un sonido &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;chirriante&lt;/span&gt; tras de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano miró el suelo de fino mármol de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida notó algo extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las enormes baldosas del suelo se había rajado, como si algo pesado hubiera caído sobre ella. Las rajaduras eran pequeñas, pero se evidenciaba, que había sido golpeada con algo duro y pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano levantó sus hombros, haciendo un gesto de desinterés y caminó lentamente a buscar su trapo de piso, para secar una pequeña marca que había llegado hasta el borde del altar, y que parecía brotar de la rajadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A último momento, pareció arrepentirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró su reloj de pulsera, tomó su escobillón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo limpiaré mañana" pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminó hasta la puerta de la sacristía, apagó las luces del gran salón, y todo quedó en silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3961251983510100863?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3961251983510100863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3961251983510100863&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3961251983510100863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3961251983510100863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/03/advenimiento-ii.html' title='Advenimiento II'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-8563195334536830085</id><published>2008-03-06T11:24:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.365-07:00</updated><title type='text'>Advenimiento I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El engaño&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Porque está escrito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samir, era uno pequeño devoto de corazón y puro de alma, de origen muy humilde, casi rozando la precariedad, pero ante todo respetuoso y estudioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño no solamente sabí&amp;shy;a los pasajes de la Biblia siendo aún muy pequeño, sino que también, sus familiares, sobre todo sus padres, se maravillaban escuchando al niño disertar sobre los milagros de Jesús El Cristo, o hablar sobre Moisés, Abraham, David y Goliat y otros personajes célebres en el cristianismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño era todo un prodigio, y en poco tiempo se hizo conocido en su localidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de la iglesia cristiana lo invitaban a leer pasajes de la Biblia en las misas dominicales, y los eruditos estudiosos de las Sagradas Escrituras, lo invitaban a sacar conclusiones entre ellos, de los varios y posibles mensajes de Dios hacia el mundo y hacia las demás religiones, a las que el niñoo no sólo admití&amp;shy;a, sino que también afirmaba que eran todas originadas en la fe hacia un sólo Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Samir, siempre hací&amp;shy;a hincapié en que todos, incluso él, serí&amp;shy;an puestos a prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas que se encontraban o hablaban con Samir, quedaban estupefactos ante los conocimientos del niño, y algunos, estaban seguros que era un "iluminado" de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los primeros tiempos, todo marchaban normalmente, pero después las cosas empezaron a cambiar.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana de domingo, el niño estaba leyendo un pasaje de la Biblia y una anciana se desplomó inconsciente dentro de la iglesia, se causó alboroto; un médico que se encontraba en el lugar la revisó y la declaró muerta; Samir se acercó, miró a la mujer atónito, pero se arrodilló frente a ella y mientras tocaba su mano murmuró algo en voz baja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La anciana pareció haber sido alcanzada por un rayo, porque en ese instante se convulsionó violentamente y abrió los ojos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa toda estalló; radio, televisión y periódicos, dieron una espectacular difusión al niño prodigio, y mucha gente vio en él, a un enviado, hasta algunos llegaron a especular que era el Mesías reencarnado, augurando el inconsciente colectivo que se avecinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardaron en llegar a la ciudad de Ituzaingó en el Gran Buenos Aires, las primeras personas para conocerlo, al mes, estaba rodeado su hogar y hasta su barrio natal: Barrio Marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varias organizaciones de distintas religiones y sectas de distinta í&amp;shy;ndole se congregaban a favor del niño, algunos pidiendo una señal del cielo, otras, milagros de todo tipo, por lo que acercaban personas lisiadas en camillas, y hasta traí&amp;shy;an a personas moribundas; los oportunistas de turno que se apostaron en el lugar, empezaron a ofrecer remeras con el nombre de Samir, agua bendecida por Samir, la cruz de Samir, que obviamente (según los comerciantes) daba resultado en todas las religiones, hasta ofrecÃían tours por el colegio donde el niño cursaba la primaria y por los lugares donde jugaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los familiares del niño, sus primos, amigos y conocidos, eran acosados todo el tiempo por varios representantes de revistas y diarios, para que revelaran datos del niño y así, develar el secreto de sus conocimientos y poder, a cambio de jugosas sumas de dinero que aceptaban sin vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de éstas visitas, no solamente sacaron a la venta la remera con el rostro de Samir (que habí&amp;shy;an extraí&amp;shy;do de una fotografí&amp;shy;a familiar), sino que también se vendí&amp;shy;an pósters del niño, cuadros, carpetas colegiales, tarjetas telefónicas y todo en lo que se pudiera imprimir una imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida aparecieron los debates televisivos con varios religiosos católicos mediáticos en un rincón, y pastores representantes de organizaciones de dudoso buen proceder, por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era una buena oportunidad para hacer negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ola de acontecimientos habí&amp;shy;a superado al niño, que se mantení&amp;shy;a encerrado en su casa como si fuera un prisionero de guerra, ya que sus padres no querí&amp;shy;an exponerlo a la gran maquinaria comercial que se habí&amp;shy;a perpetrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la humilde vivienda sólo se hablaba de una cosa, ¿Cómo hacer para detener esta vorágine?, y que los medios y todas las personas dejaran en paz a Samir y a su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas adultas que se encontraban en la casa de Samir, que contando a sus padres y su hermana de veinte años, ya habían sido tentados con fuertes sumas de dinero, casas, autos, y hasta con vacaciones en distintas partes del mundo, a cambio de entrevistas exclusivas, lo que aseguraba un alto rating al programa que obtuviera la presencia del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sus padres y hermana, se mantení&amp;shy;an ajenos a estos ofrecimientos a pedido de Samir, que decí&amp;shy;a que todos estaban siendo puestos a prueba, sus padres no entendí&amp;shy;an lo que él decía, pero respetaban su decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expectativa puesta en el niño por parte de toda la avalancha de curiosos, los medios y devotos de algunas religiones, era mucha, quizá demasiada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primeras noches, fueron tranquilas afuera de la vivienda y alrededor del barrio, todas las personas hacían cadenas de oraciones, rezaban pidiendo por la paz mundial, por milagros globales y milagros individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tocaban con sus manos la casa donde habitaba Samir, se persignaban constantemente arrodillados en la puerta de la casa, tiraban flores en el techo de la vivienda y hasta dejaban fotos o prendas de personas enfermas, moribundas o sin trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a medida que pasaban los dí&amp;shy;as, la gente apostada en el lugar no veía cumplidas sus expectativas, Samir no habí&amp;shy;a salido ni una vez a recibirlos, todos estaban desilusionados, y como tampoco el niño habí&amp;shy;a dado más señales de ser un enviado, las personas empezaron a rumorear y a sacar conclusiones, se notaba que el desconcierto de la masa era grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún, habí&amp;shy;a gente que pensaba que era una señal divina el tener a un pequeño con dones, la cual no se dejaba llevar por rumores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lugar y estratégicamente colocadas, varias carpas albergaban a "pastores"; éstos, reclutaban seguidores en nombre Samir, otros, aprovechaban para limpiar su nombre, ya que habí&amp;shy;an quedado enredados en estafas, y otros, inventaban nuevas religiones en nombre de Jesús y todo, absolutamente todo, a cambio de fuertes suma de dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida se crearon varias Organizaciones no Gubernamentales (ONG's), éstas se peleaban por atraer la mayor cantidad de donaciones, para ello, todo era válido, mentir, estafar o traicionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pasó mucho tiempo hasta que los polí&amp;shy;ticos más despiertos se acercaron al lugar, y viendo que la recaudación de dinero realizada en los lugares era cuantiosa, reclamaron lo suyo enseguida, bajo amenaza de clausurar todos los lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta las personas más comunes, que para conseguir un lugar en las carpas, mentí&amp;shy;an traicionaban, sobornaban, robaban y hasta trataban de conseguir "contactos" que los llevara al sitio indicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era histeria, todo era bajo y sucio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy poca gente se quedaba rezando en lugares apartados, y eran excluidas del lugar; y cuando pedí&amp;shy;an explicaciones, les decían que no habían abonado la entrada correspondiente al predio "Gran Samir", o que no estaban vestidas para la ocasión, pues tení&amp;shy;an que estar vestidos con la remera oficial de Samir, o con las sandalias "Walk Samir", las cuales obviamente, tendrí&amp;shy;an que adquirir por una generosa suma en efectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rumor entre la gente fue ganando fuerza: Si el niño no era un Mesías tení&amp;shy;a que ser todo lo contrario, pues un enviado del cielo se acercaría a toda la gente y daría muestra de que los amaba, pero el niño, ni siquiera habí&amp;shy;a parecido interesarle, el que mucha gente estuviera noches enteras en vela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, poco días después, uno de los periódicos de mayor tirada del paí&amp;shy;s, editaba en su portada a todo color: "Samir... ¿El Anti Cristo?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios ahora daban cuenta que en la vivienda viví&amp;shy;a un enviado de Satán, la televisión enseguida brindó espacios para debates de sacerdotes religiosos, empresarios, cantantes, comerciantes y hasta oportunistas buscando su media hora de fama que incluí&amp;shy;a a modelos, vedettes, actores y actrices semi-famosos, dando su visión del asunto, para estar frente a las cámaras y salir del oscuro anonimato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habló de hacer un reality show "El Gran Profeta", donde varios religiosos católicos, judí&amp;shy;os, evangélicos, testigos de Jehová y otros, tendrí&amp;shy;an que convivir en una casa durante varios meses, en la casa tendrí&amp;shy;an su "confesionario" y serí&amp;shy;an nominados para ser expulsados de la casa por el público televidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún rápido escritor enseguida sacó a la venta su libro "Samir Angel VS Samir Demonio", liderando las ventas en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comercios registraron licencias de las zapatillas, remeras, gorros, útiles escolares y miles de artí&amp;shy;culos con el nombre del niño, y se compusieron varias canciones la más cantada fue "Forever Samir"; los más osados prefirieron hacer un video-clip, donde se mostraba un doble de Samir caminando por las nubes, y otra versión caminando entre llamas flameantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estaba fuera de control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los detractores del niño que decí&amp;shy;an que era un demonio, y los que afirmaban que Samir era un enviado celestial, se enfrentaban en los medio televisivos y radiales, donde un moderador hací&amp;shy;a de jurado en las grandes disputas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los programas de chimentos aparecieron de la nada enseguida, varios hermanos no reconocidos de Samir, padres adoptivos, amigos, hasta un hombre que decí&amp;shy;a que venía del planeta "Xion3", para buscar a Samir y llevarlo con Dios, todos los programas, obviamente, lideraron el rating en esa época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, en la ví&amp;shy;a pública y sobre todo en cercanías de la casa del pequeño, los que invocaban a Jesucristo y rezaban en silencio fueron apaleados, golpeados y hasta baleados, no importaba que fueron ricos o pobres, lo que verdaderamente importaba, era que en ese lugar no eran "útiles", pues no compraban nada, no se convertí&amp;shy;an a ninguna religión, no hací&amp;shy;an donaciones, o sea, no gastaban dinero, solamente rezaban pidiendo por sus almas y la de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de Samir varias veces fue a apedreada, tiroteada y hasta trataron de incendiarla con todos los habitantes en su interior, pues, todos creían haber sido engañados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de a poco, la histeria empezó a mermar, los medios se dedicaron a otros asuntos más importantes, y la gente, con el tiempo, empezó a retirarse del lugar, las carpas desaparecieron gradualmente, y los campamentos improvisados se desvanecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al término de dos meses, ya no quedaba nadie en torno a la vivienda, la policí&amp;shy;a del lugar, tanto como los bomberos, se vieron más relajados en sus tareas, y no sobrepasados varias veces en número como tiempo atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres del niño, daban gracias que la locura se hubiera terminado, pues, después de casi dos meses de ferviente devoción y posteriormente dos meses de ferviente rechazo, la vida de la familia ahora podí&amp;shy;a volver a la normalidad, y, además, ya podrí&amp;shy;an salir a comprar más víveres, ya que después de un tiempo encerrados en la casa, comí&amp;shy;an los alimentos que les pasaba un vecino por el patio trasero de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primer persona en salir de la vivienda fue la hermana de Samir, que dio una vuelta alrededor de las casas lindantes, algunos comercios y las iglesias del lugar para ver si en realidad, ya no quedaban curiosos que pudieran importunar a su hermano o a sus padres; la joven retornó a la vivienda y les dijo que el panorama estaba despejado, y que no tenían de qué preocuparse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samir salió lentamente de su casa, y no vio a nadie extraño, los vecinos de siempre lo saludaron animosamente, y varias personas conocidas de la familia pasaban y saludaban como todas las mañanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño comenzó a caminar en dirección al centro comercial, porque querí&amp;shy;a ir a visitar a su mentor y guí&amp;shy;a espiritual de confianza, el padre Novak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes que el niño hubiera recorrido unos pocos metros de la cuadra, divisó a los lejos a un hombre que estaba sentado en el medio de un gran descampado que serví&amp;shy;a a veces, como cancha de fútbol improvisada, y que el contínuo ir y venir de las caravanas habí&amp;shy;an arruinado por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samir, fijó la vista en el hombre que estaba sentado en una vieja silla de madera de dudosa estabilidad, el muchacho tení&amp;shy;a el cabello crecido hasta los hombros, era moreno, parecía no tener más de cuarenta años y su estatura (por las largas piernas que sobresalían de la pequeña silla), parecía superar largamente el metro ochenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre levantó la vista y Samir lo reconoció al instante, caminó primero a paso rápido, pero después el pequeño corrió velozmente hacia su amigo. Se detuvo frente a él, se miraron, y se fundieron en un abrazo interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Samir -dijo el hombre con voz suave-, me alegro que estés aquí conmigo, te he echado de menos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo también a usted -dijo el pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ya vio usted como reaccionaron todos...? pedí&amp;shy;an milagros, comerciaron, se agredieron y hasta se mataron entre ellos -dijo el pequeño con preocupación-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si Samir, todaví&amp;shy;a no están listos, porque todos creyeron haber sido engañados, pero se engañan con sus propias ilusiones y olvidan la palabra -dijo el hombre poniendo suavemente una mano en el hombro del niño-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y continuó hablando... -Pero éste poder que te ha sido confiado, fue mi guí&amp;shy;a, has sido un mensajero de la palabra, y has actuado valientemente sin mostrarte ante los demás descaradamente, como hicieron algunos falsos profetas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, sólo hice lo que usted me pidió -dijo el niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Samir -dijo el hombre-. Has hecho lo correcto, y aún, no están listos para el advenimiento, porque han perdido el camino, y sólo ven lo que ellos quieren ver-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se han vuelto adoradores de las expectativas y en ese juego han perdido la fe, y asesinaron la simpleza de los actos y de los pensamientos, no se dan cuenta que ven milagros todos los días, cuando sale el sol, cuando canta un pájaro o cuando llueve, ellos creen que un milagro es ver a un cuerpo muerto levantarse, dar luz a ojos ciegos, o hacer vibrar las cuerdas vocales de los que desconocen el sonido de su voz... Pero Samir, si bien los prodigios designados por la mano del Buen Dios son hechos palpables en el cielo y en la tierra, no serán usados para que crean; más bien, serán usados para que se maravillen ante la naturaleza de la fe, porque han sido puesto a prueba y pude apreciar en ellos la perdición en la que están inmersos, pero ten en cuenta, que mi venida está cerca...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre abrazó de nuevo al pequeño y se desvaneció en el aire poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre enseguida se acercó al pequeño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Con quien hablabas hijo? -preguntó la mujer-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con un señor madre, un señor que vendrá a visitarnos dentro de poco -dijo Samir viendo como el hombre se alejaba-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A visitarnos dentro de poco? -preguntó su madre desconcertada-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si madre, porque está escrito: Mateo XXIV 9-13: En aquel tiempo seréis entregados a los magistrados para ser puestos en los tormentos y os darán la muerte, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre, por ser discí&amp;shy;pulos mí&amp;shy;os; con lo que muchos padecerán entonces escándalo y se harán traición unos a otros, y se odiarán recí&amp;shy;procamente; y aparecerá un gran número de falsos profetas que pervertirán a mucha gente y por la inundación de los vicios, se resfriará la caridad de muchos. Mas el que persevere hasta el fin, ese se salvará. Entretanto se predicará este evangelio del reino de Dios para todas las naciones y entonces vendrá el fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samir miró a su madre la tomó suavemente de la mano, y caminaron lentamente hacia el centro de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-8563195334536830085?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/8563195334536830085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=8563195334536830085&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8563195334536830085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8563195334536830085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/03/advenimiento-i.html' title='Advenimiento I'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6736195111935956278</id><published>2008-02-28T11:47:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.365-07:00</updated><title type='text'>El círculo del enojo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;...El dueño de una empresa gritó al administrador, porque estaba enojado en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El administrador llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de gastar demasiado, al verla con un vestido nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...La esposa gritó a la empleada porque rompió un plato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque obstaculizaba su salida por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Esa señora fue al hospital a vacunarse contra la rabia y gritó al joven médico porque le dolió cuando le aplicó la vacuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre le acarició los cabellos diciéndole:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Hijo querido, mañana te haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho. Estás cansado y necesitas de una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas para que descanses con tranquilidad. Mañana te sentirás mejor...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego lo bendijo y abandonó la habitación, dejándolo sólo con sus&lt;br /&gt;pensamientos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ENOJO, porque chocó con la TOLERANCIA, con el RESPETO, con el PERDÓN y con el AMOR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6736195111935956278?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6736195111935956278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6736195111935956278&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6736195111935956278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6736195111935956278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/02/el-circulo-del-enojo.html' title='El círculo del enojo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3257245607319967826</id><published>2008-02-26T12:42:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.365-07:00</updated><title type='text'>Historias sobre la arrogancia IV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;La arrogancia de la envidia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el desierto de Siria, decía Satanás a sus discípulos: -el ser humano, siempre está más preocupado, por desear el mal, a los otros que en hacerse el bien a sí mismo.Y para probar lo que decía, decidió tentar a dos hombres que descansaban allí cerca.-He venido para hacer realidad tus deseos, le dijo a uno de ellos. Puedes pedir lo que quieras, que te será dado. Tu amigo recibirá lo mismo que tú, pero el doble.El hombre permaneció largo tiempo en silencio.Finalmente, dijo:-Mi amigo está contento, porque obtendrá el doble que yo, sea cual sea mi deseo. Pero he conseguido prepararle una trampa: mi deseo es que me dejes ciego de un ojo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-3257245607319967826?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/3257245607319967826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=3257245607319967826&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3257245607319967826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/3257245607319967826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/02/historias-sobre-la-arrogancia-iv.html' title='Historias sobre la arrogancia IV'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6339800071712624945</id><published>2008-02-18T10:31:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.365-07:00</updated><title type='text'>Historias sobre la arrogancia III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La arrogancia de la fuerza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aldea estaba amenazada por una tribu de bárbaros. Los habitantes fueron abandonando sus casas, y huyeron hacia un lugar más seguro.&lt;br /&gt;Al final del año, todos habían partido, excepto un grupo de jesuitas.&lt;br /&gt;El ejército bárbaro entró en la ciudad sin encontrar resistencia e hizo una gran fiesta para celebrar la victoria.&lt;br /&gt;En mitad de la comida, apareció un padre jesuita.&lt;br /&gt;-Habéis entrado aquí y habéis echado fuera la paz.&lt;br /&gt;Os pido por favor que os vayáis sin demora.&lt;br /&gt;-¿Por qué no has huido todavía?, gritó el jefe bárbaro.&lt;br /&gt;-¿No ves que puedo atravesarte con mi espada sin siquiera pestañear?&lt;br /&gt;-El padre respondió con calma:&lt;br /&gt;-¿No ves que yo puedo ser atravesado por una espada sin siquiera pestañear?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido por tan gran serenidad ante la muerte,&lt;br /&gt;el jefe bárbaro y su tribu abandonaron el lugar al día siguiente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6339800071712624945?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6339800071712624945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6339800071712624945&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6339800071712624945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6339800071712624945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/02/historias-sobre-la-arrogancia-iii.html' title='Historias sobre la arrogancia III'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1533275058861024592</id><published>2008-02-11T12:17:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.366-07:00</updated><title type='text'>Historias sobre la arrogancia II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;La arrogancia de la santidad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El monje zen había pasado diez años meditando en su cueva, intentado descubrir el camino de la Verdad. Una tarde, mientras oraba, se le acercó un mono.&lt;br /&gt;El monje intentó concentrarse.&lt;br /&gt;El mono, sin embargo, se le acercó despacito y le quitó la sandalia.&lt;br /&gt;-¡Maldito mono. dijo el monje.&lt;br /&gt;-¿por qué has venido a perturbar mis oraciones?&lt;br /&gt;-Tengo hambre. dijo el mono.&lt;br /&gt;-¡Largo de aquí!¡Estorbas mi comunicación con Dios!&lt;br /&gt;-¿Cómo quieres hablar con Dios, si no eres capaz de comunicarte con los más humildes, como yo? - dijo el mono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el monje, avergonzado, le pidió disculpas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1533275058861024592?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1533275058861024592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1533275058861024592&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1533275058861024592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1533275058861024592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/02/historias-sobre-la-arrogancia-ii.html' title='Historias sobre la arrogancia II'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5247692356014146780</id><published>2008-02-06T11:41:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.366-07:00</updated><title type='text'>Historias sobre la arrogancia I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La arrogancia del poder&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maestro y discípulo conversaban en una esquina, cuando una anciana los abordó:&lt;br /&gt;-¡Apártense de delante de mi escaparate! gritó,&lt;br /&gt;-¡Están estorbando a mis clientes!&lt;br /&gt;El maestro pidió disculpas, y cambió de acera.&lt;br /&gt;Continuaban la conversación, cuando se les acercó un policía.&lt;br /&gt;-Necesitamos que se aparte de esta acera!&lt;br /&gt;dijo el policía.&lt;br /&gt;-El conde va a pasar por aquí dentro de poco.&lt;br /&gt;-Que el conde pase por el otro lado de la calle, respondió el maestro, sin moverse de su sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después se giró a su discípulo:&lt;br /&gt;-No lo olvides: no seas nunca arrogante&lt;br /&gt;con los humildes, ni humilde con los arrogantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paulo Coelho&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5247692356014146780?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5247692356014146780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5247692356014146780&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5247692356014146780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5247692356014146780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/02/historias-sobre-la-arrogancia-i.html' title='Historias sobre la arrogancia I'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-2028680244868342529</id><published>2008-01-30T13:37:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.366-07:00</updated><title type='text'>Fábula de la tortuga y el escorpión</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hace algún tiempo, una pequeña tortuga se encontraba retozando en un riachuelo disfrutando de una soleada mañana, sin ninguna preocupación, al poco tiempo escuchó que una voz la llamaba desde una de las orillas del río -Tortuga, tortuguita, ven por favor-, como todos sabemos, las tortugas de río son básicamente animalillos de buen corazón, así que sin dudarlo un segundo la tortuga se acercó confiadamente a la voz que la llamaba.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Al llegar a la orilla del río, la tortuga se llevo un gran susto al advertir que el dueño de la voz que la llamaba era un escorpión negro, como todos sabemos esos animales son extremadamente peligrosos por lo que la tortuga (ingenua al fin y al cabo) le preguntó sin acercarse a la orilla:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Que quieres de mí, escorpión?- a lo que el otro respondió:&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Pequeña tortuga, tengo una urgencia y debo cruzar hacia el otro lado del río, serías tan amable de ayudarme a cruzar llevándome sobre tu lomo?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La tortuga solo tardó un instante en pensar que ahí había gato encerrado y rápidamente le contestó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-No te llevo, por que eres un escorpión y en cuanto me acerque a ti, me vas a picar y me vas a matar-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Al escuchar estas palabras el escorpión rompió a llorar a mares y usando un tono lastimero le dijo a la tortuga:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-En verdad necesito cruzar al otro lado y no tengo tiempo para dar un rodeo, es una pena que no me quieras ayudar solo por que soy un escorpión, yo no tengo la culpa de ser lo que soy-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La pobre tortuga, que era de buen corazón, estuvo a punto de ayudarle al escuchar el llanto del que pedía su ayuda, pero recordó los escorpiones son animales que son capaces de picar a otro y matarlo solo por placer, así que comenzó a alejarse y le dijo al escorpión:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Lo siento mucho, pero no debo ayudarte, porque me matarías-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;El escorpión desesperado le dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Tortuguita, por favor espera, te propongo lo siguiente; ¿Tu sabes que yo no se nadar verdad?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Si- Contestó la tortuga un poco intrigada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Y sabes también, que lo único que a mi me interesa es cruzar al otro lado verdad?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Si- Dijo una vez mas la tortuga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Pues entonces que te parece si solo te acercas a la orilla lo suficiente para que yo pueda llegar a tu lomo mediante un salto, de ese modo estarás segura de que no te puedo picar cuando te me acerques, también estarás segura de que no te puedo picar cuando me estés llevando, por que si te hundes tu, pues yo también me hundiría y moriría junto contigo, además al llegar a la otra orilla me dejas a la distancia justa de un brinco y si desperdicio mis fuerzas en tratar de picarte, pues no voy a llegar a la orilla y me voy a ahogar- Dijo el escorpión y por último agregó -Por favor tortuga, por favor hazme ese gran servicio, sabes que si te pico pierdo yo tanto o más que tu-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La pobre tortuguita no sabia que hacer y repasó mentalmente el plan del escorpión y pensó para sus adentros "Debe estar muy desesperado para pasar al otro lado ya que esta poniendo su vida en mis manos" y sin mas, se decidió. -Esta Bien- Dijo -Súbete, te llevo-.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: justify"&gt;El escorpión muy agradecido saltó a lomos de la tortuga y ésta inició su recorrido silbando una alegre melodía, sin embargo al llegar a la mitad exacta del río la tortuga sintió el terrible piquete del escorpión en la base de su cuello, atónita al tiempo que sentía como su cuerpo se entumecía y comenzaba a hundirse solo pudo voltear a ver al escorpión y preguntarle -Que paso?- a lo que el escorpión respondió antes de ahogarse -No lo pude evitar, es mi naturaleza...-&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-2028680244868342529?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/2028680244868342529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=2028680244868342529&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2028680244868342529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2028680244868342529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/01/fabula-de-la-tortuga-y-el-escorpion.html' title='Fábula de la tortuga y el escorpión'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-9033247536055054348</id><published>2008-01-23T11:26:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.366-07:00</updated><title type='text'>Víctimas de su pasión IV</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Simon&lt;/span&gt; Combes, el pintor de lo salvaje&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Combes nació en 1941 en Inglaterra, pero a los cinco años emigró con sus padres a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Kenia&lt;/span&gt;. Recorrió África con el Ejército británico y cuando se licenció, se dedicó a su pasión: pintar. Era el pintor de referencia de la vida salvaje, no sólo en África. Viajó por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Suramérica&lt;/span&gt;, la India o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Mongolia&lt;/span&gt;. Decía que el animal que más miedo le provocaba era el hombre, pero en 2004, cuando paseaba cerca de casa en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Kenia&lt;/span&gt;, un búfalo cargó contra él &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;corneándolo&lt;/span&gt; hasta matarlo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-9033247536055054348?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/9033247536055054348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=9033247536055054348&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9033247536055054348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9033247536055054348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/01/victimas-de-su-pasion-iv.html' title='Víctimas de su pasión IV'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6225371594225848980</id><published>2008-01-14T11:11:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.367-07:00</updated><title type='text'>Víctimas de su pasión III</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Michio&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Hoshino&lt;/span&gt;, un japonés en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Alaska&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;A los 16 años le impactó un artículo sobre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Alaska&lt;/span&gt; del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;National&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Geographic&lt;/span&gt; y desde entonces decidió que los bosques boreales, su naturaleza y su gente serían el centro de su vida. Pasó 19 años viajando y fotografiando las soledades de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Alaska&lt;/span&gt;. Se convirtió en un fotógrafo de naturaleza mundialmente famoso. En 1996, cuando descansaba en un refugio al sur de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Kamchatka&lt;/span&gt;, entre los mares de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Bering&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Ojotsk&lt;/span&gt;, un oso pardo lo sacó de su tienda y lo devoró.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6225371594225848980?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6225371594225848980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6225371594225848980&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6225371594225848980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6225371594225848980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/01/victimas-de-su-pasion-iii.html' title='Víctimas de su pasión III'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-28506680092070483</id><published>2008-01-10T10:32:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.367-07:00</updated><title type='text'>Víctimas de su pasión II</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Timothy&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Treadwell&lt;/span&gt;, ´&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;grizzly&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;man&lt;/span&gt;´&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Estaba convencido de que tenía un don y que los osos lo aceptaban como uno más. Después de pasar largas temporadas con ellos, había ganado reputación como naturalista. En 2003, él y su novia visitaron el refugio de osos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;grizzly&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Katmai&lt;/span&gt;. Llegaron en otoño, cuando los alimentos empiezan a escasear. El piloto que fue a recogerlos semanas después encontró a un macho enorme devorando los restos del naturalista. Su novia había muerto al intentar defenderlo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family: arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-28506680092070483?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/28506680092070483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=28506680092070483&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/28506680092070483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/28506680092070483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/01/victimas-de-su-pasion-ii.html' title='Víctimas de su pasión II'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-7552941158569754196</id><published>2008-01-03T10:48:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.367-07:00</updated><title type='text'>Víctimas de su pasión I</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Steve&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Irwin&lt;/span&gt;, el cazador de cocodrilos&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Nacido en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Melbourne&lt;/span&gt;, Australia, en 1962, comenzó a aficionarse a los animales salvajes en el parque de reptiles de sus padres en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Queensland&lt;/span&gt;, hoy el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Zoo&lt;/span&gt; de Australia. Durante una de las demostraciones que realizaba diariamente dando de comer a los cocodrilos marinos llamó la atención a un productor de televisión, que lo invitó a su programa. Desde entonces, la carrera televisiva de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Irwin&lt;/span&gt; fue meteórica y rodaba documentales con la fauna más peligrosa. El 4 de septiembre, mientras filmaba su nueva serie, Los más mortales del océano, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Irwin&lt;/span&gt; se acercó a un arrecife cercano a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Cairns&lt;/span&gt; decidido a grabar a las pacíficas rayas. Cuando estaba sobre una de ellas, ésta le clavó su espina caudal con la mala fortuna de hacerlo en el corazón. Murió a los pocos minutos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-7552941158569754196?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/7552941158569754196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=7552941158569754196&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/7552941158569754196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/7552941158569754196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2008/01/victimas-de-su-pasion-i.html' title='Víctimas de su pasión I'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-395357160918836322</id><published>2007-12-18T11:39:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.367-07:00</updated><title type='text'>Cuatro individuos</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Había una vez cuatro individuos, TODO EL MUNDO, ALGUIEN, NADIE y &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;CUALQUIERA. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Había un trabajo importante para hacer, TODO EL MUNDO tenía que hacerlo, pero no se preocupaba porque estaba seguro de que ALGUIEN lo haría. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;En realidad CUALQUIERA podía haberlo hecho pero finalmente NADIE lo hizo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Cuando NADIE lo hizo, ALGUIEN se puso nervioso porque TODO EL MUNDO tenía el deber de hacerlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Al final de cuentas, TODO EL MUNDO le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;echó&lt;/span&gt; la culpa a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA podría haber hecho.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-395357160918836322?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/395357160918836322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=395357160918836322&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/395357160918836322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/395357160918836322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/12/cuatro-individuos.html' title='Cuatro individuos'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6990886894194693597</id><published>2007-12-17T09:55:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.368-07:00</updated><title type='text'>Mi destino</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Y todo parecía estar en silencio...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Los hombres se miraron. Sus ojos centelleantes, no atinaban a algo o a alguien en especial; solamente se movían sin parar, nerviosamente, como si todos estuviesen en el más profundo de los sueños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Pero todos estaban ya desvelados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Un temor extraño los embargó; algunos pensaron en escapar, otros, estaban muy acobardados siquiera como para moverse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Uno de ellos parecía estar en calma, aunque sus manos temblaban sin parar, y sus pies se movían nerviosamente levantando un poco de polvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;La luna parecía ser enorme; tal vez tenía mayor tamaño que de costumbre, como para alumbrar el lugar y el momento en que todo empezaría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Escucharon algunos pasos que se acercaban, acompañado de un inconfundible sonido metálico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El sólo hecho de asociar ése sonido con el destino que vendría, hizo que las rodillas de uno de los hombres se aflojaran; acto seguido, cayó pesadamente al suelo levantando una cortina de polvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Vamos... levántate —dijo su compañero—, mientras lo tomaba del antebrazo y lo ayudaba a reincorporarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—No... no... —balbuceó el muchacho mientras trataba de reincorporarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¿Qué sucede... que te sucede? —preguntó el hombre más viejo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—No... no... quiero estar aquí —dijo susurrando el muchacho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Yo tampoco quiero estar aquí —replicó enseguida su compañero—. Tengo miedo... mucho miedo —el viejo suspiró entrecortadamente, hasta parecía que los latidos de su corazón se hubiesen trasladado a sus labios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Tengo miedo, tengo mucho miedo —repitió—. No solamente por el hecho de no saber lo que le sucederá a él; sino, que tengo miedo también porque no sé que nos sucederá a nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—No quiero morir... por favor, no quiero morir —dijo acongojado el más joven—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Lo sé... lo sé —respondió su compañero. Lo miró de reojo con cierta impaciencia, y guardó silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Uno de los hombres caminó dos pasos hacia el hombre que se mantenía inmóvil cerca de una enorme roca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¿Qué hacemos ahora? —le preguntó—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El hombre que parecía estar siendo carcomido por un inmenso nerviosismo, lo miró y le dijo—: Ahora... ahora es cuando todas las decisiones que tomamos en nuestra vida, se hacen realidad. Ahora es cuando nos hacemos cargo de nuestras elecciones y nos replanteamos una y otra vez, si hemos tomado la decisión acertada. Ahora, es cuando dejamos todo nuestro tiempo, nuestros sueños, nuestro llanto, nuestro camino, y nuestro corazón por nuestros ideales, y por nuestros valores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Ahora amigo mío... es cuando te darás cuenta que tus pasos van marcando una señal a cada movimiento, y esos pasos van formando un camino, ése camino va formando una vida, y esa vida un destino. Y ten cuenta, que nada de lo que hagas hoy será olvidado, porque aunque tengas miedo al igual que yo lo tengo, has de caminar siempre con el sentimiento de haber escogido lo mejor a cada momento...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Un búho que estaba sobre una rama, sobrevoló la cabeza de los hombres, escapando del sofocante humo y del sonoro ruido que producían los pasos y el choque de metales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¿Acaso no tienes miedo? —le preguntó nuevamente el hombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El que hasta ése momento estaba de pie, se acuclilló lentamente, exhaló un poco de aire, y se irguió nuevamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Tengo mucho miedo... mucho —respondió con la voz entrecortada por el inminente desenlace—. Más de lo que puedes imaginar —continuó diciendo—, pero mi miedo no es el miedo de ustedes —miró a cada uno de los hombres girando lentamente—, porque cada uno de ustedes lleva en sí su propio miedo interno, y cada uno de ustedes en éste mismo momento aún estando juntos, uno al lado del otro, siente individualmente su temor. Y aunque juntos, el temor ha abrigado su alma, y aunque separados, el temor acariciará su corazón de la misma manera. Y no crean que mi corazón es ajeno a sus temores, porque aún cuando mis palabras que hoy escuchan pueden hablar del miedo, el temor en sí que habita en éste momento en mi alma, no podrá ser vivido por ninguno de ustedes jamás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¡No es necesario que hagas esto... no hoy! —exclamó el hombre más viejo, soltando al muchacho—. Y se acercó caminando lentamente a su amigo; y se acercó caminando, como si estuviese herido de muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¡No hoy! —susurró una vez más lastimosamente—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Pronto se dejó ver una muchedumbre que se acercaba amenazadoramente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Algunos pájaros volaron rápidamente entre los arbustos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Los caminos son extraños —dijo el hombre mirando de lejos a la muchedumbre—. Pero cuando más extraños son esos caminos, más posibilidades hay de que el hombre se pierda; y yo les aseguro, que cuando un hombre se pierde en infinitos caminos, no le queda otra alternativa que conocerse a sí mismo para encontrar el camino que lo llevará de regreso a su hogar; y cuando llega a su aposento, él mismo se duerme transformado, porque se da cuenta al fin, que ése mismo día se ha encontrado, y ya no tiene miedo de salir nuevamente a recorrer las infinitas opciones que le entrega el Maestro. Nunca duden de su camino, jamás cieguen sus ojos voluntariamente a los caminos que están andando, no abandonen ésta vida sin recorrer las distintas posibilidades que se les ha entregado; porque no existe nada más cierto en ésta bendita tierra, que un ser que ha encontrado su destino andando, errando y acertando a cada instante, porque no existe nada más verdadero en ésta bendita tierra, que la sabiduría de aquel que se ha transformado conociéndose en las tribulaciones más insoportables que el alma puede llegar a vivir; y ciertamente les digo, que yo ésta noche he encontrado mi camino; ésta es mi decisión, y éste es mi destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;La masa de hombres estaba a pocos pasos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El hombre guardó silencio. Todos hicieron silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;El sonido de metales cesó y solamente se veía varias columnas de humo, que sobrevolaban las cabezas de todos, y que eran arrastradas rápidamente por el viento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Un hombre se apartó de la muchedumbre y se acercó lentamente, miró desinteresadamente por unos instantes a los demás, y vociferó: —¡¿Quién de ustedes es El Nazareno?!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—Yo soy el que buscas —respondió el hombre con nerviosismo—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;—¡Llévenselo! —gritó el soldado blandiendo una antorcha—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Y todo parecía estar en silencio. La luna parecía iluminar más que de costumbre; y ésa noche, un hombre al fin encontraba su destino.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Jesús Alejandro Godoy&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6990886894194693597?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6990886894194693597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6990886894194693597&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6990886894194693597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6990886894194693597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/12/mi-destino.html' title='Mi destino'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-500715999825238179</id><published>2007-01-15T13:23:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.368-07:00</updated><title type='text'>Fin</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;Entonces exclamó el rey Schahriar: “¡Oh Schahrazada! ¡cuán expléndida es esa historia! ¡Oh! ¡qué admirable es” Me has instruido, ¡oh docta y discreta! Y me has hecho ver los acontecimientos que les sucedieron a otros que yo, y considerar atentamente las palabras de los reyes y de los pueblos pasados, y las cosas extraordinarias o maravillosas o sencillamente dignas de reflexión que les ocurrieron. Y he aquí en verdad, que, después de haberte escuchado durante estas mil noches y una noche, salgo con un alma profundamente cambiada y alegre y embebida del gozo de vivir. Así, pues, ¡gloria a quien te ha concedido tantos dones selectos, ¡oh bendita hija de mi visir! Ha perfumado tu boca y ha puesto la elocuencia en tu lengua y la inteligencia detrás de tu frente!&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  Anónimo &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-500715999825238179?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/500715999825238179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=500715999825238179&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/500715999825238179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/500715999825238179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/fin.html' title='Fin'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4734200614900407914</id><published>2007-01-11T12:38:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.368-07:00</updated><title type='text'>El escorpión y el maestro</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un maestro oriental que vio cómo un escorpión se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el bicho le picó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por la reacción al dolor, el maestro soltó al animal, que cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro de nuevo intentó sacarlo y otra vez el bicho le volvió a picar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que usted intenta sacarlo del agua lo picará?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- La naturaleza del escorpión es picar y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar -respondió el maestro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4734200614900407914?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4734200614900407914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4734200614900407914&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4734200614900407914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4734200614900407914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/el-escorpion-y-el-maestro.html' title='El escorpión y el maestro'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1550305884446347771</id><published>2007-01-09T13:15:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.368-07:00</updated><title type='text'>Lo esencial</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El Principito habla con el zorro al que ha "domesticado", es decir, del que se ha hecho amigo pero ha llegado la hora de marcharse. El zorro le ha prometido que le revelará un secreto antes de que se vaya. Va al jardín a ver las rosas antes de marcharse. Él tiene en su planeta una rosa que es especial para él, esa rosa especial le ha "domesticado el corazón" y ahora sabe lo que se siente... El Principito fue a ver nuevamente a las rosas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.Y las rosas se sintieron bastante molestas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Sois bellas, pero estáis vacías - les dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo una campana de cristal. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con un biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la que escuché quejarse, o alabarse, o también, algunas veces callarse. Puesto que es mi rosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y se volvió adonde estaba el zorro:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Adiós -dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, a fin de acordarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- El tiempo que perdiste por tu rosa es lo que hace a tu rosa tan importante -dijo el zorro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- El tiempo que perdí por mi rosa... -dijo el Principito, a fin de acordarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro. -Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Soy responsable de mi rosa... -repitió el Principito, a fin de acordarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Antoine De Saint-Exupéry&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1550305884446347771?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1550305884446347771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1550305884446347771&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1550305884446347771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1550305884446347771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/lo-esencial.html' title='Lo esencial'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4869366744028042252</id><published>2007-01-08T12:39:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.368-07:00</updated><title type='text'>Reflejo de vida</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Habia una vez un anciano que pasaba los dias sentado junto a un pozo de agua a la entrada del pueblo. Un dia, un joven se acerco y le pregunto:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Yo nunca he venido por estos lugares. Como son los habitantes de esta ciudad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El anciano le respondio con otra pregunta:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Como eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Egoistas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de alli.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Asi son los habitantes de esta ciudad - le respondio el anciano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un poco despues, otro joven se acerco al anciano y le hizo la misma pregunta:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Voy llegando a este lugar. Como son los habitantes de esta ciudad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El anciano de nuevo le contesto con la misma pregunta:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Como eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Eran buenos, generosos, hospitalarios y trabajadores. Tenia tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Tambien los habitantes de esta ciudad son asi - respondio el anciano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un hombre que habia llevado sus animales a tomar agua al pozo y que habia escuchado la conversacion, en cuanto el joven se alejo, le dijo al anciano:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Como puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Mira - le respondio - Cada uno lleva el universo en su corazon. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo hallara aqui. En cambio, aquel que tenia amigos en su ciudad, encontrara tambien aqui amigos leales y fieles. Porque las personas son lo que encuentran en si mismas; encuentran siempre lo que esperan encontrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4869366744028042252?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4869366744028042252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4869366744028042252&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4869366744028042252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4869366744028042252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/reflejo-de-vida.html' title='Reflejo de vida'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1719541958009050810</id><published>2007-01-07T04:05:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.369-07:00</updated><title type='text'>Para reflexionar...</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un grillo.~ ¿Hacia dónde vas?, Le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: ~ Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el grillo dijo mientras su amigo se alejaba: ~ ¡Debes estar loco!, ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar? Vos, ¡una simple oruga! Una piedra será una montaña,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable. Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse. De pronto se oyó la voz de un escarabajo: ~ ¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo: ~ Tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: ~ Ni yo, con patas tan grandes, intentaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una empresa tan ambiciosa. El se quedó en el suelo tumbado de la risa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros. Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aconsejaron a nuestro amigo a desistir. ~ ¡No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pasar la noche. Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió. Todos los animales del valle por días&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del pueblo. Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable. Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos. Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa. No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1719541958009050810?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1719541958009050810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1719541958009050810&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1719541958009050810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1719541958009050810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/para-reflexionar.html' title='Para reflexionar...'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1656845427850788020</id><published>2007-01-06T11:53:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.369-07:00</updated><title type='text'>Jugando al golf</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Moisés, Jesús y un viejecito decidieron disputar un partido de golf, y el campo se llenó de fanáticos antes del juego. En el hoyo considerado como el más difícil porque tenía un lago en el centro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Moisés tiró primero, la pelota salió disparada, cayó en el medio del lago, y se hundió. Moisés caminó hasta el borde del lago, alzó su el palo de golf, hizo que se abrieran las aguas, bajó caminando hasta donde estaba la pelota, y de un golpe la sacó del fondo. Con solo otro golpe, la metió en el hoyo, y la gente le aplaudió emocionada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Luego fue el turno de Jesús. La pelota salió igualmente disparada, e igualmente fue derecha al lago, pero de repente se detuvo y quedo suspendida a escasos centímetros de la superficie. Jesús caminó entonces sobre las aguas, y con un golpe preciso, mandó la pelota directamente al hoyo. La ovación de la gente fue ensordecedora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por último, le tocó el turno al viejecito. La pelota, una vez más, cayó en el lago y se hundió y el público hizo un respetuoso silencio, preguntándose qué podría hacer el pobre viejo. De pronto, del agua saltó un pez con la pelota en la boca y, justo en ese momento, pasó un águila que lo pescó al vuelo. El águila se alejó volando por el límpido cielo llevando el pez en su pico mientras este sostenía aún la pelota. Entonces, como salida de la nada, apareció una nube negra, y de ella brotó un rayo que, pegando certeramente en la cabeza del águila, la mató al instante. Al caer, el ave soltó al pez, el pez soltó la pelota y esta cayó exactamente en el hoyo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Primero se hizo un silencio dramático y luego la gente, enloquecida, prorrumpió en cerrado aplauso para el viejecito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Jesús se acercó entonces al viejecito, que sonreía tímidamente, y le dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Rayos, Papá... tu te pasas!!!!!!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1656845427850788020?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1656845427850788020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1656845427850788020&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1656845427850788020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1656845427850788020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/jugando-al-golf.html' title='Jugando al golf'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-8201126274837314646</id><published>2007-01-05T05:45:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.369-07:00</updated><title type='text'>Farid</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Farid, el emperador Akbar te tiene mucho respecto; pídele que abra una escuela en tu ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Farid dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;"Nunca le he pedido nada a nadie. Soy un faquir, sólo sé dar."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La gente de la ciudad esta muy sorprendida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Siempre habíamos pensado que los faquires mendigaban le dijeron pero tú dices que los faquires sólo san. No entendemos estas cosas tan sutiles y tan serias. Por favor, haznos un favor: pídele a Akbar que nos abra una escuela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La gente de la ciudad era muy tenaz, de modo que por la mañana temprano Farid fue a ver Akbar. Este estaba rezando en su mezquita y Farid se colocó detrás de él. Cuando Akbar acabó sus oraciones, levanto la dos manos hacia el cielo y exclamó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡" Oh Dios! Aumenta mi riqueza, aumenta mi tesoro, aumenta mi reino".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Al oír esto, Farid se volvió para marcharse. Akbar se levantó y vio que Farid se estaba yendo. Corrió detrás de él y le preguntó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;"¿Por qué has venido y por qué te vas?"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Farid le dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;"Creía que eras un emperador, pero me he dado cuenta de que tú también eres un mendigo. Te iba a pedir una escuela para la ciudad, no sabía que tú también le pides a Dios que aumente tu riqueza y tu tesoro. No me parece bien pedirle algo a un mendigo. Creía que eras un emperador, pero ahora veo que eres un mendigo, de modo que me marcho."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-8201126274837314646?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/8201126274837314646/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=8201126274837314646&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8201126274837314646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8201126274837314646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/farid.html' title='Farid'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-8249025982655558728</id><published>2007-01-04T04:13:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.369-07:00</updated><title type='text'>Una lavadita</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Había pasado todo el día con su mamá, en un gran almacén esa bella pelirroja con cara pecosa, clara imagen de la inocencia, no debe haber tenido más de 6 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos nos quedamos frente a la puerta, resguardados de la lluvia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Esperábamos, algunos con paciencia y otros irritados porque la naturaleza les estaba estropeando su prisa rutinaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Siempre me ha gustado mucho la lluvia, me pierdo ante la vista de los cielos lavando la suciedad y el polvo de este mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Al mismo tiempo, los recuerdos de mi infancia corriendo bajo la lluvia son bienvenidos como una forma de aliviar todas mis preocupaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La voz de esta chiquita era muy dulce y rompió mi trance hipnótico con esta inocente frase: Mamá, ¡corramos a través de la lluvia!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- ¿Qué?- dijo su mamá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Si mamá, ¡corramos a través de la lluvia!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- No mi amor, esperemos a que baje la lluvia- contestó pacientemente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La niña esperó otro minuto y repitió: ¡Mamá, ¡corramos a través de la lluvia!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y la mamá le dijo: ¡Pero si lo hacemos, nos empaparemos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- No mamá, no nos mojaremos. Eso fue lo que le dijiste esta mañana a papá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Tal fue la respuesta de la niña mientras halaba el brazo de su madre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Esta mañana, cuando le dijiste que podemos correr a través de la lluvia y no mojarnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Ya no lo recuerdas?... cuando hablabas con papá acerca de su cáncer y le dijiste que si Dios nos hace pasar a través de esto, puede hacernos pasar a través de cualquier cosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos nos quedamos en absoluto silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Juro que no se escuchaba nada mas que la lluvia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos nos quedamos parados, silencio total.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nadie entró ni salió del almacén en los siguientes minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La mamá se detuvo a pensar por un momento acerca de lo que debería responder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡Este era un momento crucial en la vida de esta joven criatura!.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un momento en el que la inocencia y la confianza podían ser motivadas de manera que algún día florecieran en una inquebrantable fe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Amor, tienes toda la razón, ¡corramos a través de la lluvia!... y si Dios permite que nos empapemos, puede ser que Él sepa que necesitamos una lavadita- dijo la madre y salieron corriendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos nos quedamos viéndolas, riéndonos mientras corrían por el estacionamiento pisando todos los charcos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por supuesto que se empaparon, ¡pero no fueron las únicas!.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Las siguieron unos cuantos que reían como niños mientras corrían hacia sus carros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Sí, es cierto, yo también corrí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y sí, también me empapé ¡seguro Dios pensó que necesitaba una lavadita!.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-8249025982655558728?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/8249025982655558728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=8249025982655558728&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8249025982655558728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/8249025982655558728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/una-lavadita.html' title='Una lavadita'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-9071300881909132891</id><published>2007-01-03T06:51:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.369-07:00</updated><title type='text'>Las 11 reglas de Bill Gates</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En una universidad americana, hace unos años, Bill Gates dictó una conferencia dirigida a estudiantes y padres de familia, en la cual expuso 11 reglas que aunque duras son necesarias en la vida real.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La charla de Gates se resumiría en las siguientes once duras reglas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Regla Once- Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-9071300881909132891?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/9071300881909132891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=9071300881909132891&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9071300881909132891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9071300881909132891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/las-11-reglas-de-bill-gates.html' title='Las 11 reglas de Bill Gates'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4696219697331441335</id><published>2007-01-02T02:21:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.370-07:00</updated><title type='text'>Seguir cantando</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebé hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de 3 años a prepararse para una nueva etapa en su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Cuando supieron que el nuevo bebé sería una niña, Michael día y noche le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre, estaba encariñándose con su hermanita antes de conocerla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El embarazo de Karen progreso normalmente. A tiempo empezó su labor de parto, pronto los dolores eran cada cinco, cada tres y finalmente cada minuto. Pero una complicación se presentó de repente y Karen tuvo horas de labor de parto, después de muchas horas de lucha la hermanita de Michael nació, pero en muy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;malas condiciones. la llevaron inmediatamente en una ambulancia a la unidad de cuidados intensivos sección neonatal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Los días pasaron y la niña empeoraba. Los pediatras tuvieron que decirles prepárense para lo peor, Karen y su esposo contactaron el cementerio local para apartar un lugar a su hijita. Ellos habían creado en su casa un cuarto nuevo para su hija y ahora se encontraban haciendo arreglos para un funeral. Sin embargo Michael les rogaba a sus padres que le dejaran ver a su hermanita "Quiero cantarle les decía" una y otra vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Estuvieron dos semanas en terapia Intensiva y parecía que el funeral vendría antes de que acabara la semana. Michael siguió insistiendo que quería cantarle a su hermanita, pero le explicaban que no se permitía la entrada de niños a Terapia Intensiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De pronto Karen se decidió. Llevaría a Michael a ver a su hermanita !la dejaran o no! si no veía a su hermanita en ese momento, tal vez no la vería viva nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ella le puso un Overol inmenso y lo llevo a Terapia Intensiva, Michael parecía una enorme canasta de ropa sucia. Pero &lt;st1:personname productid="la Jefe" st="on"&gt;la Jefe&lt;/st1:personname&gt; de enfermeras se dio cuenta de que era un niño y se enfureció "Saquen a ese niño de aquí ahora mismo! ”No se admiten niños aquí". El carácter de Karen afloró y olvidándose de sus lindos modales de dama, que le habían caracterizado, miró con ojos de acero a la enfermera, sus labios eran una sola línea y con firmeza dijo "Él no se va hasta que le cante a su hermanita" y levanto a Michael y lo llevo a la cama de su hermanita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El miro a la pequeñita perdiendo la batalla por conservar la vida. Después de un momento empezó a cantar con una voz triste que salía de su corazón en un niño de tres años. Michael le cantó "Eres mi luz del sol, mi única luz, tú me haces feliz cuando el cielo es gris. (Está es una conocida canción en inglés que la mama cantaba frecuentemente).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Instantáneamente, el bebé pareció responder al estímulo de la voz de Michael, su pulso se empezó a volver normal. "Sigue cantando Michael" le pedía desesperadamente su mamá con lágrimas en los ojos. Y el niño seguía: "Tú no sabrás nunca, querida, cuanto te amo, por favor no te lleves mi luz del sol. "Al tiempo que Michael cantaba a su hermana, la bebé se movía y su respiración se volvía tan suave como la de un gatito cuando lo acarician "sigue cantando cariño" le decía su mamá y él continuaba haciéndolo como cuando todavía su hermanita estaba en el vientre de su madre. "La otra noche querida cuando dormía, soñé que te abrazaba en mis brazos..." seguía cantando el niño sin cansarse, la hermanita de Michael empezó a relajarse y a dormir con un sueño reparador que parecía que la mejoraba por segundos "Sigue cantando Michael" ahora era la voz de la enfermera que con lágrimas en los ojos, no dejaba de pedirle al niño que continuara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"Tú eres mi luz del sol, mi única luz del sol, por favor no te lleves mi sol. Al día siguiente... el mismísimo día siguiente.... la niña estaba en perfectas condiciones para irse a casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;  Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4696219697331441335?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4696219697331441335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4696219697331441335&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4696219697331441335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4696219697331441335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/seguir-cantando.html' title='Seguir cantando'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-45093887763312798</id><published>2007-01-01T04:32:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.370-07:00</updated><title type='text'>Las tres gotas de agua</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El Alba pasó una mañana cerca de una camelia y oyó pronunciar su nombre por tres gotas cristalinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Se aproximo; luego posándose en el corazón de la flor, preguntó cariñosa:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Qué desean de mí, gotas brillantes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Que vengas a decidir una cuestión- dijo la primera-.Somos tres gotas diferentes reunidas en diversos puntos. Queremos que digas cuál de nosotras vale más y cual es la más pura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Acepto; habla tú, gota brillante. Y la primera gota trémula habló así:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Yo vengo de las altas nubes; soy hija de los grandes mares; nací en el ancho océano. Después de andar por mil borrascas, una nube me absorbió. Fui a las alturas, donde brillan las estrellas, y de allá, rodando entre rayos, caí en la flor en la que descanso ahora. Yo represento al océano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Habla tú, gota brillante-dijo el Alba a la segunda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Yo soy el rocío que tiembla sobre los lirios; soy hermana de &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la  Luna&lt;/st1:PersonName&gt;; soy hermana de las tinieblas que se forman en cuanto llega la noche. Yo represento al amanecer del día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Y tú? Preguntó el Alba a la más pequeña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Yo nada valgo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Habla: ¿de donde vienes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-De los ojos de una madre. Soy una lágrima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Esta es la de más valor, es la más pura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Pero yo fui océano...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¡Yo atmósfera!...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Sí, trémulas gotas; mas esta fue corazón...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y el Alba desapareció por la región azul, llevando a la gota humilde...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Coelho Netto &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-45093887763312798?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/45093887763312798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=45093887763312798&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/45093887763312798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/45093887763312798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2007/01/las-tres-gotas-de-agua.html' title='Las tres gotas de agua'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4071509153723418445</id><published>2006-12-31T05:43:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.370-07:00</updated><title type='text'>Obstáculos</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Voy andando por un sendero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Dejo que mis pies me lleven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad.Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso.Temo... dudo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino.Me detengo. Imposible saltarlo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos. Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja: -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El niño se encoge de hombros y me contesta: -¿Por qué me lo preguntas a mí?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autor Desconocido&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4071509153723418445?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4071509153723418445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4071509153723418445&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4071509153723418445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4071509153723418445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/obstaculos.html' title='Obstáculos'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-1414461840300134584</id><published>2006-12-30T02:31:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.370-07:00</updated><title type='text'>Verdadero amor</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Una pareja de jóvenes muy apuestos estaban muy enamorados y se iban a casar. Unos meses antes de la boda, ella tuvo un accidente y quedó con el rostro quemado, muy desfigurado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;--"No puedo casarme contigo", le comunicó en una carta a su novio...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;--"Quedé marcada y fea para siempre, búscate a otra joven hermosa como tú, lo mereces; yo no soy digna de tí". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;A los pocos días la muchacha recibió la siguiente carta de su novio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;---"El verdadero indigno soy yo, siento mucho tener que comunicarte que he enfermado de los ojos y el médico me dijo que estoy perdiendo aceleradamente la visión e irremediablemente voy a quedar ciego.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Si aún así estas dispuesta a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aceptarme, yo sigo ardientemente deseando casarme contigo". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando se casaron, el novio estaba ya completamente ciego. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Vivieron 20 años de amor, felicidad y comprensión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Ella fué su lazarillo, se convirtió en sus ojos, en su luz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El amor le fué guiando por ese túnel de tinieblas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando ella agonizaba, sentía dejarlo solo en interminables noches de tinieblas. Murió y entonces... él abrió sus ojos. ¡ No estaba ciego!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Dijo ante el desconcierto de todos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;---"Fingí serlo para que mi mujer no se afligiera al pensar que podía verla con el rostro desfigurado, ahora mi amor descansa en ella".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-1414461840300134584?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/1414461840300134584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=1414461840300134584&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1414461840300134584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/1414461840300134584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/verdadero-amor.html' title='Verdadero amor'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4546403523740979527</id><published>2006-12-29T04:12:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.371-07:00</updated><title type='text'>Llámame</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Si algún día te dan ganas de llorar.llámame. No prometo hacerte reír &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;mas prometo llorar contigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Si algún día resuelves huir ; No dudes en llamarme. No prometo pedir &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;que te quedes , mas puedo huir contigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Si un día te dan unas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ganas locas de no escuchar a nadie ; llámame &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;y prometo estar calladito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero...si un día me llamas y no respondo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ven corriendo a mi encuentro .tal vez yo necesite de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4546403523740979527?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4546403523740979527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4546403523740979527&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4546403523740979527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4546403523740979527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/llamame.html' title='Llámame'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4217052575576357554</id><published>2006-12-28T09:56:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.371-07:00</updated><title type='text'>Un día de pezca</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Tenía once años e iba a pescar cada vez que podía, desde el muelle de la cabaña de su familia ubicada en una isla en medio de un lago de Neuquén .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un día antes de que se abriera la temporada del salmón , él y su padre fueron a pescar al caer la noche, atrapando truchas con gusanos. Luego puso una pequeña mosca plateada y practicó el lanzamiento. El anzuelo golpeaba el agua y hacía pequeñas olas de colores bajo el sol del crepúsculo, luego olitas plateadas cuando la luna se elevó sobre el lago.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando su caña se dobló, supo que había algo enorme en el otro extremo. El padre observaba con admiración cómo el niño arrastraba con habilidad al pez a lo largo del muelle. Por fin, rápidamente levantó del agua al agotado pez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Era el más grande que jamás había visto, pero era un salmón .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El niño y su padre miraron el hermoso pez, con las agallas moviéndose a la luz de la luna. El padre encendió un fósforo y miró su reloj. Eran las diez de la noche, dos horas antes de que se abriera la temporada. Miró el pez y luego al niño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Tendrás que devolverlo, hijo- dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¡Papá!- gritó el chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Habrá otros peces- dijo su padre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-No tan grandes como éste- gritó el chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Miró el lago. No se veía ningún pescador ni botes bajo la luna. Volvió a mirar a su padre. Aunque nadie los había visto, ni nadie podía saber a qué hora había pescado el pez, el chico advirtió por la firmeza de su padre que la decisión no era negociable. Lentamente sacó el anzuelo de la boca del enorme salmón y lo devolvió a las negras aguas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El pez movió su poderoso cuerpo y desapareció. El niño sospechaba que nunca volvería a ver un pez tan grande.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Eso ocurrió hace treinta y cuatro años. En la actualidad el niño es un exitoso arquitecto de Chos Malal . La cabaña de su padre está siempre en la isla en la mitad del lago. Lleva a su propio hijo y a sus hijas a pescar desde el mismo muelle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y tenía razón. Nunca volvió a pescar un pez tan magnífico como el que atrapó esa noche de tantos años atrás Pero ve ese mismo pez cada vez que se enfrenta con el tema de la ética. Pues, como su padre se lo enseñó, la ética es un simple asunto de bien o mal. Sólo la práctica de la ética es lo difícil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  Autor Desconocido&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4217052575576357554?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4217052575576357554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4217052575576357554&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4217052575576357554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4217052575576357554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/un-dia-de-pezca.html' title='Un día de pezca'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-6874384771384991145</id><published>2006-12-27T12:03:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.371-07:00</updated><title type='text'>Lo principal</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrara para siempre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La voz misteriosa habló nuevamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Tienes solo ocho minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Agotados los ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró... Recordó, entonces, que el niño quedó allá y la puerta estaba cerrada para siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La riqueza duró poco y la desesperación... para el resto de su vida!. Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir, en este mundo, y una voz siempre nos advierte:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Y no te olvides de lo principal!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-6874384771384991145?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/6874384771384991145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=6874384771384991145&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6874384771384991145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/6874384771384991145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/lo-principal.html' title='Lo principal'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5277573993346196733</id><published>2006-12-26T02:37:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.371-07:00</updated><title type='text'>Despertar</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Despertó cansado, como todos los días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Abrió un ojo y no vio nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Abrió el otro y vio las vías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5277573993346196733?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5277573993346196733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5277573993346196733&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5277573993346196733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5277573993346196733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/despertar.html' title='Despertar'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4458059115181451855</id><published>2006-12-22T06:36:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.372-07:00</updated><title type='text'>Las cuatro esposas</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Había una vez.......... un rey que tenia cuatro esposas. Él amaba a su cuarta esposa mas que a las demás y la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más finas. Solo le daba lo mejor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;También amaba mucho a su tercera esposa y siempre la exhibía en los reinos vecinos. Sin embargo, temía que algún día ella se fuera con otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;También amaba a su segunda esposa. Ella era su confidente y siempre se mostraba bondadosa, considerada y paciente con él. Cada vez que el rey tenia un problema, confiaba en ella para ayudarle a salir de los tiempos difíciles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La primera esposa del rey era una compañera muy leal y había hecho grandes contribuciones para mantener tanto la riqueza como el reino del monarca. Sin embargo, él no amaba a su primera esposa y aunque ella le amaba profundamente, apenas él se fijaba en ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Un día, el rey enfermo y se dio cuenta de que le quedaba poco tiempo de existencia. Pensó acerca de su vida de lujo: "Ahora tengo cuatro esposas conmigo pero, cuando muera, estaré solo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Así que le preguntó a su cuarta esposa: "Te he amado más que a las demás, te he dotado con las mejores vestimentas y te he cuidado con esmero. Ahora que estoy muriendo, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"¡Ni pensarlo!", Contestó la cuarta esposa y se alejo sin decir más palabras. Su respuesta penetró en su corazón como un cuchillo filoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El entristecido monarca le preguntó a su tercera esposa: "Te he amado toda mi vida. Ahora que estoy muriendo, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"¡No!", Contestó su tercera esposa. "¡La vida es demasiado buena! ¡Cuándo mueras, pienso volverme a casar!". Su corazón experimentó una fuerte sacudida y se puso frío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Entonces preguntó a su segunda esposa: "Siempre he venido a ti por ayuda y siempre has estado allí para mí. Cuando muera, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"¡Lo siento, no puedo ayudarte esta vez!", contestó la segunda esposa. "Lo más que puedo hacer por ti es enterrarte". Su respuesta vino como un relámpago estruendoso que devastó al rey.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Entonces escuchó una voz: "Me iré contigo y te seguiré dondequiera tú vayas". El rey dirigió la mirada en dirección de la voz y allí estaba su primera esposa. Sé veía tan delgaducha, sufría de desnutrición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Profundamente afectado, el monarca dijo: "¡Debí haberte atendido mejor cuando tuve la oportunidad de hacerlo!"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  Autor desconocido &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4458059115181451855?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4458059115181451855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4458059115181451855&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4458059115181451855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4458059115181451855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/las-cuatro-esposas.html' title='Las cuatro esposas'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-5334687558850824100</id><published>2006-12-20T12:49:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.372-07:00</updated><title type='text'>Una vida sencilla</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;He aquí un hombre que nació en una aldea insignificante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Creció en una villa oscura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Trabajó hasta los 30 años en una carpintería.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Durante tres años fue predicador ambulante.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nunca escribió un libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nunca tuvo un puesto de importancia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No formó una familia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No fue a la universidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No hizo ninguna de las cosas que generalmente acompañan a los "grandes".&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No tuvo más credenciales que su propia persona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La opinión popular se puso en contra suya. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Sus amigos huyeron.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Uno de ellos lo traicionó.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Fue entregado a sus enemigos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;la única cosa que fue de su propiedad: una túnica.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Lo sepultaron en una tumba prestada por la compasión de un amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Según las "normas sociales", su vida fue un fracaso total.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Han pasado casi veinte siglos y hoy Él es la pieza central en el "ajedrez" de la historia humana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:PersonName&gt; como la vida sencilla de Jesús.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-5334687558850824100?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/5334687558850824100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=5334687558850824100&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5334687558850824100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/5334687558850824100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/una-vida-sencilla.html' title='Una vida sencilla'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-2225142899518418498</id><published>2006-12-18T11:20:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.372-07:00</updated><title type='text'>El verdadero miedo</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron en el puerto de Dubai y zarparon en dirección al mar abierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Entretanto, en cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos, que jamás había visto el mar y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas, comenzó a tener un ataque de pánico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sentado en la bodega de la nave, lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarlo, diciéndole que el viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no llegaban a su corazón. El sultán no sabía qué hacer, y el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un tormento para los pasajeros y la tripulación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver al puerto cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, se le aproximó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;–Si su alteza me da permiso, yo conseguiré calmarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sin dudar un instante, el sultán le respondió que no sólo se lo permitía, sino que sería recompensado si conseguía solucionar el problema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El sabio entonces pidió que tirasen al hombre al mar. En el momento, contentos de que esa pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y lo tiraron al agua.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El cortesano comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó más fuerte aún, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el ministro pidió que lo alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;A partir de aquel episodio, nadie volvió a escuchar jamás cualquier queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros que nunca había visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte. El viaje, que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco, se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Poco antes de regresar al puerto, el sultán fue a buscar al ministro:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;–¿Cómo podías adivinar que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaría?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;–Por causa de mi matrimonio –respondió el ministro–. Yo vivía aterrorizado con la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre. Un día ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que sería la vida sin ella. Sólo regresó después de prometerle que jamás volvería a atormentarla con mis miedos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De la misma manera, este hombre jamás había probado el agua salada y jamás se había dado cuenta de la agonía de un hombre a punto de ahogarse. Tras conocer eso, entendió perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;–Sabia actitud– comentó el sultán.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Paulo Coelho&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-2225142899518418498?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/2225142899518418498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=2225142899518418498&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2225142899518418498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/2225142899518418498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/el-verdadero-miedo.html' title='El verdadero miedo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4480436069899457220</id><published>2006-12-17T13:48:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.372-07:00</updated><title type='text'>Como ocurrió</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mi hermano empezó a dictar en su mejor estilo oratorio, ése que hace que las tribus se queden aleladas ante sus palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-En el principio -dijo-, exactamente hace quince mil doscientos millones de años, hubo una gran explosión, y el universo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero yo había dejado de escribir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Hace quince mil doscientos millones de años? -pregunté, incrédulo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Exactamente -dijo-. Estoy inspirado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-No pongo en duda tu inspiración -aseguré. (Era mejor que no lo hiciera. Él es tres años más joven que yo, pero jamás he intentado poner en duda su inspiración. Nadie más lo hace tampoco, o de otro modo las cosas se ponen feas.)-. Pero, ¿vas a contar la historia de &lt;st1:personname productid="la Creación" st="on"&gt;la Creación&lt;/st1:PersonName&gt; a lo largo de un periodo de más de quince mil millones de años?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Tengo que hacerlo. Ése es el tiempo que llevo. Lo tengo todo aquí dentro -dijo, palmeándose la frente-, y procede de la más alta autoridad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Para entonces yo había dejado el estilo sobre la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Sabes cuál es el precio del papiro?- dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Qué?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Puede que esté inspirado, pero he notado con frecuencia que su inspiración no incluye asuntos tan sórdidos como el precio del papiro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Supongamos que describes un millón de años de acontecimientos en cada rollo de papiro. Eso significa que vas a tener que llenar quince mil rollos. Tendrás que hablar mucho para llenarlos, y sabes que empiezas a tartamudear al poco rato. Yo tendré que escribir lo bastante como para llenarlos, y los dedos se me acabaran cayendo. Además, aunque podamos comprar todo ese papiro, y tu tengas la voz y la fuerza suficientes, ¿quién va a copiarlo? Hemos de tener garantizados un centenar de ejemplares antes de poder publicarlo, y en esas condiciones, ¿cómo vamos a obtener derechos de autor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mi hermano pensó durante un rato. Luego dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Crees que deberíamos acortarlo un poco?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Mucho -puntualicé, si esperas llegar al gran público.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Qué te parecen cien años?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿Qué te parecen seis días?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-No puedes comprimir &lt;st1:personname productid="la Creación" st="on"&gt;la Creación&lt;/st1:PersonName&gt; en sólo seis días -dijo, horrorizado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Ése es todo el papiro de que dispongo -le aseguré-. Bien, ¿qué dices?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-Oh, está bien -concedió, y empezó a dictar de nuevo-. En el principio...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;-¿De veras han de ser solo seis días, Aaron?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;- Seis días, Moisés -dije firmemente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Isaac Asimov &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4480436069899457220?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4480436069899457220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4480436069899457220&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4480436069899457220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4480436069899457220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/como-ocurrio.html' title='Como ocurrió'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-4804516217219790669</id><published>2006-12-15T14:42:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.373-07:00</updated><title type='text'>Edipo</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En la mitología griega, hijo de Layo y Yocasta, reyes de Tebas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Layo fue advertido por un ORÁCULO de que su propio hijo le daría muerte.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Para evitar lo, el rey ató los pies de su hijito y lo abandonó en una montaña, donde supu so que encontraría la muerte.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El niño sin embargo fue encontrado con vida y rescatado por un pastor que lo entregó al rey de Corinto, Pólibo, quien llamó al niño Edipo, que significaba "pie hinchado".&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo crió como propio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El joven Edipo no sabía que era adoptado y cuando el oráculo le presagió que él mata ría a su padre, abandonó Corinto para evitar ese destino con Pólibo a quien tanto amaba y creyéndose su padre.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con el correr del tiempo, tropezó con La yo (su padre biológico) a quien confundió con el jefe de una banda de ladro nes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y lo mató.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se había cumplido la primera profecía.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Edipo no lo sabía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Solitario y desamparado, llegó a Tebas donde, al derrotar a &lt;st1:personname productid="la ESFINGE" st="on"&gt;la ESFINGE&lt;/st1:PersonName&gt; respon diendo a su acertijo y salvar al pueblo de sus terrores, fue declarado rey y le die ron a Yocasta como esposa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nadie sabía quién había matado a Layo y tampo co que Yocasta era su madre.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por muchos años la pareja vivió sin saber que eran madre e hijo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cuando una plaga azotó Tebas, el ORÁCULO indica que el crimen de Layo debía ser castigado y Edipo descubre finalmente que había matado a su padre.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Yocasta, al comprender que había vivido en incesto, se mata.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Edipo se arranca los ojos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por muchos años, su hija Antígona lo acompañó y guió hasta que Edipo murió, después de que Apolo le hubiese prometido que el lugar de su muerte sería sagrado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Antígona se convirtió en el símbolo del amor filial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La historia de Edipo fue magistralmente dramatizada por el poeta trágico griego Sófocles (496-&lt;st1:metricconverter productid="466 a" st="on"&gt;466 a&lt;/st1:metricconverter&gt;. de C.).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-4804516217219790669?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/4804516217219790669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=4804516217219790669&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4804516217219790669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/4804516217219790669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/edipo.html' title='Edipo'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-9154562615965997115</id><published>2006-12-14T12:03:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.373-07:00</updated><title type='text'>Inteligencia</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Un profesor de filosofía entra en clase para hacer el examen final a sus alumnos. Poniendo la silla encima de la mesa dice a la clase: usando cualquier cosa aplicable que hayan aprendido durante este curso, demuéstrenme que esta silla no existe&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Todos los alumnos se ponen a la tarea, utilizando sus lápices y gomas de borrar, aventurándose en argumentos para probar que la silla no existe. Pero un alumno, después de escribir rápidamente su respuesta entrega su examen ante el asombro de sus compañeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando pasan unos días y entregan las notas finales, ante la estupefacción de todos, el alumno que entregó su examen en 30 segundos obtiene la mejor calificación. Su respuesta fue: ¿Qué silla?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;  Autor desconocido&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/769430205647276171-9154562615965997115?l=cuentosdegaia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/feeds/9154562615965997115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=769430205647276171&amp;postID=9154562615965997115&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9154562615965997115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/769430205647276171/posts/default/9154562615965997115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosdegaia.blogspot.com/2006/12/inteligencia.html' title='Inteligencia'/><author><name>Gaiar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02034101424748919531</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/hello/188/8931/320/gaia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-769430205647276171.post-3377253075179605199</id><published>2006-12-12T13:15:00.000-08:00</published><updated>2011-05-02T10:14:25.373-07:00</updated><title type='text'>El viajero silencioso</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El gobernador y su comitiva estaban en un tren cuando notaron, en el mismo vagón, a un señor mal vestido, con los ojos cerrados. Alguien quiso alejarlo de allí, pero el gobernador lo impidió: aquella criatura serviría para distraerlos durante el viaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Provocaron al hombre durante todo el trayecto, con bromas y humillaciones. Cuando llegaron a la estación, sin embargo, vieron que mucha gente había acudido a recibir al extraño; se trataba de uno de los más conocidos rabinos de América, cuyos seguidores habían ayudado a elegir al gobernador.&
